que se va a medir y cómo se va a medir. Ello se debe a que las estadísticas responden a
ciertos criterios u objetivos específicos, es decir, no todas las características de un conjun-
to de personas son registradas sistemáticamente, sino que los registros y mediciones se
definen por un propósito que puede ser de estudio, administrativo, o político.
En este caso interesan estadísticas que permitan evaluar los avances de las mujeres
en el ámbito de la participación y el liderazgo, así como contribuir a la formulación,
ejecución y evaluación de políticas y programas que se traduzcan en nuevos mejoramien-
tos en esta esfera.
Los indicadores, por su parte, son medidas elaboradas que sintetizan situaciones
importantes cuya evolución en el tiempo interesa conocer (Gálvez, 1994). Se construyen
a partir de la información estadística disponible para responder a preguntas específicas,
formuladas basándose en un determinado marco conceptual o un proyecto de cambio.
Deben ser, por tanto, medidas pertinentes y relevantes, resultantes de una selección y
elaboración particular a partir de los datos que ofrecen los sistemas estadísticos. Pueden
ser descriptivas o analíticas (Guzmán y Ríos, 1995). Los indicadores sirven para analizar
los resultados que se definen como esperables o deseables en relación con una variable,
establecer comparaciones justas y rigurosas entre grupos y sectores de la población, entre
zonas geográficas, etc., e identificar problemas y disparidades sociales. Permiten el estu-
dio de tendencias, es decir, conocer los cambios experimentados a lo largo del tiempo, los
avances o retrocesos.
En el caso de los indicadores relativos a la participación y liderazgo de las muje-
res, se pretende dar cuenta de un proceso social complejo cuya meta es la equidad de
género, en el que intervienen distintos actores de diferentes formas. Se busca conocer los
cambios de una organización social, de una cultura que tradicionalmente ha relegado a las
mujeres a la esfera privada, reservando para los varones la esfera pública.
Para estos efectos se ha distinguido en este estudio tanto indicadores de “voluntad
política” como de “resultado”. Los “indicadores de voluntad política” son medidas que
señalan el grado en que los gobiernos se comprometen con la equidad de género y entre-
gan información acerca de los esfuerzos que se están desplegando para cumplir con esa
tarea. Se trata de variables de tipo cualitativo, por lo cual son indicadores sustitutivos, que
miden aproximadamente el fenómeno que interesa conocer (Instituto del Tercer Mundo,
1997). Se refieren, por ejemplo, a la creación de organismos para el avance de las mujeres,