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Supplemental Instructions for SAS-038 Authors

Center for Hemispheric Defense Studies

REDES 2002

Research and Education in Defense and Security Studies

August 7-10, 2002, Brasilia, Brazil

 

Civil - Military Relations in PKO: Identifying a new Philosophy for the Armed Forces

La mujer en Operaciones de Paz: Haciendo la Diferencia

Claudia Leticia Martínez Villanueva 
Profesora Asociada

Pontificia Universidad Católica de Chile 
Av. Vicuña Mackena 4860 
Macul, Santiago de Chile, Chile. 
56 2 354 78 24   
clmartin@puc.cl

Key Words: 
Peacekeeper, género, seguridad.

Abstract

“Ellas acaban de ser violadas por  soldados. Los mismos soldados asesinaron a su esposo. La última cosa que quieren ver, es otro soldado. A menos que ese soldado sea una mujer”1Este cita es tomada de un comercial cuya finalidad era reclutar mujeres para las Fuerzas Armadas con el objeto de participar en Misiones de Paz. Con este ejemplo, se pretende ilustrar el objetivo del presente estudio, al tratar de analizar la actuación de  mujeres en conflictos armados donde han intervenido fuerzas de paz por parte de N. U.  Experiencia de aquellos que son impotentes y a los cuales vulneran otros, depende de la inclusión en cualquier discurso de seguridad humana; la inclusión segura de grupos indígenas, mujeres y en general de los menos favorecidos, conforma un acercamiento a la seguridad global y a la construcción de una  paz sustentable. Esta inclusión de mujeres en furezas de paz, ha contribuido a  la redefinción del problema de seguridad en el seno de Naciones Unidas; cambio en el planteamiento de los problemas trae  consigo la modificación discursiva; recae también en  la toma de decisiones avanzando hacia la seguridad global, en donde el ser humano y su comunidad sean el punto de referencia  antes que los Estados. La actuación de mujeres en operaciones de paz ha puesto de manifiesto este sello distintivo. Ilustra además lo que sucede en todos los ámbitos de la vida cotidiana, en aspectos económicos políticos y sociales, así como de lo nacional a lo internacional y esto es lo que pretendemos abordar en nuestro estudio. 
 

1.  Introducción 

El término de la guerra fría, dejó al descubierto diferentes conflictos que si bien no son nuevos, se hicieron más evidentes, en muchos de los casos, se exacerbaron . Conflictos por motivos  religiosos, étnicos, terrorismo, narcotráfico, entre otros. En ellos  predominan los Inter.-estatales, guerras civiles, en lugar de ser entre estados en defensa de sus fronteras o su soberanía nacional. También en los 90, han predominado guerras llamadas "virtuales",  involucrando las tecnologías provenientes de occidente en  contra de oponentes militares inferiores, citando a Caroline Kennedy-Pipe: "…'virtual' wars involving the deployment of Western technologies against militarily inferior opponents. This too is an age in which Western states will be engaged not just in virtual wars but in 'humanitarian intervention', peacekeeping, enforcement and post-war reconstruction rather than national wars. This allows, even encourages, a rethinking of traditional notions and debates over the place of women within the military sphere2.

Se generaron asimismo, nuevas formas de organización militar sobre todo en países como EEUU y los países occidentales desarrollados. Naciones Unidas y la OTAN incrementaron su participación en conflictos de alta complejidad y como generadores de Paz, hechos reflejados en Agenda para la Paz del Secretario General en 19923.

Misiones con novedosas formas de organización militar a las cuales Moskos4 llama post-modernas, caracterizadas por un fuerte componente civil/militar, cambios en los propósitos de hacer la guerra  a misiones de paz internacionales legitimadas por entidades al margen del Estado-nación. Misiones con requerimientos de  personal con habilidades y destrezas diferentes al rol militar tradicional. Estos hechos permiten a la mujer expandir su participación en Operaciones de Paz así como ganar reconocimiento internacional de su contribución en todas las escalas del proceso.

Diferentes investigaciones en las sociedades occidentales,  han planteado el tema  de la inclusión de la mujer en las  fuerzas armadas. Nosotros, para el efecto de este estudio, no centraremos nuestra atención en presentar argumentos a favor o en contra de este rubro. Sin embargo, si debemos  considerar que los peacekeeper son personal enviado por los aportes de diferentes países y el grado de inclusión de mujeres en fuerzas armadas o en policía civil esta determinado por los países voluntarios, por lo tanto, NU no puede intervenir de forma directa para modificarlo; si en cambio,  puede hacer sugerencias hacia la contrucción de políticas públicas con una corriente de género ayudando a ampliar las oportunidades para las mujeres que así lo decidan. El grado de inclusión de mujeres en Fuerzas Armadas o como Policías Civiles,  evidencía también el nivel de desarrollo y de inclusión de la mujer en la sociedad de sus respectivos países.

El objetivo fundamental de este estudio es demostrar, con evidencias empíricas, cómo la mujer hace la diferencia al participar en Operaciones de Paz, influyendo positivamente en los resultados de dichas misiones y, en un trabajo igualitario y conjunto con el hombre, aumenta la eficacia de las misiones adaptando sus roles tradicionales a las necesidades de conflictos complejos de las llamadas “nuevas guerras” y a las necesidades de los “nuevos guerreros.”5

Cabe definir  el concepto de peacekeeping destacando su componente multidimensional y civil/militar:

 "The standard definition of peacekeeping refers to a United Nations presence in the field normally involving civilian and military personnel that, with the consent of the conflicting parties, implements or monitors arrangements relating to the control of conflicts and their resolution, or ensure the safe delivery of humanitarian relief"6 

Respondiendo al interés anteriormente expuesto, pondremos  especial  atención en los aportes e  implicancias teóricas y empíricas en su actuación y en la redefinición del problema de seguridad dentro de Naciones Unidas. Exploraremos la existencia de aportes significativos a las condiciones y la eficiencia de los Peacekeeper con una mayor presencia femenina. En las circunstancias actuales, con un Orden Mundial establecido y donde Naciones Unidas esta ejerciendo su mandato en países en crisis, ¿cómo se actúa? ¿cuál es la mejor forma de dar seguridad a las personas en países con conflictos armados? ¿cómo mejorar las condiciones y la eficiencia de Operaciones de Paz?  Las respuestas pudiera estar en la mayor participación de mujeres, en una visión de género en la toma de decisiones y en la construcción de una paz sustentable. 

2.  MujerGénero: Hacia un Reconocimiento Internacional 

En la  Década de la Mujer en 1975-85, la corriente de género7 se transformó un factor de desarrollo asistencial en la Organización de Naciones Unidas. En 1979 se realizó la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación en contra de la mujer (CEDAW) aplicables a los Estados y actores privados así como a los cuerpos de Operaciones de Paz por parte de Naciones Unidas. Dentro de esta convención se da un total apoyo a las Operaciones de Paz. El CEDAW prohibe la discriminación en contra de la mujer, apoya el incremento de presencia femenina en Operaciones de Paz y ayuda a prevenir la discriminación en contra de las mujeres en los lugares de conflicto8. 

La Declaración de la Eliminación de  Violencia en contra de la Mujer representa un gran avance legal9, y  puede ser utilizado por el personal de Operaciones de paz para fortalecer su trabajo en proveer protección y asistencia a la población local. Después de la conferencia de Beijing en 1995,  los requerimientos de la corriente de género se hicieron realidad en todas las actividades de NU. Sin embargo,  en operaciones de paz, el hombre sigue predominando el área.10 Siendo en ésta donde la mujer puede hacer la diferencia, al reducir los grados de agresividad y disminuir las tensiones en las misiones de paz, además de contribuir en generar un ambiente confiable en las zonas de conflicto. Tocaremos estos temas en los casos de estudio. 

Con la resolución 1325 del Consejo de Seguridad del 31 de octubre 2000, se reconoce la necesidad urgente de una perspectiva de género, la importancia de la especialización, del entrenamiento de género y la necesidad de entender el impacto de los conflictos armados en niñas y mujeres.11  En este documento, el Consejo de Seguridad afirma que la igualdad de acceso y la completa participación de la mujer en las estructuras de poder y su total involucramiento, son esenciales para mantener y promocionar la paz y seguridad.  La tarea es muy diferente en Operaciones de Paz, de "hacer la guerra", a  "hacer la paz."  Los estereotipos masculinos, nos llevan a considerarlos como fuertes, guerreros, en contraste, los estereotipos femeninos nos llevan hacia la conciliación, la ternura, la confiabilidad. En Operaciones de Paz la tarea, recordemos es “hacer la paz”, y la mujer ha demostrado sus altas potencialidades en este tema.   

Con la Resolución 1325 se  adopta una perspectiva de género dando relevancia a las iniciativas  de las mujeres locales y procesos indígenas, dando un paso importante para la resolución de conflictos. Pide además  a  los Estados miembros, incorporar una perspectiva de género en los programas de entrenamiento para militares, civiles y personal policial como parte de la preparación del despliegue.12 Para los países participantes de dichas misiones, esta resolución se traduce en un gran reto, lleva a generar una nueva filosofía hacia el interior de sus respectivas sociedades, sobre todo en las instituciones más tradicionales como son las fuerzas armadas.   

El cronograma a continuación presentado, mostramos los avances hacia el reconocimiento   institucionalizado y legitimado por organismos internacionales, permitiendo con ello el mejoramiento de las condiciones femeninas al interior de sus estados,   o, en el menor de los casos, ejerce cierta presión.  

 
 

Definitivamente, se ha avanzado, ganando  reconocimiento de su participación e importancia. Han aumentado el número de Universidades e instituciones interesadas en investigar los asuntos de género en el ámbito internacional. ONG´s han logrado construir redes trasnacionales y ponen  los asuntos de la mujer en la agenda global. Desafortunadamente, los avances aun son pocos al momento de tomar decisiones y otorgarles mayores responsabilidades a las mujeres. Las ONG´s avanzaron sin cuestionarlo, al ser en su mayoría voluntarios, no eran tan determinantes los estereotipos, llegaban a la zona de conflicto, antes incluso que los Peacekeeper y su relación con la población local ha sido por lo regular, amistosa. 

En cambio, en Operaciones de Paz, sigue en discusión su  inclusión, siendo esta una  precondición para lograr una paz sustentable, fomentada por los cambios sociales fundamentales. Esto es justamente lo que EEUU, UN y países participantes, deben considerar al momento  de tomar decisiones sobre las intervenciones humanitarias y el restablecimiento de la paz 

Desde Naciones Unidas se tiene que coordinar el carácter internacional de estas misiones, considerando el enfoque de género e inclusividad en la toma de decisiones, garantizando la participación de la mujer, abriendo asimismo, el estrecho camino históricamente postergado. La participación de la mujer es imperativa, desde lo nacional a lo internacional, desde lo privado a lo público. Planificar estrategias de género mejora las condiciones en las cuales operan las misiones y le impone un sello distintivo de seguridad.

3.  Mujeres en Operaciones de Paz: un acercamiento coyuntural

A lo largo de la historia,  la mujer ha jugado un rol protagónico en temas de guerra y paz14. Sin embargo, sus voces aun son poco escuchadas.  Algunas  Organizaciones Internacionales han actuado con lentitud para reconocer el papel  de la mujer  y otorgarles una mayor delegación de funciones, un ejemplo de esta situación se manifiesta en Naciones Unidas y su actuación en  Operaciones de Paz. “Allowing men who plan wars to plan peace is a bad habit15” El rol del hombre ha sido en el campo de batalla y en la mesa de negociaciones limitando el rol de la mujer ignorándolas o recordadas como víctimas. En muy pocos casos se reconoce su poderosa voz de negociación e intermediación. 

La mujer en Operaciones de Paz, en su dimensión militar, ha realizado un gran aporte al  combinar su papel de soldado con la de trabajadora social, una combinación difícil si consideramos que son soldados entrenados para la guerra quienes son mandados a mantener la paz.  Dag Hammarskjold16 mencionado esta preocupación al afirmar: “Peacekeeping is too important to be undertaken by soldiers” but “soldiers are the only ones who can do it”.   Los soldados están entrenados para "hacer la guerra", en numerosos estudios se  ha mostrado la grave frustración con la cual regresan después de haber participado en operaciones de mantenimiento de paz.17.    

Es de vital importancia observar los comportamientos erróneos, o  agresivos; personal enviados para garantizar la seguridad de la sociedad civil en épocas de guerra han provocado cuestionamientos fuertes a las operaciones de mantenimiento de la paz por parte de N.U. 18 

Las contradicciones entre peacekeeping y un soldado convencional son muy grandes y profundas. En la mayoría de los militares el entrenamiento acentúa las características o estereotipos de los hombres, desarrollan fuerza, resistencia y agresión;  mientras las mujeres tienen un estereotipo de sensibilidad y compasión. El buen soldado esta hambriento de batalla, porque es en la batalla que acierta su dominación19. En peacekeepers la agresividad debe ser substituida por la búsqueda de elementos conciliatorios. La violencia excesiva en pecekeepers significan fracaso. 

Casos de comportamientos agresivos en peacekeeper se presentaron en Somalia y  Kosovo, se han presentado  otros casos relacionados con la “masculinidad” como el Sida en Peacekeeper . En  Phnom Penh,  Camboya,  sufrieron las  enfermedades de transmisión sexual (como VIH) y el número de prostitutas (de 6,000 a 20,000) aumentó en tan sólo 12 meses de la Operación de Mantenimiento de Paz por parte de Naciones Unidas. Un número importante de soldados regresaron con VIH positivo, generando obviamente otro tipo de problemas.20 

En Kosovo, peacekeepers  amenazaron a civiles locales; investigaciones preliminares muestran la posibilidad de haber un uso inapropiado de la fuerza y amenaza en contra de hombres kosovares y  un contacto físico inapropiado con mujeres kosovares21. Mientras tanto, la solicitud de los habitantes era de que sólo las mujeres soldado deberían investigar a mujeres. 

Otro caso en el conflicto, fue la muerte de una niña albanesa de 13 años; el Ministro Serbio acusaba a peacekeeping estadounidenses de dicha muerte. Según entrevistas del diario, se persuadía a pequeñas por comida y otros presentes para que fueran al basamiento.22 

Casos como estos dejaron ver la necesidad de replantear la forma en la cual el personal de peacekeeper debe establecer sus relaciones con la población local, el responder a necesidades específicas y de esta forma ayudar a cumplir los objetivos planteados en operaciones de paz , aumentar  las posibilidades de construcción de una paz sustentable. Reiterar la necesidad de fortalecer a las PKO en su concepción multidimensional, trabajo conjunto de hombres y mujeres así como  de civiles y militares. 

Angela E. V. King23 al mostrar los resultados de Mainstreaming a Gender Perspective in multidimensional Peace Operations, comenta los siguiente:

 

Impone entonces un sello distintivo difícil de pasar desapercibido. Sin embargo, recordemos que la inclusión de mujeres en fuerzas armadas y policías civiles depende en mayor medida de los países participantes, limitando a Naciones Unidas con sus intenciones y dificultando, por lo expuesto anteriormente, realizar misiones exitosas. Reiteramos el llevar estas experiencias al interior de las diferentes sociedades avanzando al reconocimiento e inclusión  y a generar una nueva filosofía de acercamiento a los temas de género 

El reconocimiento y la importancia otorgada a la mujer en su doble rol son avances hacia la construcción de paz sustentable. Las mujeres locales son  las mayores víctimas, en las “nuevas guerras”, son utilizadas como botín y para establecer un importante daño cultural, ejemplificado por los militares y paramilitares serbios y anteriores a ellos los albaneses. Son violadas, sufren desplazamientos, pierden a sus hijos quienes se van como combatientes, y sus hijos más pequeños padecen su misma suerte. Una visión de género permite desarrollar las mejores  estrategias para la implementaciones y éxito de las Misiones de Paz. 

Poner especial atención no precisamente a la toma de roles y comportamientos masculinos por parte de la mujeres, mejor es, desarrollar sus propios atributos,  ya sean socialmente construidos (teoría constructivista) o naturales o biológicos  (esencialismo)24. Contribuir con sus capacidades para intervenir eficientemente y con sensibilidad de acuerdo a las necesidades de la vida local, del estado del conflicto y acontecimientos repentinos.  

Un aspecto imprescindible a ser tomado en cuenta cuando se envían Peacekeepers es el conocimiento a la especificidad del país anfitrión,   Judith Hicks Stiehm comenta: 

"…be wise, indeed, to sort out what is respecting tradition, what are western values, what are UN principles of non-discrimination,  what are male local values,  and what are the views and values of the local women"25 

La especificidad de la población local, no debe ser utilizada para sustentar estereotipos como en el caso Noruego, donde había un cierto temor para no enviar mujeres como peacekeeping a países musulmanes.    

Mandy Wechsler Segal26, sugiere la dificultad a la cual se enfrentarían los peacekeepers,  a mayor estructura tradicional de la sociedad,  menor la tolerancia a las mujeres en armas. Como consecuencia, más arduo será el trabajo para NU. Sin embargo, los estudios realizados, han dejado ver que si bien su tarea puede ser más ardua, sus aportes también pueden ser mayores. Se tratará de justificar esta afirmación en el punto 4. 

Ahora bien, normalmente se da especial énfasis en la dimensión militar; sin embargo, las peacekeeper no son sólo personal militar.  Olsson presenta en su reporte, la situación de mujeres en policía civil y civiles actuando como observadores, supervisores electorales. Las conclusiones a las cuales llega sobre la participación de la mujer no son muy alentadoras.  

En la policía civil, el número de participantes femeninos es todavía menor que en el ejército. Y como observadoras, supervisoras electorales, como civiles en general, cuando Naciones Unidas recluta voluntarios para esta actividad, por ejemplo en  Sudáfrica, el porcentaje fue 50 -50 hombres y mujeres. Sin embargo, cuando se trata de personal enviado por los países contribuyentes, en su mayoría, siguen enviando  hombres.27 Reiteramos entonces la necesidad de generar debates al interior de nuestras sociedades para la transformación hacia visiones acordes a los requerimientos internacionales, incentivar el conocimiento de estos rubros para generar mayores demandas institucionales que permitan el cambio paulatino.  

  

4. Evidencia Empírica:  Experiencia en Somalia, Caso Yugoslavo, Batallón Noruego.

La experiencia en casos como Namibia o el Batallón Noruego, en Irlanda del Norte, en Sudán, por citar algunos, son piezas claves para demostrar la impostergable coyuntura de género en Operaciones de Paz. A continuación tomaremos el caso de Somalia para sustentar dicha idea por ser éste uno de los primeros casos donde se estudia y reconocen los aportes femeninos de forma empírica y se dejan los estudios anecdóticos sobre los posibles resultados en la actuación de mujeres en Operaciones  . 
 
 
 
 
 

4.1 Experiencia de Mujeres en Operaciones de Paz: Caso de Somalia.

4.1.1 Antecedentes

Como antecedente comentaremos que Somalia, durante la Guerra Fría, mantuvo en el poder al General Siad Barré . Al fin de la Guerra Fría Somalia pierde su importancia geoestratégica y el régimen de Siad Barré rápidamente se desintegra cayendo en un conflicto civil interétnico28donde la hambruna y la guerra fue alarmante. Diferentes medios de Comunicación transmitieron imágenes impresionantes que pusieron en alerta a la comunidad occidental internacional.

Al comienzo de los 90, el Programa Mundial de Alimentación de Naciones Unidas y la UNICEF ya estaban trabajando en Somalia, así como otras organizaciones no gubernamentales como el Comité Internacional de la Cruz Roja, la Fundación Salvemos a los Niños, Médicos sin Fronteras, entre otras. La situación de seguridad para dichas organizaciones era en extremo peligrosa impulsando a  Naciones Unidas, basada su Carta, a intervenir. Con la resolución 752 de Abril 1992 el consejo de Seguridad autorizó el establecimiento de las fuerzas de paz para dar seguridad a las actividades humanitarias en Mogadiscio29. El despliegue de estas fuerzas  de paz serían conocidas posteriormente como Operación de Naciones Unidas en Somalia    (ONUSOM I y II)

4.1.2 Investigación empírica de Miller y Moskos

La Operación inició en diciembre de 1992 con 25,000 militares: 10,000 Armada, 10,000 Marine, 4,000 Navales y 1,000 de Fuerza Aérea de Estados Unidos. Llegaron 13,000 hombres de 20 naciones que servían al mandato de Naciones Unidas. El único  contingente diversificado en “raza” y género fue el Estadounidense. Nigeria y Botswana con contingentes masculino  de “raza” negra; Italia, Bélgica, Canadá y Australia de “raza” blanca; Pakistán y Marruecos café30.

El estudio de  Miller y Moskos, arroja datos y conclusiones muy interesantes. Analizaron el comportamiento de los peacekeeper (contingente estadounidense) de acuerdo a su “raza”, género y estatus combativo (MOS). Encontraron que ante la ambigüedad en la definición de la misión31, los tres elementos señalados con anterioridad, fueron determinantes en el comportamiento de los peacekeepers.

Los militares estadounidenses, de acuerdo al estudio citado, tuvieron tres etapas de actitud durante la misión:   la de Alta expectación, Desilusión y Reconsideración.  En la 1ª, consideraron que sus deberes eran el de la distribución pacífica de comida y ayuda. En la 2ª. Los peacekeeping no encontraron hambre masiva, no fueron los dadores de ayuda primaria y frecuentemente fueron abusados por las personas a quienes supuestamente iban a ayudar.

En esta etapa de desilusión, peacekeeper al ser entrevistados respondieron: “I'm disappointed because I volunteered to come here for humanitarian reasons, but found that I can have no direct role in helping the people. We are even forbidden from giving them food!”.

Cuestionando además  el uso de armas siendo una misión humanitaria,  un soldado que actuó en la Operación Andrew en Florida respondió: “In Florida there were no weapoons, we could see we were helping them, there was no rioting, and there was no rule about no giving out anything”; “This is supposed to be the same kind of mission as in Florida - humanitarian- but we didn't carry weapons there”32

Los solados compararon las misiones porque ambas se hacían llamar “humanitarias” y ante esta confusión de deberes, los soldados tomaron diferentes estrategias. En su estudio Moskos y Miller clasifican las actitudes tomadas por los soldados en la tercera etapa como: Estrategia guerrera y estrategia humanitaria.

En la 3ª Etapa, los investigadores observan una reacción enormemente determinada por la “raza”, género y estatus combativo (MOS). Ante la ambigüedad de la misión, los peacekeeper tomaron  dos estrategias: “Guerreros”- movidos a categorizar a la población en términos hostiles y amenazarlos acorde a ello; construyeron estereotipos de los somalíes, donde  ya decir “Somalí” era peyorativo-;  y los que tomaron la estrategia  “Humanitaria”, buscaban dar explicación a las acciones Somalíes y distinguían entre guerreros de clanes y las necesidades de mujeres, niños y refugiados. Tenían una percepción tolerante y comprensiva de la situación y por lo tanto, una actitud más positiva actuando en consecuencia con menor grado de agresión.

Recordemos que en Somalia en marzo de 1993, en Belet Huen, un paracaidista canadiense perteneciente a la UNITAF (United Task Force coalición de fuerzas dejadas por EEUU) disparó contra dos somalíes desarmados, dos semanas después, miembros del 2º comando golpearon y torturaron a un somalí de 16 años.33

En el estudio citado, se evidencia como los soldados entrenados para combate (MOS) eran exclusivamente hombres y predominantemente blancos en un 70%. Ellos adoptaron en su mayoría la estrategia guerrera. Se encontró que los soldados negros y las mujeres tomaron, en su mayoría, una actitud humanitaria, resistiendo a estereotipos. Sobre todo los entrenados en  rolles no combativos . Las circunstancias no implican que esta estrategia fue exclusivamente de este grupo, algunos hombres blancos y soldados combatientes siguieron la estrategia humanitaria y algunas mujeres negras adoptaron la guerrera34.

Las mujeres y hombres negros tomaron una actitud significativamente diferente a la guerrera, fueron más conciliadores con la población local, en este caso los somalíes, ayudando a disminuir las tensiones. También se detectó en esta investigación que las mujeres fueron mas activas en trabajo voluntario, la variedad en “raza” y género del contingente Estadounidense permitió un control mutuo y disminuyó asimismo, la violencia. La mezcla en la composición de las fuerzas americanas, ayudó  a limitar el quebrantamiento excesivo de fuerzas en contra de los somalíes35. No hubo ninguna referencia en la investigación citada, de que alguna mujer hubiera actuado con violencia excesiva hacia la población local. Tampoco se mostró evidencia de que las mujeres ofendieran las tradiciones locales, por el contrario, establecieron vínculos en la comunidad al realizar trabajos voluntarios.

    1. Caso Yugoslavo.

Yugoslavia es de vital importancia para presentar mayor evidencia empírica a la impostergable  necesidad de incluir una visión de genero a las Operaciones de Paz, además de hacer notar la urgente participación femenina;   como se mencionó al inicio de la presente investigación, los peacekeeper deben ser capaces de responder a las necesidades de las "Nuevas Guerras" con "nuevos Guerreros".

Como en el caso anterior, el conflicto a pesar de no ser nuevo, se asoma al tiempo del fin de la Guerra Fría. Después de la secesión de Croacia y Eslovenia de Yugoslavia en 1991, y de Bosnia y Herzegovina en 1992. Fuimos testigos de la limpieza étnica y como parte de ella, el uso de la violencia sexual . De acuerdo con European Fact-Finding Team, más de 20,000 mujeres musulmanas fueron violadas en Bosnia-Herzegovina desde el inicio del conflicto en 1992. Otros reportes estimaron de 50,000 a 60,000 mujeres violadas.36

Las violaciones ocurrían en campos de concentración, en campos de violación, en lugares públicos y en los hogares. Tenían la finalidad de dejarlas embarazadas y conservarlas en los campos de concentración el tiempo suficiente para asegurar que el aborto fuera imposible. Cabe señalar las violaciones a hombres, sin embargo, el número y tipo es difícil de señalar37.

Svetlana Slapsak al  titular  su  artículo “The Use of Women and the Role of Women in the Yugoslav War”38 da un claro diagnóstico sobre el rol de la mujer en este conflicto, cómo es utilizada para fines políticos y el comportamiento femenino ante la crisis. Caso en donde se utiliza  como “táctica” de guerra para humillar o desmoralizar al enemigo, la violación masiva consternando a la opinión pública internacional.

Inger Skjelsbaek, profundiza en el tema. Advierte las características de la violación masiva que,  supondría ante los avances en tecnología militar, se incrementaría la distancia entre perpetrador y víctima. Sin embargo,  en este caso, se observa un patrón de aumento de intimidad entre el agresor y la víctima y  aunado a otras formas de violencia como la tortura y el asesinato, acelera los efectos. Su estudio observa cinco formas de acercamiento a la explicación sobre la utilización política de este tipo de violencia.

Primero, como parte integral del estado de guerra, mujer vista como la siempre víctima de guerra. La segunda vista como  elemento de comunicación masculina, como símbolo de humillación del hombre oponente; donde el hombre “protege” a la mujer y donde la mujer es “posesión” del hombre. El tercero es reafirmando la masculinidad conducta militar caracterizada por lealtad a la causa y entre  soldados. El cuarto es visto como el camino para destruir la cultura del oponente, las violaciones en Kosovo de 1986 a 1990, donde los Albaneses fueron acusados de largas escalas de violación de mujeres serbias dejo la modificación de su código penal -“Sexual assault on citizens of different nationalities and ethnicities was considered more aggravating than “regular” rape”- toma como acto político la violación heterosexual. Quinto, puede ser vista como misógino, recordemos que no sólo las mujeres de Bosnia-Herzegovina han sido violadas, también mujeres serbias.39

Estas visiones reflejan el porqué los estereotipos femeninos pueden ser mortales,  utilizándolos como arma de guerra, una causa de conflictos. Sin embargo, también los estereotipos femeninos permitieron trascender los hechos rápidamente en los medios y le permitieron a la mujer definir la violación como un crimen de guerra,  y a la urgencia de organizaciones internacionales de actuar de inmediato, y no después de décadas cuando las víctimas ya murieron. A pesar de no haber sido tan publicitada en los medios la violación de Albaneses a mujeres Serbias.

Las mujeres Yugoslavas se movilizaron a través de la red e-mail permitiendo  su rápida comunicación y difusión. Una fuerte posición a respaldar la defensa de matrimonios mixtos e hijos de origen mixto. La sensibilidad femenina a las diferencias regionales y el rechazo a tener estereotipos de la colectividad hicieron la comunicación entre la mujer del lado contrario no solo posible, en muchos de los casos el único canal de comunicación. Las mujeres serbias se manifestaron en contra de los serbios nacionalistas que incentivaron a la guerra y a los políticos serbios quienes iniciaron la guerra. Aquí, necesitamos notar cómo una situación tan grave como la guerra, ha dejado a la mujer con una oportunidad extraordinaria de moverse rápidamente y de asegurar cambios sobre sus propios términos, especialmente cuando vinculan sus políticas al pacifismo.40

Ante ello, la única reacción era el crecimiento de movimientos independientes de mujeres en los centros sociales, grupos de solidaridad y ayuda mutua, grupos de investigadores, instituciones académicas de mujeres fuera del marco tradicional académico, como respuesta a los desafíos. Muchos de estos institutos no serían posibles sin la ayuda internacional sobre todo en Croata y Serbia. Le dieron voces a las mujeres en todos los niveles del discurso público, de los medios.

Inger Skjelsbaek concluye en el reconocimiento al esfuerzo internacional en el Reporte Brahimi donde da prioridad al aumento de civiles en Operaciones de Paz , policía civil y un alto porcentaje de mujeres. Afirma que de acuerdo al Programa de Alimentación de Naciones Unidas, las mujeres víctimas de violación, preferían hablar con mujeres representantes de la comunidad internacional sobre su sufrimiento.41

Con estos resultados ¿porqué aun no hay una completa inclusión de mujeres en Operaciones de Paz?    ¿qué responsabilidad tienen las autoridades de los países participantes? ¿Esta Corriente de Género por parte de Naciones Unidas tendrá repercusiones en las tendencias locales?. Al parecer, se han dado avances, pero estos siguen siendo en países desarrollados, Gran Bretaña, Australia, Alemania entre otros. Donde la mujer ya ha mostrado tener ganados escaños en la sociedad en general. ¿qué sucede en países con menor desarrollo y mas tradicionales? ¿realmente se esta reflexionando en el tema?

    1. Batallón Noruego
      1. Antecedentes.
 

En 1978, Israel invadió el Sur de Líbano con el fin de  frenar la infiltración Palestina. por el norte. Después de la retirada de las fuerzas israelitas, el Consejo de Seguridad, con la Resolución 425 de Naciones Unidas, envió  peacekeeper al Líbano (UNIFIL). Llegaron  en marzo de 1978 con un  personal multicultural  aproximado de 5,000 personas. El mandato dado a la UNIFIL fue el de restituir la autoridad en el Estado Libanés, supervisar la salida de las fuerzas israelíes y reestablecer la paz internacional y el orden. En 1984 el mandato incluyó: proveer de seguridad y asistencia humanitaria a la población civil42. 

Las autoridades libanesas trabajaron al lado de Naciones Unidas  para establecer las Misiones de Paz, pero no así la OLP (Organización para la Liberación de Palestina) y tres de sus facciones pequeñas. Los cuerpos israelíes no se retiraron por completo de la zona, y de hecho, establecieron milicias locales. Como reacción, los movimientos de resistencia Libanesa crecieron, frecuentemente en colaboración con las fuerzas palestinas. Israel entonces invadió Líbano  por segunda vez en 1982 . Israel retiró sus fuerzas una vez más  a fronteras de Siria  y Líbano. La ocupación israelí dejó a una región en complicada coexistencia entre las fuerzas de la UNIFIL, fuerzas de Israel, su poder local , un movimiento de resistencia en crecimiento  y la población civil libanesa. Naciones Unidas dejó bajo la responsabilidad al batallón Noruego en las zonas ocupadas. 
 

      1. La Experiencia del Batallón Noruego en Líbano.

El estudio presentado por Kari H. Karamé, nos muestra un marco referencial sobre la experiencia del Batallón Noruego sirviendo de base para la demostración empírica de la hipótesis central.

La Operación UNIFIL inició en marzo de 1978 durando hasta  diciembre de 1998. Más de 30,000 noruegos sirvieron en el sur del Líbano; hombres en su mayoría  y un número importante de mujeres. El área de despliegue estaba en parte  desértica por la falta de  población al  decrecer de 20,000 a 5,000 personas. y fuertemente devastada por la guerra, carecía de servicios vitales, cuando se reparaba cierta infraestructura,  era víctima de sabotaje.43 

Los soldados al inicio, vivían en tiendas; posteriormente se trasladaron a casas deshabitadas. Esto permitió un  constante contacto con la población civil en todos los niveles. La población ante la presencia de los soldados, sintió mayor seguridad para iniciar su regreso desde los campos de refugiados. La presencia de los soldados generó el regreso de refugiados y además empleos aproximados de 350 personas en base regular como secretarias, traductores, de los cuales, 13.6% eran mujeres. Generaron también una economía paralela  para los servicios de los Peacekeeper. 

Cabe señalar, que el Batallón Noruego, en comparación con otras naciones, eran personal bien remunerado, permitiendo generar demanda de productos y servicios. Los negocios florecieron así como los restaurantes, bares y pequeños hoteles. La presencia generó un clima confiable.  

Una expresión de la relación tan cercana es el crecimiento de matrimonios entre peacekeeper y población local entre jóvenes libanesas y soldados extranjeros.  En un pueblito Ebl-es-Saqi, con uno de los más grandes campos noruegos, 25 libanesas se casaron con peacekeeping.  Se calculan  100 matrimonios entre personas de tradición católicos y musulmana. No ocurrió lo mismo en  mujeres noruegas con libaneses varones. 

El Batallón  proveía medicina gratuita y cuidados dentales aunado a la  ocupación del tiempo libre reparando los daños causados en casas, jardines, iglesias; formando un fuerte vínculo entre los peacekeeper y la población local.    

Rescatable de esta misión, es la experiencia de la Mayor Noruega Britt T.B. Brestrup, quien reiteradamente señala la inexistencia de obstáculos en enviar batallones con mujeres en  peacekeeper a países musulmanes, hace un llamado a su gobierno por estar en contra de enviar mujeres a estos países, diciendo:  “When I arrive in uniform they conduct themselves in accordance to that”44  

Cuando le preguntó un oficial Pakistaní porqué no aplicaba a Kashimira, ella le explicó  la actitud noruega en contra de enviar mujeres a países musulmanes. El estaba muy molesto y le dijo abiertamente que los países occidentales usaban la religión para cubrir sus propias actitudes45.  

Indispensable entonces vencer los estereotipos de mujeres en todos los ámbitos de participación y otros estereotipos vinculados con culturas no occidentales. Especial énfasis puesto en estos factores, puede coadyuvar al mejoramiento de las misiones.  

“Since the majority of the local population are often women, and since women as we have seen may be actors on different levels in the conflict, it is essential to have women personnel among the peacekeepers, both in civil and military functions.46    

Dentro de este caso, como en los anteriores, no hubo rechazo por parte de la población local a la presencia femenina, y si por el contrario una confiable relación. Se documenta los obstáculos internos para el envío de mujeres en Operaciones de Paz por estereotipos internos. 
 
 

5.  Conclusiones

Es pertinente resaltar los resultados de la presente investigación. La  evidencia empírica muestra la indispensable coyuntura de género. Motiva a tomar decisiones favoreciendo la inclusión de mujeres y de aquellos que son impotentes y a los cuales vulneran otros,  en general de los menos favorecidos.

Empezar por la inclusión de mujeres en peacekeeping es un paso impostergable hacia  la construcción de una  paz sustentable. Contribye a  la redefinción del problema de seguridad en el seno de Naciones Unidas;  recae también en  la toma de decisiones avanzando hacia la seguridad global, en donde el ser humano y su comunidad sean el punto de referencia  antes que los Estados. La actuación de mujeres en operaciones de paz ha puesto de manifiesto este sello distintivo. Ilustra además lo que sucede en todos los ámbitos de la vida cotidiana, en aspectos económicos políticos y sociales, así como de lo nacional a lo internacional.

Los diferentes niveles de inclusividad de mujeres en los países, es evidencia de las grandes desigualdades  en las oportunidades de ellas. Como  el más grande grupo   marginado  en el mundo, la mujer puede y debe hacer la diferencia en prevenir, parar y curar el daño dejado por la guerra.47

Cómo hacerlo será materia de estudios posteriores y de las iniciativas locales. Importante el desarrollo de sus capacidades de acuerdo a los intereses de su comunidad. No imponiendo desde occidente modelos a seguir del comportamiento femenino. Debemos ser cuidadosos en el impacto de las ideas feministas de occidente, de lo que un hombre y una mujer “deben” ser, de las influencias externas que pueden estar muy cercanas o muy lejanas de las personas.48

Desde Naciones Unidas ya se abrió una puerta,  corresponde a las mujeres promover su participación cómo y dónde ellas pueden servir mejor en la nuevas guerras que requieren nuevos guerreros.49 Además de su actuación en todos los ámbitos de la vida cotidiana. Desarrollar una conciencia de su potencial respetando, con insistencia, las iniciativas de cada  sociedad y de sociedades en conjunto.

La literatura sobre género y relaciones internacionales  ha desarrollado una nueva visión de seguridad y comunidad50. Repensar interrogantes en diversos ámbitos como en la ética y derechos humanos; ensanchar nuestro entendimiento de violencia y conflicto, subrayar el significado de las identidades de género y subjetividades; documentar la dimensión de género de globalización; y por supuesto, exponer las poderosas formas de exclusión inherentes en la “corriente” 51 son tareas impostergables e indispensables. Mujeres en Operaciones de Paz es solo un ejemplo de las oportunidades de transformación,  del arduo camino por recorrer. La propuesta esta dada, la inclusión de mujeres en operaciones de paz es un avance a la seguridad global y a la construcción de una paz sustentable. Caminos paralelos sera elección nuestra, el primer paso ya esta dado. 

References