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PROYECTOS REGIONALES Incorporación Explícita de la perspectiva de Género en la Implementación de los Programas de Lucha contra la Desertificación
Introducción Antecedentes Objetivos Componentes Avances, Necesidades y Perspectivas
INTRODUCCION
El término de genero no se refiere a las mujeres y los hombres en sí mismos, sino a las relaciones, tanto objetivas como subjetivas, entre ellos. Él genero no está determinado biológicamente como consecuencia de los atributos sexuales de hombres y mujeres, sino que se modela culturalmente. El género es un principio organizador central de las sociedades que, generalmente, preside los procesos de producción, reproducción, distribución y consumo.
El enfoque del desarrollo, desde una perspectiva de género postula la igualdad entre mujeres y hombres como un asunto de derechos humanos y una condición fundamental para avanzar efectivamente hacia la sustentabilidad del desarrollo. No se trata entonces, de considerar a las mujeres como un grupo especial de beneficiarias de proyectos y programas, sino de ensanchar los marcos de las políticas de desarrollo de manera que reflejen mejor cómo las relaciones entre hombres y mujeres limitan o favorecen los esfuerzos por fomentar el crecimiento y reducir la pobreza.
La convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la desertificación exalta la importancia del rol de las mujeres en la lucha contra la desertificación, especialmente en las zonas rurales, así como la necesidad de incorporarlas a todos los niveles de los programas de acción. Los siguientes párrafos extraídos de la convención son consistentes con estas afirmaciones.
Promover la sensibilización y facilitar la participación de las poblaciones locales, especialmente de las mujeres y los jóvenes, con el apoyo de las ONG’s Asegurar la participación efectiva a nivel local, nacional y regional de las organizaciones no gubernamentales y las poblaciones locales, tanto de mujeres como de hombres... en la planificación de políticas, la adopción de decisiones, la ejecución de programas de acción nacionales Las partes promoverán esas capacidades – el desarrollo institucional, la formación y ampliación de las capacidades locales y nacionales mediante la plena participación de la población a todos los niveles, especialmente a nivel local, en particular de las mujeres y los jóvenes, con la cooperación de las ONG’s y locales
Al introducir, simultáneamente, consideraciones sobre genero y medio ambiente en la formulación de políticas, en los procesos de planificación y en la implementación de programas de proyectos, el desafío consiste en definir estrategias de desarrollo que reconozcan explícitamente el rol de la mujer en la vida social y económica sin ignorar los conceptos que hacen al desarrollo sustentable, específicamente el mejoramiento del ingreso y la calidad de vida, y la conservación de recursos y funciones ambientales. La preocupación reside en cómo lograr que proyectos ambientalmente sustentables contribuyan efectivamente a la autonomía de las mujeres y a mejorar su condición social, y que proyectos consistentes con una perspectiva de género contribuyan, al mismo tiempo, a la conservación del entorno.
Durante los últimos años ha crecido el reconocimiento de que la división sexual del trabajo y de las responsabilidades, en la mayoría de los países en desarrollo, debería reflejarse en las definiciones de política, en la planificación y en la gestión. En la actualidad, la integración de la perspectiva de género en los niveles más altos de la administración y toma de decisiones (el concepto del gender mainstreaming) es un planteamiento ampliamente aceptado que posibilita la participación efectiva de hombres y mujeres en los procesos de planificación de políticas y de tomas de decisiones se justifica no solamente desde un punto de vista ético, sino, que también por que sería posible demostrar que el desarrollo económico requiere de la plena participación de ambos sexos.
De este modo, en el contexto de las actividades de lucha contra la desertificación, puede considerarse que las condiciones ya son las propicias como para impulsar decididamente una perspectiva de género, tanto en las nuevas iniciativas como en los proyectos en fase avanzada de formulación y en ejecución, tanto en los ámbitos nacional, regional y subregional.
ANTECEDENTES
Al igual que las preocupaciones ambientales, la necesidad de introducir una perspectiva de género permeando las actividades y la percepción de los problemas de la desertificación y sus soluciones se va abriendo paso en el contexto de la Convención.
Tres hechos de importancia en este sentido son la celebración de la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer, realizada en Beijing, la I Asamblea Latinoamericana de Mujeres del Campo celebrada en Brasilia el 3 de noviembre de 1997 y el Taller Internacional para Fortalecer el Rol de las Mujeres en la puesta en Marcha de la CCD celebrado en Noruega en 1997, por iniciativa de UNSO-PNUD.
Algunas iniciativas están en marcha en la región, como el proyecto binacional Argentina-Chile para trabajar con esa perspectiva en la microregión Atacama-La Rioja-Catamarca. De la misma manera, la UICN viene promoviendo una iniciativa para el establecimiento de unidades promotoras en organismos ambientales gubernamentales, con participación de organismos no gubernamentales.
Durante la III Reunión Regional celebrada en La Habana, en marzo de 1997, una representante de organismos no gubernamentales señaló la deficiencia en la incorporación explícita de la perspectiva de género, sin que se incluyera en el Programa de Acción Regional aprobado en esa ocasión.
Durante la IV Reunión Regional, celebrada en Antigua y Barbuda, en 1998, UNSO propuso integrar un proyecto relativo al tema dentro del Programa de Acción Regional (PAR), lo cual fue aprobado por los países y en ocasión de la V Reunión Regional fue presentado y aprobado el proyecto correspondiente.
OBJETIVOS
Contribuir a una mejor aplicación de la Convención y logro de sus objetivos, incorporando explícitamente una perspectiva de género, por medio de:
Incorporar explícitamente la perspectiva de género en al menos cuatro países
Sensibilizar y capacitar actores relevantes
Entrenar capacitadores
Realizar diagnósticos locales e identificar iniciativas de inversión.
COMPONENTES
El proyecto tiene un alcance piloto, con unos cuatro países participantes y sus componentes incluyen:
Desarrollo conceptual
Diagnóstico e identificación de iniciativas de inversión
Selección de países para trabajar, con preferencia hacia los que ya han iniciado acciones en ese sentido.
Definición de responsabilidades institucionales nacionales. Reformulación de programas y proyectos para la inclusión en ellos de la perspectiva de género.
Los trabajos previstos en el proyecto incluyen: actividades de sensibilización, preparación de materiales de capacitación y difusión, identificación y habilitación de capacidades nacionales apara la promoción del enfoque de género, seminarios y capacitación de promotores.
AVANCES, NECESIDADES Y PERSPECTIVAS
Avances
Se cuenta con el proyecto formulado y aprobado.
Necesidades y Perspectivas
Ya que este proyecto es de carácter integral o “transversal”, debe, de inmediato, afectar el enfoque del resto de lo proyectos regionales, especialmente los referentes a indicadores, educación y capacitación y políticas públicas, con el objeto de alcanzar congruencia interna en la Convención, tomando desde la formulación de los proyectos un enfoque de género y facilitación a la aplicación de dicho enfoque y proyecto.
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