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Informe de la Cuarta Conferencia Mundial Sobre la Mujer
Page 1
INFORME DE LA CUARTA CONFERENCIA MUNDIAL SOBRE LA
MUJER
(BEIJING, 4 A 15 DE SEPTIEMBRE DE 1995)
ÍNDICE
Declaración de Beijing
Plataforma de Acción
Capítulo I
Declaración de objetivos
Capítulo II
Contexto mundial
Capítulo III Esferas de especial preocupación
Capítulo IV
Objetivos estratégicos y medidas
Capítulo V
Disposiciones institucionales
Capítulo VI
Disposiciones financieras
DECLARACIÓN DE BEIJING
1.
Nosotros, los Gobiernos que participamos en la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer,
2.
Reunidos en Beijing en septiembre de 1995, año del cincuentenario de la fundación de las Naciones
Unidas,
3.
Decididos a promover los objetivos de igualdad, desarrollo y paz para todas las mujeres del mundo, en
interés de toda la humanidad,
4.
Reconociendo las aspiraciones de las mujeres del mundo entero y tomando nota de la diversidad de
las mujeres y de sus funciones y circunstancias, haciendo honor a las mujeres que han allanado el camino, e
inspirados por la esperanza que reside en la juventud del mundo,
5.
Reconocemos que la situación de la mujer ha avanzado en algunos aspectos importantes en el último
decenio, aunque los progresos no han sido homogéneos, persisten las desigualdades entre mujeres y hombres
y sigue habiendo obstáculos importantes, que entrañan graves consecuencias para el bienestar de todos los
pueblos,

Page 2
2.
6.
Reconocemos asimismo que esta situación se ha visto agravada por una pobreza cada vez
mayor, que afecta a la vida de la mayor parte de la población del mundo y tiene sus orígenes en el
ámbito nacional y en el ámbito internacional,
7.
Nos comprometemos sin reservas a combatir estas limitaciones y obstáculos y a promover
así el adelanto y la potenciación del papel de la mujer en todo el mundo, y convenimos en que esta
tarea exige una acción urgente, con espíritu decidido, esperanza, cooperación y solidaridad, ahora y
en los albores del nuevo siglo.
Reafirmamos nuestro compromiso de:
8.
Defender los derechos y la dignidad humana intrínseca de las mujeres y los hombres, todos
los demás propósitos y principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, la Declaración
Universal de Derechos Humanos y otros instrumentos internacionales de derechos humanos, en
particular, la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer y
la Convención sobre los Derechos del Niño, así como la Declaración sobre la eliminación de la
violencia contra la mujer y la Declaración sobre el derecho al desarrollo;
9.
Garantizar la plena aplicación de los derechos humanos de las mujeres y las niñas como
parte inalienable, integral e indivisible de todos los derechos humanos y libertades fundamentales;
10.
Impulsar el consenso y los progresos alcanzados en anteriores conferencias de las Naciones
Unidas - sobre la Mujer, celebrada en Nairobi en 1985, sobre el Niño, celebrada en Nueva York en
1990, sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, celebrada en Río de Janeiro en 1992, sobre los
Derechos Humanos, celebrada en Viena en 1993, sobre la Población y el Desarrollo, celebrada en El
Cairo en 1994, y en la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social, celebrada en Copenhague en 1995,
con el objetivo de lograr la igualdad, el desarrollo y la paz;
11.
Conseguir la aplicación plena y efectiva de las Estrategias de Nairobi orientadas hacia el
futuro para el adelanto de la mujer;
12.
Promover la potenciación del papel de la mujer y el adelanto de la mujer, incluido el derecho
a la libertad de pensamiento, de conciencia, de religión y de creencia, lo que contribuye a la
satisfacción de las necesidades morales, éticas, espirituales e intelectuales de las mujeres y los
hombres, individualmente o en comunidad con otros, por lo que les garantiza la posibilidad de
realizar su pleno potencial en la sociedad plasmando su vida de conformidad con sus propias
aspiraciones.

Page 3
3.
Estamos convencidos de que:
13.
La potenciación del papel de la mujer y la plena participación de la mujer en condiciones de
igualdad en todas las esferas de la sociedad, incluidos la participación en los procesos de adopción
de decisiones y el acceso al poder, son fundamentales para el logro de la igualdad, el desarrollo y la
paz;
14.
Los derechos de la mujer son derechos humanos;
15.
La igualdad de derechos, de oportunidades y de acceso a los recursos, la distribución
equitativa entre hombres y mujeres de las responsabilidades respecto de la familia y una asociación
armoniosa entre ellos son indispensables para su bienestar y el de su familia, así como para la
consolidación de la democracia;
16.
La erradicación de la pobreza basada en el crecimiento económico sostenido, el desarrollo
social, la protección del medio ambiente y la justicia social exige la participación de la mujer en el
desarrollo económico y social e igualdad de oportunidades, y la participación plena y en pie de
igualdad de mujeres y hombres en calidad de agentes y de beneficiarios de un desarrollo sostenible
centrado en la persona;
17.
El reconocimiento explícito y la reafirmación del derecho de todas las mujeres a controlar
todos los aspectos de su salud, en particular su propia fecundidad, es básico para la potenciación de
su papel;
18.
La paz local, nacional, regional y mundial es alcanzable y está inextricablemente vinculada al
adelanto de la mujer, que constituye una fuerza fundamental para la dirección de la comunidad, la
solución de conflictos y la promoción de una paz duradera a todos los niveles;
19.
Es indispensable diseñar, aplicar y vigilar, a todos los niveles, con la plena participación de la
mujer, políticas y programas, entre ellos políticas y programas de desarrollo efectivos, eficaces y
sinérgicos, que tengan en cuenta el género, y contribuyan a promover la potenciación del papel y el
adelanto de la mujer;
20.
La participación y contribución de todos los participantes de la sociedad civil, en particular de
los grupos y redes de mujeres y otras organizaciones no gubernamentales y organizaciones de la
comunidad, con el pleno respeto de su autonomía y en cooperación con los gobiernos, son
importantes para una aplicación y seguimiento efectivos de la Plataforma de Acción;
21.
La aplicación de la Plataforma de Acción exige el compromiso de los gobiernos y de la
comunidad internacional. Al asumir compromisos de acción a nivel nacional e internacional, incluidos
los asumidos en la Conferencia, los gobiernos y la comunidad internacional reconocen la necesidad
de tomar medidas prioritarias para la potenciación del papel y el adelanto de la mujer.

Page 4
4.
Estamos decididos a:
22.
Intensificar los esfuerzos y acciones encaminados a alcanzar, antes de que termine el siglo,
las metas de las Estrategias de Nairobi orientadas hacia el futuro para el adelanto de la mujer para
fines del presente siglo;
23.
Garantizar a todas las mujeres y las niñas todos los derechos humanos y libertades
fundamentales, y tomar medidas eficaces contra las violaciones de esos derechos y libertades;
24.
Adoptar las medidas que sean necesarias para eliminar todas las formas de discriminación
contra las mujeres y las niñas, y suprimir todos los obstáculos a la igualdad de género y al adelanto y
potenciación del papel de la mujer;
25.
Alentar a los hombres a que participen plenamente en todas las acciones encaminadas a
garantizar la igualdad;
26.
Promover la independencia económica de la mujer, incluido su empleo, y erradicar la carga
persistente y cada vez mayor de la pobreza que recae sobre las mujeres, combatiendo las causas
estructurales de esta pobreza mediante cambios en las estructuras económicas, garantizando la
igualdad de acceso a todas las mujeres, incluidas las de las zonas rurales, como agentes vitales del
desarrollo, a los recursos productivos, oportunidades y servicios públicos;
27.
Promover un desarrollo sostenible centrado en la persona, incluido el crecimiento económico
sostenido, mediante la enseñanza básica, la educación durante toda la vida, la alfabetización y
capacitación, y la atención primaria de la salud para niñas y mujeres;
28.
Adoptar medidas positivas a fin de garantizar la paz para el adelanto de la mujer y,
reconociendo la función rectora que han desempeñado las mujeres en el movimiento en pro de la
paz, trabajar activamente hacia el desarme general y completo bajo control internacional estricto y
eficaz, y apoyar las negociaciones para la concertación, sin demora, de un tratado amplio de
prohibición de los ensayos nucleares, de alcance universal y verificable multilateral y efectivamente,
que contribuya al desarme nuclear y a la prevención de la proliferación de las armas nucleares en
todos sus aspectos;
29.
Prevenir y eliminar todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas;
30.
Garantizar la igualdad de acceso y la igualdad de trato de hombres y mujeres en la educación
y la atención de salud y promover la salud sexual y reproductiva de la mujer y su educación;
31.
Promover y proteger todos los derechos humanos de las mujeres y las niñas;

Page 5
5.
32.
Intensificar los esfuerzos para garantizar el disfrute en condiciones de igualdad de todos los
derechos humanos y libertades fundamentales a todas las mujeres y las niñas que enfrentan
múltiples barreras para lograr su potenciación y su adelanto por factores como la raza, la edad, el
idioma, el origen étnico, la cultura, la religión o la discapacidad, o por pertenecer a la población
indígena;
33.
Garantizar el respeto del derecho internacional, incluido el derecho humanitario, a fin de
proteger a las mujeres y las niñas en particular;
34.
Potenciar al máximo la capacidad de las mujeres y las niñas de todas las edades, garantizar
su plena participación, en condiciones de igualdad, en la construcción de un mundo mejor para todos
y promover su papel en el proceso de desarrollo.
Estamos decididos a:
35.
Garantizar el acceso de las mujeres en condiciones de igualdad a los recursos económicos,
incluidos la tierra, el crédito, la ciencia y la tecnología, la capacitación profesional, la información, las
comunicaciones y los mercados, como medio de promover el adelanto de las mujeres y las niñas y la
potenciación de su papel, incluso mediante el aumento de su capacidad para disfrutar de los
beneficios de la igualdad de acceso a esos recursos para lo que se recurrirá a, entre otras cosas, la
cooperación internacional;
36.
Garantizar el éxito de la Plataforma de Acción exigirá un compromiso decidido de los
gobiernos y de las organizaciones e instituciones internacionales a todos los niveles. Estamos
firmemente convencidos de que el desarrollo económico, el desarrollo social y la protección del
medio ambiente son elementos interdependientes y sinérgicos del desarrollo sostenible, que es el
marco de nuestros esfuerzos para lograr una mejor calidad de vida para todos. Un desarrollo social
equitativo que reconozca que dar a los pobres, en particular a las mujeres que viven en la pobreza,
la posibilidad de utilizar los recursos ambientales de manera sostenible es una base necesaria del
desarrollo sostenible. Reconocemos también que el crecimiento económico sostenido de base
amplia en el contexto del desarrollo sostenible es necesario para apoyar el desarrollo social y la
justicia social. El éxito de la Plataforma de Acción también requerirá una movilización apropiada de
recursos a nivel nacional e internacional y recursos nuevos y adicionales para los países en
desarrollo procedentes de todos los mecanismos de financiación disponibles, incluidas las fuentes
multilaterales, bilaterales y privadas para el adelanto de la mujer; recursos financieros para fortalecer
la capacidad de las instituciones nacionales, subregionales, regionales e internacionales; el
compromiso de lograr la igualdad de derechos, la igualdad de responsabilidades y la igualdad de
oportunidades, así como la igualdad de participación de las mujeres y los hombres en todos los
órganos y procesos de determinación de políticas a nivel nacional, regional e internacional; el
establecimiento o fortalecimiento de mecanismos en todos los niveles para rendir cuentas a las
mujeres del mundo;

Page 6
6.
37.
Garantizar también el éxito de la Plataforma de Acción en los países con economías en
transición, lo que exigirá cooperación y asistencia internacionales constantes;
38.
Por la presente nos comprometemos en calidad de Gobiernos a aplicar la siguiente
Plataforma de Acción y a garantizar que todas nuestras políticas y programas reflejen una
perspectiva de género. Instamos al sistema de las Naciones Unidas, a las instituciones financieras
regionales e internacionales y a las demás instituciones regionales e internacionales pertinentes, a
todas las mujeres y todos los hombres, así como a las organizaciones no gubernamentales, con
pleno respeto de su autonomía, y a todos los sectores de la sociedad civil a que, en cooperación con
los gobiernos, se comprometan plenamente y contribuyan a la aplicación de esta Plataforma de
Acción.
PLATAFORMA DE ACCIÓN
CAPÍTULO I - DECLARACIÓN DE OBJETIVOS
1.
La Plataforma de Acción es un programa encaminado a crear condiciones necesarias para la
potenciación del papel de la mujer en la sociedad. Tiene por objeto acelerar la aplicación de las
Estrategias de Nairobi orientadas hacia el futuro para el adelanto de la mujer
1
y eliminar todos los
obstáculos que dificultan la participación activa de la mujer en todas las esferas de la vida pública y
privada mediante una participación plena y en pie de igualdad en el proceso de adopción de
decisiones en las esferas económica, social, cultural y política. Esto también supone el
establecimiento del principio de que mujeres y hombres deben compartir el poder y las
responsabilidades en el hogar, en el lugar de trabajo y, a nivel más amplio, en la comunidad nacional
e internacional. La igualdad entre mujeres y hombres es una cuestión de derechos humanos y
constituye una condición para el logro de la justicia social, además de ser un requisito previo
necesario y fundamental para la igualdad, el desarrollo y la paz. Para obtener el desarrollo sostenible
basado en el ser humano, es indispensable que haya una relación transformada, basada en la
igualdad, entre mujeres y hombres. Se necesita un empeño sostenido y a largo plazo para que
mujeres y hombres puedan trabajar de consuno para que ellos mismos, sus hijos y la sociedad estén
en condiciones de enfrentar los desafíos del siglo XXI.
2.
La Plataforma de Acción reafirma el principio fundamental, establecido en la Declaración y el
Programa de Acción de Viena
2
aprobados por la Conferencia Mundial de Derechos Humanos, de
que los derechos humanos de las mujeres y las niñas son una parte inalienable, integral e indivisible
de los derechos humanos universales. Como programa de acción, la Plataforma apunta a promover
y proteger el pleno disfrute de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales de todas
las mujeres a lo largo de su vida.
1
Informe de la Conferencia Mundial para el Examen y la Evaluación de los Logros del Decenio de las
Naciones Unidas para la Mujer: Igualda, Desarrollo y Paz, Nairobi, 15 a 26 de julio de 1985 (publicación de
las Naciones Unidas, numero de venta: S.85.IV.10), cap. I, secc. A.
2
Informe de la Conferencia Mundial de Derechos Humanos, Viena, 14 a 25 de junio de 1993
(A/CONF.157/24) (Part I)), cap. III

Page 7
7.
3.
La Plataforma de Acción hace hincapié en que las mujeres comparten problemas comunes
que sólo pueden resolverse trabajando de consuno y en asociación con los hombres para alcanzar el
objetivo común de la igualdad de género en todo el mundo. La Plataforma respeta y valora la plena
diversidad de las situaciones y condiciones en que se encuentra la mujer y reconoce que algunas
mujeres enfrentan barreras especiales que obstaculizan su participación plena y en pie de igualdad
en la sociedad.
4.
La Plataforma de Acción pide la adopción de medidas inmediatas y concertadas por todos
para crear un mundo pacífico, justo, humano y equitativo basado en los derechos humanos y las
libertades fundamentales, con inclusión del principio de la igualdad para todas las personas,
independientemente de su edad y de su situación en la vida, y con ese fin reconoce que se necesita
un crecimiento económico amplio y sostenido en el contexto del desarrollo sostenible para sustentar
el desarrollo social y la justicia social.
5.
Para que la Plataforma de Acción tenga éxito se necesitará el empeño decidido de los
gobiernos, las organizaciones internacionales y las instituciones a todos los niveles. También será
preciso movilizar recursos suficientes a nivel nacional e internacional, así como recursos nuevos y
adicionales para los países en desarrollo, a través de todos los mecanismos de financiación
existentes, incluso las fuentes multilaterales, bilaterales y privadas para el adelanto de la mujer;
recursos financieros para fortalecer la capacidad de las instituciones nacionales, subregionales,
regionales e internacionales; una dedicación a la igualdad de derechos, la igualdad de
responsabilidades y oportunidades y la participación en pie de igualdad de mujeres y hombres en
todos los órganos y procesos de adopción de políticas nacionales, regionales e internacionales, y el
establecimiento o el fortalecimiento de mecanismos a todos los niveles para el proceso de rendición
de cuentas a las mujeres del mundo.
* Para la interpretación más generalizada del término "género", véase el anexo IV del presente
informe.
CAPÍTULO II - CONTEXTO MUNDIAL
6.
La Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer se celebra en momentos en que el mundo se
apresta a trasponer el umbral de un nuevo milenio.
7.
La Plataforma de Acción hace suya la Convención sobre la eliminación de todas las formas
de discriminación contra la mujer
3
y se apoya en las Estrategias de Nairobi orientadas hacia el futuro
para el adelanto de la mujer, así como en las resoluciones pertinentes aprobadas por el Consejo
Económico y Social y la Asamblea General. La formulación de la Plataforma de Acción apunta a
establecer un grupo básico de medidas prioritarias que deberían aplicarse en el curso de los
próximos cinco años.
3
Resolución 34/180de la Asamblea General, annexo.

Page 8
8.
8.
En la Plataforma de Acción se reconoce la importancia de los acuerdos alcanzados en la
Cumbre Mundial en favor de la Infancia, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio
Ambiente y el Desarrollo, la Conferencia Mundial de Derechos Humanos, la Conferencia
Internacional sobre la Población y el Desarrollo y la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social, donde
se establecieron enfoques y compromisos concretos para fomentar, el desarrollo sostenible y la
cooperación internacional y fortalecer la función de las Naciones Unidas en ese sentido. En la
Conferencia Mundial sobre el Desarrollo Sostenible de los Pequeños Estados Insulares en
Desarrollo, la Conferencia Internacional sobre Nutrición, la Conferencia Internacional sobre Atención
Primaria de la Salud y la Conferencia Mundial sobre Educación para Todos se encararon asimismo
distintos aspectos del desarrollo y de los derechos humanos y, dentro de sus perspectivas
particulares, se prestó especial atención al papel que desempeñan las mujeres y las niñas. Además,
en el contexto del Año Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo
4
, el Año Internacional
de la Familia
5
, el Año Internacional para la Tolerancia
6
, la Declaración de Ginebra en pro de la Mujer
Rural
7
y la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer
8
se subrayaron también
las cuestiones relacionadas con la potenciación y la igualdad de la mujer.
9.
El objetivo de la Plataforma de Acción, que se ajusta plenamente a los propósitos y principios
de la Carta de las Naciones Unidas y al derecho internacional, es la potenciación del papel de todas
las mujeres en la sociedad. La plena realización de todos los derechos humanos y libertades
fundamentales de todas las mujeres es esencial para potenciar el papel de las mujeres. Aunque hay
que tener presentes la importancia de las particularidades nacionales y regionales y los diversos
antecedentes históricos, culturales y religiosos, los Estados, independientemente de sus sistemas
políticos, económicos y culturales, tienen la obligación de promover y proteger todos los derechos
humanos y libertades fundamentales. La aplicación de la presente Plataforma, en particular
mediante la promulgación de leyes nacionales y la formulación de estrategias, políticas, programas y
prioridades para el desarrollo, incumbe a la responsabilidad soberana de cada Estado, de
conformidad con todos los derechos humanos y libertades fundamentales, y la importancia de los
diversos valores religiosos y éticos, antecedentes culturales y convicciones filosóficas de los
individuos y de las comunidades, así como el completo respeto de esos valores, antecedentes y
convicciones, deberían contribuir al pleno disfrute de los derechos humanos por las mujeres a fin de
conseguir la igualdad, el desarrollo y la paz.
10.
Desde la realización de la Conferencia Mundial para el Examen y la Evaluación de los Logros
del Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer: Igualdad, Desarrollo y Paz, celebrada en Nairobi
en 1985, y la aprobación de las Estrategias de Nairobi orientadas hacia el futuro para el adelanto de
la mujer, el mundo ha experimentado profundas transformaciones políticas, económicas, sociales y
culturales que han tenido efectos tanto positivos como negativos para la mujer. En la Conferencia
Mundial de Derechos Humanos se reconoció que los derechos humanos de la mujer y de la niña son
parte inalienable, integrante e indivisible de los derechos humanos universales. La plena
participación, en condiciones de igualdad, de la mujer en la vida política, civil, económica, social y
4
Resolución 45/164 de la Asamblea General.
5
Resolución 44/82 de la Asamblea General.
6
Resolución 48/126 de la Asamblea General.
7
A/47/308/-E/1992/97, anexo.
8
Resolución 48/104 de la Asamblea General.

Page 9
9.
cultural en los planos nacional, regional e internacional y la erradicación de todas las formas de
discriminación basadas en el sexo son objetivos prioritarios de la comunidad internacional. La
Conferencia Mundial de Derechos Humanos reafirmó el solemne compromiso de todos los Estados
de cumplir sus obligaciones de promover el respeto universal, así como la observancia y la
protección de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales de todos de conformidad
con la Carta de las Naciones Unidas, otros instrumentos relativos a los derechos humanos y el
derecho internacional. El carácter universal de esos derechos y libertades no admite dudas.
11.
El fin de la guerra fría ha acarreado cambios internacionales y una menor competencia entre
las superpotencias. La amenaza de un conflicto armado mundial ha disminuido, las relaciones
internacionales han mejorado y las perspectivas de paz han aumentado. Aunque la amenaza de un
conflicto mundial se ha reducido, las guerras de agresión, los conflictos armados, la dominación
colonial u otras formas de dominación foránea y de ocupación extranjera, las guerras civiles y el
terrorismo siguen asolando muchas partes del mundo. Se cometen graves violaciones de los
derechos humanos de las mujeres, en particular en épocas de conflicto armado, que incluyen el
asesinato, la tortura, las violaciones sistemáticas, embarazos forzados y abortos forzados, en
particular en lugares donde se aplican políticas de depuración étnica.
12.
El mantenimiento de la paz y la seguridad a nivel mundial, regional y local, junto con la
prevención de las políticas de agresión y de depuración étnica y la solución de los conflictos
armados, tienen importancia decisiva para la protección de los derechos humanos de las mujeres y
las niñas, así como para la eliminación de todas las formas de violencia contra ellas y de su
utilización como arma de guerra.
13.
Los gastos militares excesivos, incluidos los gastos militares mundiales y el tráfico y comercio
de armas, y las inversiones en la producción y adquisición de armas han reducido los recursos
disponibles para el desarrollo social. Como resultado de la carga de la deuda y de otras dificultades
económicas, muchos países en desarrollo han aplicado políticas de ajuste estructural. Además, hay
programas de ajuste estructural mal diseñados y ejecutados, lo cual ha tenido efectos perjudiciales
en el desarrollo social. El número de personas que viven en la pobreza ha aumentado en forma
desproporcionada en la mayoría de los países en desarrollo, en particular en los países fuertemente
endeudados, durante el último decenio.
14.
En este contexto, también se debe subrayar la dimensión social del desarrollo. El crecimiento
económico acelerado, si bien es necesario para el desarrollo social, en sí mismo no mejora la calidad
de vida de la población. Es posible que en algunos casos se presenten condiciones que puedan
acentuar la desigualdad social y la marginación. De allí que sea indispensable buscar nuevas
alternativas que garanticen que todos los miembros de la sociedad reciban los beneficios del
crecimiento económico basado en un enfoque integral de todos los aspectos del desarrollo:
crecimiento, igualdad entre mujeres y hombres, justicia social, conservación y protección del medio
ambiente, sostenibilidad, solidaridad, participación, paz y respeto por los derechos humanos.

Page 10
10.
15.
La tendencia mundial hacia la democratización abrió el proceso político en muchas naciones,
pero la participación popular de las mujeres en la adopción de decisiones fundamentales como
partícipes plenas y en condiciones de igualdad, en particular en la política, aún no se ha logrado. En
Sudáfrica se desmanteló la política de racismo institucionalizado, el apartheid, lo cual dio lugar a un
traspaso político y democrático del poder. En Europa central y oriental la transición a la democracia
parlamentaria ha sido rápida y ha dado lugar a una variedad de experiencias, según las
circunstancias concretas de cada país. Si bien en general la transición ha sido pacífica, en algunos
países este proceso se ha visto obstaculizado por conflictos armados que tuvieron como
consecuencia graves violaciones de los derechos humanos.
16.
La recesión económica generalizada y la inestabilidad política en algunas regiones han sido
las causantes del retraso de los objetivos de desarrollo en muchos países, lo cual ha provocado el
aumento de la pobreza hasta límites indescriptibles. El número de personas que vive en situación de
indigencia supera los 1.000 millones, de los cuales un gran porcentaje son mujeres. El rápido
proceso de cambio y ajuste en todos los sectores ha provocado también un incremento del
desempleo y el subempleo, que han afectado especialmente a la mujer. En muchos casos, los
programas de ajuste estructural no se han concebido de manera que los efectos negativos para los
grupos vulnerables y desfavorecidos o las mujeres se redujeran al máximo, ni con miras a favorecer
a esos grupos y tratar de evitar que quedaran al margen de las actividades sociales y económicas.
En el Acta Final de la Ronda Uruguay de negociaciones comerciales multilaterales
9
se puso de
relieve la creciente interdependencia de las economías nacionales y la importancia de la
liberalización del comercio y el acceso a mercados dinámicos y abiertos. El período se ha
caracterizado también por los elevados gastos militares en algunas regiones. A pesar de que la
asistencia oficial para el desarrollo (AOD) ha aumentado en algunos países, en términos generales
ha disminuido recientemente.
17.
La indigencia y la feminización de la pobreza, el desempleo, la creciente fragilidad del medio
ambiente, la continua violencia contra la mujer y la exclusión generalizada de la mitad de la
humanidad de las instituciones de poder y gobierno ponen de manifiesto la necesidad de seguir
luchando por conseguir el desarrollo, la paz y la seguridad y encontrar soluciones para alcanzar un
desarrollo sostenible centrado en las personas. La participación y la asunción de funciones directivas
por parte de la mitad de la humanidad, compuesta por mujeres, es fundamental para lograr ese
objetivo. Así pues, sólo una nueva era de cooperación internacional entre los gobiernos y los pueblos
basada en un espíritu de asociación, un entorno social y económico internacional equitativo y una
transformación radical de la relación entre la mujer y el hombre en una asociación plena y en
condiciones de igualdad harán posible que el mundo salve las dificultades del siglo XXI.
18.
Los recientes acontecimientos económicos en la esfera internacional han tenido a menudo
consecuencias desproporcionadas para las mujeres y los niños, la mayoría de los cuales viven en
países en desarrollo. En los Estados con una pesada carga de deuda externa, los programas y las
9
Véase Instrumentos jurídicos en que se incororan los resultados de la Ronda Uruguay de negociaciones
comerciales multilaterales (Ginebra, secretaría del GATT, 1994).

Page 11
11.
medidas de ajuste estructural, aunque beneficiosos a largo plazo, han dado lugar a una reducción
del gasto social que ha perjudicado a la mujer, sobre todo en África y en los países menos
adelantados. Esta situación se ha visto exacerbada en los casos en que la responsabilidad de los
servicios sociales básicos ha pasado de los gobiernos a las mujeres.
19.
La recesión económica en muchos países desarrollados y en desarrollo, así como la
reestructuración que actualmente se está llevando a cabo en los países con economías en transición
han tenido consecuencias sumamente negativas para el empleo de la mujer. A menudo, las mujeres
no tienen más remedio que aceptar empleos sin seguridad laboral a largo plazo o peligroso,
dedicarse a actividades productivas no protegidas en el hogar o quedarse sin empleo. Muchas
mujeres entran en el mercado laboral aceptando empleos infrarremunerados e infravalorados para
aumentar sus ingresos familiares y otras deciden emigrar por los mismos motivos. Al no reducirse
ninguna de sus demás responsabilidades, la carga total de trabajo de la mujer ha aumentado.
20.
Las políticas y los programas macroeconómicos y microeconómicos, incluido el ajuste
estructural, no siempre han sido concebidos teniendo en cuenta las consecuencias que pueden
acarrear para las mujeres y las niñas, en especial las que viven en condiciones de pobreza. La
pobreza ha aumentado en términos absolutos y relativos y el número de mujeres pobres ha
aumentado en la mayoría de las regiones. Muchas mujeres de las zonas urbanas viven en la
pobreza, pero merece especial atención la difícil situación de las mujeres que viven en las zonas
rurales y remotas, debido al estancamiento del desarrollo en dichas zonas. En los países en
desarrollo, aun en aquellos en que los indicadores nacionales han mostrado una cierta mejoría, la
mayor parte de las mujeres de las zonas rurales siguen viviendo en condiciones de subdesarrollo
económico y marginación social.
21.
Las mujeres contribuyen decisivamente a la economía y luchan para combatir la pobreza, ya
sea con el trabajo remunerado o con las labores no remuneradas que realizan en el hogar, la
comunidad o el lugar de trabajo. Cada vez es mayor el número de mujeres que adquieren
independencia económica gracias a sus empleos remunerados.
22.
La cuarta parte de todos los hogares del mundo están encabezados por mujeres y muchos
otros dependen de los ingresos de la mujer aun cuando el hombre esté presente en el hogar. En los
estratos más pobres, muy a menudo es la mujer quien mantiene el hogar debido, entre otras cosas,
a la discriminación en materia de sueldos, a los patrones de segregación ocupacional en el mercado
laboral y a otras barreras basadas en el género. La desintegración familiar, los movimientos
demográficos entre zonas urbanas y rurales dentro de los países, la migración internacional, las
guerras y los desplazamientos internos son factores que contribuyen al aumento de hogares
encabezados por mujeres.
23.
Tras reconocer que el logro y el mantenimiento de la paz y la seguridad son requisitos
previos indispensables para el progreso económico y social, la mujer se erige cada vez más en
protagonista de primer orden en cada una de las numerosas sendas que recorre la humanidad hacia
la paz. Su plena participación en la adopción de decisiones, la prevención y resolución de conflictos y
todas las demás iniciativas orientadas a la paz resulta esencial para la consecución de una paz
duradera.

Page 12
12.
24.
La religión, la espiritualidad y las creencias desempeñan una función fundamental en las
vidas de millones de mujeres y hombres, en la manera en que viven y en las aspiraciones que tienen
para el futuro. El derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y religión es inalienable y debe
ser disfrutado universalmente. Ese derecho incluye la libertad de tener o adoptar la religión o
creencia de su elección, ya sea individualmente o en comunidad con otros, en público o en privado, y
a manifestar su religión o creencia en el culto, la observación, la práctica y la enseñanza. A fin de
lograr la igualdad, el desarrollo y la paz, es necesario respetar plenamente esos derechos y
libertades. La religión, el pensamiento, la conciencia y las creencias podrían, y de hecho pueden,
contribuir a satisfacer las necesidades morales, éticas y espirituales de las mujeres y los hombres y a
realizar su pleno potencial en la sociedad. No obstante, se reconoce que toda forma de extremismo
puede tener una repercusión negativa en las mujeres y puede conducir a la violencia y la
discriminación.
25.
La Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer deberá acelerar el proceso que se inició
formalmente en 1975, cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el Año
Internacional de la Mujer. Dicho Año marcó un hito, pues, a partir de esa fecha, se incluyeron los
asuntos relativos a la mujer en el programa de la Organización. El Decenio de las Naciones Unidas
para la Mujer (1976-1985) fue una iniciativa de alcance mundial tendiente a examinar la condición y
los derechos de la mujer y a colocar a ésta en puestos de adopción de decisiones en todos los
niveles. En 1979, la Asamblea General aprobó la Convención sobre la eliminación de todas las
formas de discriminación contra la mujer, que entró en vigor en 1981 y fijó una pauta internacional
para esclarecer el concepto de igualdad entre mujeres y hombres. En 1985, la Conferencia Mundial
para el Examen y la Evaluación de los Logros del Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer:
Igualdad, Desarrollo y Paz aprobó las Estrategias de Nairobi orientadas hacia el futuro para el
adelanto de la mujer, que se aplicarían hasta el año 2000. Se ha avanzado considerablemente en el
logro de la igualdad entre mujeres y hombres. Muchos gobiernos han promulgado leyes que
fomentan la igualdad entre mujeres y hombres y han establecido mecanismos nacionales para velar
por la inclusión de las perspectivas de género en todas las esferas de interés general de la sociedad.
Los organismos internacionales han dedicado mayor atención a la situación jurídica y social de la
mujer y a las funciones que desempeña.
26.
La creciente influencia del sector no gubernamental, en particular, las organizaciones de
mujeres y los grupos feministas ha pasado a ser un catalizador del cambio. Las organizaciones no
gubernamentales han desempeñado una importante función de promoción de proyectos de ley o
mecanismos que velan por el adelanto de la mujer. Asimismo, estas organizaciones han generado
nuevos enfoques del desarrollo. Muchos gobiernos han ido reconociendo progresivamente el
destacado papel que desempeñan las organizaciones no gubernamentales y la importancia de
trabajar con ellas para lograr avances en la consecución de las metas. Aun así, en algunos países,
los gobiernos siguen imponiendo restricciones que impiden el libre funcionamiento de las
organizaciones no gubernamentales. Por conducto de las organizaciones no gubernamentales, la
mujer ha participado en foros comunales, nacionales, regionales y mundiales, así como en debates
internacionales y en todas esas instancias ha ejercido una decidida influencia.
27.
Desde 1975 ha aumentado el conocimiento acerca de la situación de mujeres y hombres y
ello contribuye a la adopción de medidas encaminadas a promover la igualdad entre ambos. En
varios países se han registrado importantes cambios en las relaciones entre mujeres y hombres,
sobre todo en aquellos en los que se han logrado grandes adelantos en la educación de la mujer y

Page 13
13.
aumentos significativos en su participación en la fuerza de trabajo remunerada. Gradualmente se
han ido eliminando las fronteras entre las funciones productiva y reproductiva en la división del
trabajo a medida que la mujer ha comenzado a integrarse a esferas de trabajo en las que antaño
predominaban los hombres y los hombres han comenzado a aceptar más responsabilidades
domésticas, incluido el cuidado de los hijos. Sin embargo, los cambios registrados en las funciones
de la mujer han sido mayores y mucho más rápidos que los cambios en las funciones del hombre.
En muchos países, las diferencias entre los logros y las actividades de la mujer y del hombre en
lugar de reconocerse como consecuencias de funciones socialmente establecidas para cada sexo
siguen achacándose a diferencias biológicas inmutables.
28.
Es más, 10 años después de la Conferencia de Nairobi, no ha podido lograrse aún la
igualdad entre la mujer y el hombre. En términos generales, las mujeres constituyen apenas el 10%
del total de los legisladores electos en todo el mundo y en la mayoría de las estructuras
administrativas nacionales e internacionales, tanto públicas como privadas, sigue teniendo muy poca
representación. Las Naciones Unidas no son la excepción. Cincuenta años después de su creación,
las Naciones Unidas siguen privadas de las ventajas de la dirección de la mujer a causa de la falta de
representación de ésta en las instancias donde se adoptan decisiones dentro de la Secretaría y en
los organismos especializados.
29.
Las mujeres desempeñan una función decisiva en la familia. La familia es el núcleo básico de
la sociedad y como tal debe fortalecerse. La familia tiene derecho a recibir protección y apoyo
amplios. En distintos sistemas culturales, políticos y sociales existen diversas formas de familia. Se
deben respetar los derechos, capacidades y responsabilidades de los miembros de la familia. Las
mujeres hacen una gran contribución al bienestar de la familia y al desarrollo de la sociedad, cuya
importancia todavía no se reconoce ni se considera plenamente. Debe reconocerse la importancia
social de la maternidad y de la función de ambos progenitores en la familia, así como en la crianza
de los hijos. La crianza de los hijos requiere que los progenitores, las mujeres y los hombres, así
como la sociedad en su conjunto, compartan responsabilidades. La maternidad, la condición de
progenitor y la función de la mujer en la procreación no deben ser motivo de discriminación ni limitar
la plena participación de la mujer en la sociedad. Asimismo, se debe reconocer el importante papel
que en muchos países suele desempeñar la mujer en el cuidado de otros miembros de su familia.
30.
Pese a que ha disminuido la tasa de crecimiento de la población mundial, esa población sigue
teniendo un nivel sin precedentes en cifras absolutas, y el incremento actual llega anualmente a los
86 millones de personas. Otras dos tendencias demográficas principales repercuten
significativamente en la relación de dependencia dentro de las familias. En muchos países en
desarrollo, entre el 45% y el 50% de la población tiene menos de 15 años, mientras que en los
países industrializados están aumentando tanto el número como la proporción de personas de edad.
Según proyecciones de las Naciones Unidas, el 72% de la población mayor de 60 años estará
viviendo en los países en desarrollo para el año 2025 y, de ese total, más de la mitad serán mujeres.
El cuidado de los hijos, los enfermos y las personas de edad son una responsabilidad que recae
desproporcionadamente sobre la mujer debido a la falta de igualdad y a la distribución
desequilibrada del trabajo remunerado y no remunerado entre la mujer y el hombre.

Page 14
14.
31.
Muchas mujeres enfrentan barreras específicas que obedecen a diversos factores, además
de su sexo. A menudo esos factores aíslan o marginan a la mujer y llevan, entre otras cosas, a la
negación de sus derechos humanos y a su falta de acceso, o a la negación de su acceso, a la
educación y la formación profesional, al empleo, la vivienda y la autosuficiencia económica y la
excluyen además de los procesos de adopción de decisiones. Esas mujeres suelen verse privadas
de la oportunidad de contribuir a sus comunidades y de figurar entre los protagonistas principales.
32.
El pasado decenio ha presenciado también un reconocimiento cada vez mayor de los
intereses y las preocupaciones propios de la mujer indígena, cuya identidad, tradiciones culturales y
formas de organización social mejoran y fortalecen las comunidades en que vive. Con frecuencia la
mujer indígena enfrenta barreras tanto por su condición de mujer como por ser miembro de
comunidades indígenas.
33.
En los últimos 20 años el mundo ha sido testigo de una explosión en el campo de las
comunicaciones. En virtud de los avances en la tecnología de las computadoras y televisión por
satélite y cable, el acceso mundial a la información sigue aumentando y expandiéndose, con lo que
se crean nuevas oportunidades para la participación de la mujer en las comunicaciones y en los
medios de difusión, así como para la divulgación de información sobre la mujer. Sin embargo, las
redes mundiales de comunicación se han utilizado para difundir imágenes estereotipadas y
degradantes de la mujer con estrechos fines comerciales y de consumismo. Mientras la mujer no
participe equitativamente en las esferas técnica y de adopción de decisiones dentro del contexto de
las comunicaciones y los medios de difusión, incluidas las artes, seguirá siendo objeto de
representaciones falsas y se seguirá desconociendo cómo es en realidad su vida. Los medios de
difusión tienen muchas posibilidades de promover el adelanto de la mujer y la igualdad entre mujeres
y hombres mostrando a las mujeres y los hombres sin estereotipos, de modo diverso y equilibrado, y
respetando la dignidad y el valor de la persona humana.
34.
La incesante degradación del medio ambiente, que afecta a todos los seres humanos, suele
tener una repercusión más directa en la mujer. La salud de la mujer y sus condiciones de vida se ven
amenazadas por la contaminación y los desechos tóxicos, la deforestación en gran escala, la
desertificación, la sequía y el agotamiento de los suelos y de los recursos costeros y marinos, como
indica la incidencia cada vez mayor de problemas de salud, e incluso fallecimientos, relacionados con
el medio ambiente, que se registran entre las mujeres y las niñas. Las más afectadas son las
mujeres que habitan en zonas rurales y las indígenas, cuyas condiciones de vida y subsistencia
diaria dependen directamente de ecosistemas sostenibles.
35.
La pobreza y la degradación del medio ambiente están estrechamente vinculadas. Si bien la
pobreza tiene algunos efectos perjudiciales sobre el medio ambiente, la causa principal de la
degradación incesante del medio ambiente mundial radica en las insostenibles pautas de consumo y
producción, particularmente en los países industrializados, que constituyen un motivo de profunda
preocupación y agravan la pobreza y los desequilibrios.
36.
Las tendencias mundiales han provocado profundos cambios en las estrategias y estructuras
de supervivencia familiar. La migración de las zonas rurales a las zonas urbanas se ha incrementado
notablemente en todas las regiones. Según las proyecciones, en el año 2000 la población urbana

Page 15
15.
mundial equivaldrá al 47% de la población total. Se estima que 125 millones de personas son
migrantes, refugiados y desplazados, y que la mitad de ellas vive en países en desarrollo. Estos
movimientos en gran escala han tenido profundas repercusiones en las estructuras y el bienestar de
la familia, así como consecuencias desiguales para la mujer y el hombre, incluida en muchos casos
la explotación sexual de la primera.
37.
De acuerdo con estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), al comienzo de
1995 el número total de casos del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) era de 4,5
millones. Desde que se diagnosticó por primera vez el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), se
estima que 19,5 millones de hombres, mujeres y niños han sido infectados con ese virus y, conforme
a las proyecciones, otros 20 millones estarán infectados al final del decenio. Entre los casos nuevos,
las posibilidades de infección son el doble para las mujeres que para los hombres. En las primeras
etapas de la pandemia del SIDA, el número de mujeres infectadas no era elevado; en cambio,
actualmente asciende a unos 8 millones. Las jóvenes y las adolescentes son particularmente
vulnerables. Se estima que en el año 2000 habrá más de 13 millones de mujeres infectadas y que 4
millones de mujeres habrán muerto de enfermedades relacionadas con el SIDA. Por añadidura, se
estima que todos los años se producen alrededor de 250 millones de casos nuevos de
enfermedades transmitidas por contacto sexual. La tasa de transmisión de estas enfermedades, del
VIH y del SIDA aumenta a un ritmo alarmante entre las mujeres y las niñas, especialmente en los
países en desarrollo.
38.
Desde 1975 se ha generado un notable volumen de conocimientos e información acerca de
la situación de la mujer y de las condiciones en que vive. Durante todo el transcurso de su vida, la
existencia diaria de la mujer y sus aspiraciones a largo plazo se ven restringidas por actitudes
discriminatorias, estructuras sociales y económicas injustas y falta de recursos en la mayoría de los
países, lo cual impide su participación plena y equitativa. En varios países, la práctica de la selección
prenatal del sexo, las tasas de mortalidad más elevadas entre las muchachas muy jóvenes y las
tasas inferiores de matrícula escolar para las niñas, en comparación con los niños, sugieren que la
preferencia por el hijo está limitando el acceso de las niñas a los alimentos, la educación y la
atención de la salud [e incluso a la propia vida]. La discriminación contra la mujer comienza en las
primeras fases de la vida y, por tanto, debe enfrentarse desde entonces en adelante.
39.
La niña de hoy es la mujer de mañana. Los conocimientos, las ideas y la energía de las niñas
son cruciales para el pleno logro de los objetivos de la igualdad, el desarrollo y la paz. Para que una
niña desarrolle plenamente sus potencialidades es preciso que crezca en un medio propicio donde
se satisfagan sus necesidades espirituales, intelectuales y materiales de supervivencia, protección y
desarrollo y se salvaguarden sus derechos en condiciones de igualdad. Para que la mujer participe
en las actividades en condiciones de igualdad con el hombre, en todos los aspectos de la vida y el
desarrollo, es hora de que se reconozcan la dignidad humana y el valor de la niña y de que se le
garantice el pleno disfrute de sus derechos humanos y libertades fundamentales, incluidos los
derechos garantizados por la Convención sobre los Derechos del Niño
10
, cuya ratificación universal
se pide encarecidamente. Sin embargo, es evidente en todo el mundo que la discriminación y la
violencia contra las niñas empiezan en las primeras fases de la vida y continúan y persisten durante
toda su vida. Las niñas tienen a menudo menos acceso a la nutrición, los servicios de salud física y
10
Resolución 44/25 de la Asamblea General, anexo.

Page 16
16.
mental y la educación, y disfrutan de menos derechos, menos oportunidades y menos beneficios en
la infancia y en la adolescencia que los niños. Son con frecuencia objeto de diversas formas de
explotación sexual y económica, pedofilia, prostitución forzada y posiblemente venta de sus órganos
y tejidos, violencia y prácticas nocivas como el infanticidio femenino y la selección prenatal del sexo,
el incesto, la mutilación genital y el matrimonio prematuro, incluso en la niñez.
40.
La mitad de la población mundial tiene menos de 25 años, y la mayor parte de los jóvenes del
mundo - más del 85% - vive en países en desarrollo. Los encargados de formular las políticas
deberían reconocer lo que implican estos factores demográficos. Es preciso tomar medidas
especiales para asegurar que las jóvenes adquieran preparación para la vida de manera que puedan
participar activa y eficazmente en todos los niveles de la dirección social, cultural, política y
económica. Será indispensable que la comunidad internacional demuestre un interés renovado en el
futuro, y se comprometa a inspirar a una nueva generación de mujeres y hombres para que trabajen
juntos por una sociedad más justa. Esta nueva generación de dirigentes debe aceptar y promover un
mundo en el que todos los niños estén a salvo de injusticias, opresión y desigualdad, y en libertad de
desarrollar su propio potencial. Por consiguiente, el principio de la igualdad de la mujer y el hombre
debe formar parte integrante del proceso de socialización.
CAPÍTULO III - ESFERAS DE ESPECIAL PREOCUPACIÓN
41.
El adelanto de la mujer y el logro de la igualdad entre la mujer y el hombre son una cuestión
de derechos humanos y una condición para la justicia social y no deben encararse aisladamente
como un problema de la mujer. Únicamente después de alcanzados esos objetivos se podrá
instaurar una sociedad viable, justa y desarrollada. La potenciación del papel de la mujer y la
igualdad entre la mujer y el hombre son condiciones indispensables para lograr la seguridad política,
social, económica, cultural y ecológica entre todos los pueblos.
42.
La mayoría de los objetivos establecidos en las Estrategias de Nairobi orientadas hacia el
futuro para el adelanto de la mujer no se han alcanzado. Siguen existiendo barreras que se oponen
a la potenciación de la mujer, pese a los esfuerzos de gobiernos, organizaciones no
gubernamentales y mujeres y hombres de todas partes. Persisten en muchas partes del mundo
vastas crisis políticas, económicas y ecológicas. Entre ellas cabe señalar las guerras de agresión, los
conflictos armados, la dominación colonial y otras formas de dominación u ocupación extranjeras, las
guerras civiles y el terrorismo. Estas situaciones, unidas a la discriminación sistemática o de hecho, a
las violaciones de los derechos humanos y las libertades fundamentales de todas las mujeres y sus
derechos civiles, culturales, económicos, políticos y sociales, inclusive el derecho al desarrollo, y al
hecho de que no se protejan esos derechos y libertades, y los arraigados prejuicios respecto de las
mujeres y las jóvenes son apenas algunos de los obstáculos con que se ha tropezado desde la
celebración en 1985 de la Conferencia Mundial para el Examen y la Evaluación de los Logros del
Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer: Igualdad, Desarrollo y Paz.
43.
Al examinar los progresos alcanzados desde la Conferencia de Nairobi se ponen de
manifiesto preocupaciones especiales, esferas que requieren medidas especialmente urgentes y que
se destacan como prioridades para la acción. Todas las partes que trabajan para el adelanto de la
mujer deben centrar la atención y los recursos en los objetivos estratégicos de las esferas de

Page 17
17.
especial preocupación que, necesariamente, están relacionadas entre sí, son independientes y
tienen igual prioridad. Es necesario que esas partes elaboren y apliquen mecanismos para
determinar la responsabilidad en todas esas esferas.
44.
Para lograr este fin, se exhorta a los gobiernos, a la comunidad internacional y a la sociedad
civil, inclusive las organizaciones no gubernamentales y el sector privado, a que adopten medidas
estratégicas en las siguientes esferas decisivas de especial preocupación:
Persistente y creciente carga de la pobreza que afecta a la mujer
Disparidades e insuficiencias y desigualdad de acceso en materia de educación y
capacitación
Disparidades e insuficiencias y desigualdad de acceso en materia de atención de la
salud y servicios conexos
Violencia contra la mujer
Consecuencias de los conflictos armados y de otro tipo en las mujeres, incluidas las
que viven bajo ocupación extranjera
Desigualdad en las estructuras y políticas económicas, en todas las formas de
actividades productivas y en el acceso a los recursos
Desigualdad entre la mujer y el hombre en el ejercicio del poder y en la adopción de
decisiones a todos los niveles
Falta de mecanismos suficientes a todos los niveles para promover el adelanto de la
mujer
Falta de respeto y promoción y protección insuficientes de los derechos humanos de la
mujer
Estereotipos sobre la mujer y desigualdad de acceso y participación de la mujer en
todos los sistemas de comunicación, especialmente en los medios de difusión
Desigualdades basadas en el género en la gestión de los recursos naturales y la
protección del medio ambiente
Persistencia de la discriminación contra la niña y violación de sus derechos
CAPÍTULO IV - OBJETIVOS ESTRATÉGICOS Y MEDIDAS
45.
En cada una de las esferas de especial preocupación, se diagnostica el problema y se
proponen objetivos estratégicos y las medidas concretas que han de tomar los distintos participantes
a fin de alcanzar esos objetivos. Los objetivos estratégicos se desprenden de las esferas que son
motivo de especial preocupación, y las medidas específicas que se han de tomar para alcanzarlos
afectan a la vez a la igualdad, el desarrollo y la paz - metas de las Estrategias de Nairobi orientadas
hacia el futuro para el adelanto de la mujer - y reflejan su interdependencia. Los objetivos y las
medidas están relacionados entre sí, tienen alta prioridad y se refuerzan mutuamente. La Plataforma
de Acción tiene por objeto mejorar la situación de todas las mujeres, sin excepción, que
frecuentemente se enfrentan con barreras similares, al tiempo que se debe prestar especial atención
a los grupos más desfavorecidos.

Page 18
18.
46.
En la Plataforma de Acción se reconoce que las mujeres hacen frente a barreras que
dificultan su plena igualdad y su progreso por factores tales como su raza, edad, idioma, origen
étnico, cultura, religión o discapacidad, por ser mujeres que pertenecen a poblaciones indígenas o
por otros factores. Muchas mujeres se enfrentan con obstáculos específicos relacionados con su
situación familiar, particularmente en familias monoparentales, y con su situación socioeconómica,
incluyendo sus condiciones de vida en zonas rurales, aisladas o empobrecidas. También existen
otras barreras en el caso de las mujeres refugiadas, de otras mujeres desplazadas, incluso en el
interior del país, y de las mujeres inmigrantes y las mujeres migrantes, incluyendo las trabajadoras
migrantes. Muchas mujeres se ven además, particularmente afectadas por desastres ambientales,
enfermedades graves e infecciosas y diversas formas de violencia contra la mujer.
A.
L
A
M
UJER Y LA
P
OBREZA
47.
Más de 1.000 millones de personas en todo el mundo, en su mayoría mujeres, viven
actualmente en condiciones inaceptables de pobreza, principalmente en los países en desarrollo. La
pobreza tiene muchas causas, algunas de ellas de carácter estructural. Es un problema complejo y
multidimensional y sus orígenes están tanto en el ámbito nacional como en el internacional. El
carácter universal que está adquiriendo la economía mundial y la interdependencia cada vez mayor
entre las naciones plantea desafíos y ofrece oportunidades para el crecimiento y el desarrollo
económico sostenidos, así como riesgos e inseguridad con respecto al futuro de la economía
mundial. Al incierto panorama económico mundial se han sumado la reestructuración económica y,
en algunos países, el inmanejable y persistente nivel de la deuda externa y los programas de ajuste
estructural. Además, toda suerte de conflictos, el desplazamiento de personas y el deterioro del
medio ambiente han contribuido a socavar la capacidad de los gobiernos para atender a las
necesidades básicas de sus poblaciones. Las transformaciones de la economía mundial están
modificando profundamente los parámetros del desarrollo social en todos los países. Se ha
observado una pronunciada tendencia al creciente empobrecimiento de la mujer cuyo alcance varía
de una región a otra. Las disparidades basadas en el género en el reparto del poder económico
constituyen asimismo un importante factor coadyuvante a la pobreza de la mujer. La migración y los
consiguientes cambios en las estructuras familiares han representado cargas adicionales para la
mujer, especialmente para las que tienen a varias personas a su cargo. Las políticas
macroeconómicas deben replantearse y reformularse para que respondan a esas tendencias. Esas
políticas, dirigidas casi exclusivamente al sector estructurado, tienden además a obstaculizar las
iniciativas de las mujeres y no tienen en cuenta las diferentes consecuencias que tienen en las
mujeres y en los hombres. La aplicación a una amplia variedad de políticas y programas de un
análisis basado en el género es, por lo tanto, un elemento esencial de las estrategias de reducción
de la pobreza. Para erradicar la pobreza y lograr el desarrollo sostenible, las mujeres y los hombres
deben participar plenamente y por igual en la formulación de las políticas y estrategias
macroeconómicas y sociales para la erradicación de la pobreza. Esto no se puede lograr por medio
de programas contra la pobreza únicamente, sino que requerirá la participación democrática y
cambios en las estructuras económicas con miras a garantizar a todas las mujeres el acceso a los
recursos, las oportunidades y los servicios públicos. La pobreza se manifiesta de diversas maneras,
entre ellas la carencia de ingresos y recursos productivos suficientes para procurarse un medio de
vida sostenible; el hambre y la malnutrición; la mala salud; la falta de acceso, o el acceso limitado, a
la educación y otros servicios básicos; el aumento de la morbilidad y la mortalidad causada por
enfermedades; la vivienda inadecuada o la carencia de vivienda; las condiciones de inseguridad y la
discriminación y exclusión sociales. Se caracteriza también por la falta de participación en el proceso

Page 19
19.
de adopción de decisiones y en la vida civil, social y cultural. La pobreza está presente en todos los
países: en muchos países en desarrollo afecta a grandes masas, mientras que en países
desarrollados aparece en enclaves de pobreza situados en medio de la prosperidad. La pobreza
puede ser causada por una recesión económica que ocasione la pérdida del medio de sustento o por
un desastre o conflicto. Está por otra parte la pobreza de los trabajadores que perciben bajos
salarios y la indigencia total de las personas que quedan al margen de los sistemas de apoyo a la
familia, las instituciones sociales y las redes de seguridad.
48.
Durante el último decenio, el número de mujeres que viven en condiciones de pobreza ha
aumentado en forma desproporcionada al número de hombres, particularmente en los países en
desarrollo. La feminización de la pobreza ha empezado también recientemente a ser un serio
problema en los países con economías en transición como consecuencia a corto plazo del proceso
de transformación política, económica y social. Además de factores de carácter económico, la rigidez
de las funciones que la sociedad asigna por razones de género y el limitado acceso de la mujer al
poder, la educación, la capacitación y los recursos productivos así como nuevos factores que
ocasionan inseguridad para las familias, contribuyen también a la feminización de la pobreza. Otro
factor coadyuvante es el hecho de que no se haya integrado en todos los análisis económicos y en la
planificación económica una perspectiva de género y que no se hayan abordado las causas
estructurales de la pobreza.
49.
Las mujeres contribuyen a la economía y a la lucha contra la pobreza mediante su trabajo
remunerado y no remunerado en el hogar, en la comunidad y en el lugar de trabajo. La concesión a
la mujer de los medios necesarios para la realización de su potencial es un factor decisivo para
erradicar la pobreza.
50.
Aunque la pobreza afecta a los hogares en general, debido a la división del trabajo sobre la
base del género y las responsabilidades relativas al bienestar familiar, las mujeres soportan una
carga desproporcionada al tratar de administrar el consumo y la producción del hogar en condiciones
de creciente escasez. La pobreza afecta de manera especialmente aguda a las mujeres que viven
en hogares rurales.
51.
La pobreza de la mujer está directamente relacionada con la ausencia de oportunidades y
autonomía económicas, la falta de acceso a la educación, los servicios de apoyo y los recursos
económicos, incluidos el crédito, la propiedad de la tierra y el derecho a herencia, y con su mínima
participación en el proceso de adopción de decisiones. La pobreza puede asimismo empujar a las
mujeres a situaciones en las que se ven expuestas a la explotación sexual.
52.
En demasiados países los sistemas de bienestar social no toman suficientemente en
consideración las condiciones específicas de las mujeres que viven en la pobreza y se observa una
tendencia a la reducción de los servicios prestados por dichos sistemas. El riesgo de caer en la
pobreza es mayor para las mujeres que para los hombres, especialmente en la vejez, donde los
sistemas de seguridad social se basan en el principio de empleo remunerado continuo. En algunos
casos, las mujeres no satisfacen ese requisito debido a las interrupciones en su trabajo provocadas
por la desigual distribución del trabajo remunerado y no remunerado. Además, las mujeres de más
edad deben hacer frente a mayores obstáculos para volver a incorporarse en el mercado de trabajo.

Page 20
20.
53.
En muchos países desarrollados, donde el nivel de educación general y formación
profesional de las mujeres y los hombres son similares y donde se dispone de sistemas de
protección contra la discriminación, las transformaciones económicas del último decenio han
producido en algunos sectores un marcado aumento del desempleo femenino o de la precariedad de
su empleo, con el consiguiente aumento de la proporción de mujeres entre los pobres. En los países
con un nivel elevado de matrícula escolar entre las jóvenes, las que abandonan más temprano el
sistema escolar sin obtener algún tipo de preparación constituyen uno de los sectores más
vulnerables en el mercado de trabajo.
54.
En los países con economías en transición y en otros países que están sufriendo
transformaciones políticas, económicas y sociales fundamentales, esas transformaciones
frecuentemente han ocasionado una reducción de los ingresos de las mujeres o las han privado de
sus ingresos.
55.
Particularmente en los países en desarrollo, se debería aumentar la capacidad productiva de
la mujer mediante el acceso al capital, los recursos, el crédito, las tierras, la tecnología, la
información, la asistencia técnica y la capacitación a fin de aumentar sus ingresos y mejorar la
nutrición, la educación, la atención de la salud y su situación en el hogar. La liberación del potencial
productivo de la mujer es esencial para interrumpir el ciclo de pobreza a fin de que la mujer pueda
compartir plenamente los beneficios del desarrollo y disfrutar del producto de su propio trabajo.
56.
El desarrollo sostenible y el crecimiento económico a la vez sostenido y sostenible sólo
pueden alcanzarse mejorando la condición económica, social, política, jurídica y cultural de la mujer.
Para alcanzar un desarrollo sostenible, es fundamental un desarrollo social equitativo que reconozca
la necesidad de dar a los pobres, en particular a las mujeres, la posibilidad de utilizar los recursos
ambientales de manera sostenible.
57.
El éxito de las políticas y de las medidas destinadas a respaldar o reforzar la promoción de la
igualdad de género y la mejora de la condición de la mujer debe basarse en la integración de una
perspectiva de género en las políticas generales relacionadas con todas las esferas de la sociedad,
así como en la aplicación de medidas positivas con ayuda institucional y financiera adecuada en
todos los niveles.
Objetivo estratégico A.1.
Revisar, adoptar y mantener políticas macroeconómicas y estrategias de desarrollo que
tengan en cuenta las necesidades de las mujeres y apoyen sus esfuerzos por superar la pobreza
Medidas que han de adoptarse
58.
Medidas que han de adoptar los gobiernos:
a) Revisar y modificar, con la participación plena e igualitaria de la mujer, las políticas
macroeconómicas y sociales con miras a alcanzar los objetivos de la Plataforma de
Acción;

Page 21
21.
b) Analizar, desde una perspectiva de género, las políticas y los programas, incluidos los
relativos a la estabilidad macroeconómica, el ajuste estructural, los problemas de la
deuda externa, la tributación, las inversiones, el empleo, los mercados y todos los
sectores pertinentes de la economía, en relación con sus efectos en la pobreza, en la
desigualdad y, particularmente en la mujer; evaluar las repercusiones de esas políticas
y programas en el bienestar y las condiciones de vida de la familia y ajustar éstos,
según convenga, para fomentar una distribución más equitativa de los bienes de
producción, el patrimonio, las oportunidades, los ingresos y los servicios;
c) Formular y aplicar políticas macroeconómicas y sectoriales racionales y estables,
elaboradas y supervisadas con la participación plena e igualitaria de la mujer, que
fomenten un crecimiento económico sostenido de amplia base, que aborden las causas
estructurales de la pobreza y que estén orientadas hacia la erradicación de la pobreza
y la reducción de la desigualdad basada en el género, en el marco general del logro de
un desarrollo sostenido centrado en la población;
d) Reestructurar y dirigir la asignación del gasto público con miras a aumentar las
oportunidades económicas para la mujer y promover el acceso igualitario de la mujer a
los recursos productivos, y atender las necesidades sociales, educativas y de salud
básicas de la mujer, en particular de las que viven en la pobreza;
e) Desarrollar los sectores agrícola y pesquero, cuando y donde sea menester, a fin de
asegurar, según proceda, la seguridad alimentaria del hogar y nacional y la
autosuficiencia alimentaria, mediante la asignación de los recursos financieros, técnicos
y humanos necesarios;
f) Formular políticas y programas para promover la distribución equitativa de los
alimentos en el hogar;
g) Proporcionar redes de seguridad apropiadas y fortalecer los sistemas de apoyo del
Estado y los basados en la comunidad como parte integrante de la política social, a fin
de que las mujeres que viven en la pobreza puedan hacer frente a entornos
económicos adversos y mantener sus medios de vida, sus bienes y sus ingresos en
tiempos de crisis;
h) Generar políticas económicas que tengan un efecto positivo en el empleo y los ingresos
de las trabajadoras, tanto en el sector estructurado como en el sector no estructurado,
y adoptar medidas concretas para abordar el desempleo de las mujeres, en particular
su desempleo a largo plazo;
i) Formular y aplicar, cuando proceda, políticas concretas económicas, sociales, agrícolas
y de otra índole, en apoyo de los hogares encabezados por mujeres;
j) Elaborar y ejecutar programas contra la pobreza, incluidos programas de empleo, que
mejoren el acceso de las mujeres que viven en la pobreza a los alimentos, incluso
mediante la utilización de mecanismos adecuados de fijación de precios y de
distribución;
k) Velar por la plena realización de los derechos humanos de todas las mujeres
migrantes, incluidas las trabajadoras migrantes, y su protección contra la violencia y la
explotación. Instituir medidas para mejorar la situación de las migrantes documentadas,
incluidas las trabajadoras migrantes, y facilitar su empleo productivo mediante un
mayor reconocimiento de sus aptitudes, su educación en el extranjero y sus
credenciales, y facilitar también su plena integración en la fuerza de trabajo;

Page 22
22.
l) ntroducir medidas para integrar o reintegrar a las mujeres que viven en la pobreza y a
las mujeres socialmente marginadas en el empleo productivo y en el entorno
económico predominante, y asegurar el acceso pleno de las mujeres internamente
desplazadas a las oportunidades económicas, así como el reconocimiento de las
calificaciones y aptitudes de las mujeres inmigrantes y refugiadas;
m) Facilitar a las mujeres viviendas a precios razonables y el acceso a las tierras,
mediante, entre otras cosas, la eliminación de todos los obstáculos que impiden ese
acceso, con especial hincapié en la atención de las necesidades de las mujeres, en
particular de las que viven en la pobreza y las jefas de familia;
n) Formular y aplicar políticas y programas que proporcionen a las agricultoras y
pescadoras (incluidas las agricultoras y productoras de subsistencia, especialmente en
las zonas rurales) mejor acceso a servicios financieros, técnicos, de extensión y de
comercialización; proporcionar control de las tierras y acceso a ellas e infraestructura y
tecnología apropiadas a fin de elevar los ingresos de la mujer y promover la seguridad
alimentaria en el hogar, sobre todo en las zonas rurales, y, donde proceda, alentar la
creación de cooperativas de mercado pertenecientes a los productores;
o) Crear sistemas de seguridad social donde no existan, o revisarlos, con miras a situar a
la mujer en pie de igualdad con el hombre en todas las etapas de su vida;
p) Asegurar el acceso a servicios jurídicos gratuitos o de bajo costo, incluida la
capacitación jurídica básica destinada especialmente a las mujeres que viven en la
pobreza;
q) Adoptar medidas especiales para promover y fortalecer políticas y programas para las
mujeres indígenas que permitan su plena participación y en los que se respete su
diversidad cultural, de manera que tengan oportunidad y posibilidades de elección en
los procesos de desarrollo a fin de erradicar la pobreza que las afecta.
59.
Medidas que han de adoptar las instituciones financieras y de desarrollo multilaterales,
incluidos el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y las instituciones de desarrollo
regionales, y Medidas que han de adoptarse mediante la cooperación bilateral para el desarrollo:
a) De conformidad con los compromisos contraídos en la Cumbre Mundial sobre
Desarrollo Social, tratar de movilizar recursos financieros nuevos y adicionales que
sean a la vez suficientes y previsibles y hacerlo de modo tal que maximice la
disponibilidad de esos recursos y aproveche todas las fuentes y mecanismos de
financiación disponibles con miras a contribuir al logro del objetivo de erradicar la
pobreza y beneficiar a las mujeres que viven en la pobreza;
b) Fortalecer la capacidad analítica a fin de consolidar de manera más sistemática las
cuestiones referentes a las perspectivas de género e integrarlas en el diseño y la
ejecución de programas de concesión de préstamos, incluidos los programas de ajuste
estructural y de recuperación económica;
c) Encontrar soluciones eficaces, orientadas al desarrollo y duraderas para los problemas
de la deuda externa a fin de ayudar a los países a financiar programas y proyectos
dirigidos al desarrollo, incluido el adelanto de la mujer, entre otras cosas, mediante el
cumplimiento inmediato de las condiciones de la deuda, convenidas en el Club de París
en diciembre de 1994, que comprendían la reducción de la deuda, incluso la

Page 23
23.
cancelación u otras medidas de alivio de la carga de la deuda, y desarrollar técnicas de
conversión de la deuda aplicadas a programas y proyectos de desarrollo social, de
conformidad con las prioridades de la Plataforma de acción;
d) Invitar a las instituciones financieras internacionales a estudiar nuevas formas de
prestar asistencia a los países de bajos ingresos a los que corresponda una proporción
elevada de la deuda multilateral, con miras a aliviar la carga de su deuda;
e) Velar por que en la elaboración de los programas de ajuste estructural se procure
reducir al mínimo sus efectos negativos sobre los grupos y comunidades vulnerables y
menos favorecidos, así como asegurar sus efectos positivos sobre tales grupos y
comunidades evitando que queden marginados en las actividades económicas y
sociales e ideando medidas encaminadas a darles control sobre los recursos
económicos y las actividades económicas y sociales, así como acceso a éstos; y se
adopten medidas para reducir la desigualdad y la disparidad económicas;
f) Examinar la repercusión de los programas de ajuste estructural sobre el desarrollo
social mediante evaluaciones de su efecto social y otros métodos pertinentes que
tengan en cuenta los aspectos basados en el género, con miras a elaborar políticas
para reducir sus efectos negativos y mejorar los positivos, asegurando que no recaiga
sobre la mujer una parte desproporcionada del costo de la transición; complementar los
préstamos para el ajuste con un aumento de los préstamos para el desarrollo social;
g) Crear un clima propicio para que las mujeres tengan acceso a medios permanentes de
ganarse la vida.
60.
Medidas que han de adoptar las organizaciones no gubernamentales nacionales e
internacionales y los grupos de mujeres:
a) Movilizar a todas las partes interesadas en el proceso de desarrollo, incluidas las
instituciones académicas, las organizaciones no gubernamentales y los grupos de base
comunitaria y de mujeres, para mejorar la eficacia de los programas de lucha contra la
pobreza dirigidos a los grupos de mujeres más pobres y desfavorecidos, como las
mujeres indígenas y de las zonas rurales, las mujeres jefas de familia, las jóvenes y las
ancianas, y las migrantes y discapacitadas, reconociendo que el desarrollo social es
una responsabilidad primordial de los gobiernos;
b) Participar en actividades de la promoción y en el establecimiento de mecanismos de
supervisión, según proceda, y en otras actividades encaminadas a velar por la
aplicación de las recomendaciones sobre la erradicación de la pobreza formuladas en
la Plataforma de Acción y encaminadas a que los sectores estatal y privado asuman su
responsabilidad y actúen con transparencia;
c) Incluir en sus actividades a mujeres con necesidades diversas y reconocer la
participación cada vez mayor de las organizaciones de jóvenes como asociadas
eficaces en los programas de desarrollo;
d) Formular, en cooperación con los sectores oficial y privado, una estrategia nacional
amplia de mejoramiento de los servicios de salud, educación y sociales, para que las
niñas y las mujeres de todas las edades que viven en la pobreza tengan pleno acceso a
ellos; procurar obtener financiación para asegurar la inclusión de una perspectiva de

Page 24
24.
género en el acceso a los servicios, así como para ampliar esos servicios de manera
que lleguen a las zonas rurales y remotas que no están dentro del ámbito de las
organizaciones gubernamentales;
e) Contribuir, en cooperación con los gobiernos, los empleadores y otros asociados y
partes interesadas en cuestiones sociales, a la elaboración de políticas de enseñanza,
capacitación y readiestramiento a fin de asegurar que las mujeres puedan adquirir una
amplia gama de conocimientos para satisfacer las nuevas exigencias;
f) Movilizarse para proteger el derecho de la mujer al acceso pleno y equitativo a los
recursos económicos, incluido el derecho a la herencia, la posesión de tierras y otras
propiedades, el crédito, los recursos naturales y las tecnologías apropiadas.
Objetivo estratégico A.2.
Revisar las leyes y las prácticas administrativas para asegurar a la mujer igualdad de
derechos y de acceso a los recursos económicos
Medidas que han de adoptarse
61.
Medidas que han de adoptar los gobiernos:
a) Asegurar el acceso a servicios jurídicos gratuitos o de bajo costo, incluida la
capacitación jurídica básica, especialmente para las mujeres que viven en la pobreza;
b) Emprender reformas legislativas y administrativas para dar a la mujer acceso pleno y
equitativo a los recursos económicos, incluido el derecho a la herencia y la posesión de
tierras y otras propiedades, el crédito, los recursos naturales y las tecnologías
apropiadas;
c) Considerar la posibilidad de ratificar el Convenio No. 169 de la Organización
Internacional del Trabajo (OIT) como parte de los esfuerzos encaminados a promover y
proteger los derechos de las poblaciones indígenas.
Objetivo estratégico A.3.
Dar a la mujer acceso a mecanismos e instituciones de ahorro y crédito
Medidas que han de adoptarse
62.
Medidas que han de adoptar los gobiernos:
a) Mejorar el acceso de las mujeres en situación desventajosa de las zonas rurales,
remotas y urbanas a servicios financieros, fortaleciendo los vínculos entre los bancos y
las organizaciones de préstamo intermediarias, incluso mediante apoyo legislativo,
capacitación para la mujer y fortalecimiento de las instituciones intermediarias, con
miras a movilizar capital para esas instituciones y aumentar la disponibilidad de
créditos;

Page 25
25.
b) Alentar las vinculaciones entre las instituciones financieras y las organizaciones no
gubernamentales y apoyar las prácticas innovadoras de concesión de préstamos,
incluidas las que integran los créditos con servicios y capacitación para la mujer y
proporcionan facilidades de crédito a las mujeres de las zonas rurales.
63.
Medidas que han de adoptar los bancos comerciales, las instituciones financieras
especializadas y el sector privado al examinar sus políticas:
a) Emplear metodologías de ahorro y crédito que tengan en cuenta a la mujer que vive en
la pobreza y adoptar métodos innovadores para reducir los costos de las transacciones
y redefinir los riesgos;
b) Abrir ventanillas especiales de préstamo para las mujeres, incluidas las jóvenes, que no
tienen acceso a las fuentes tradicionales de garantías;
c) Simplificar las prácticas bancarias, por ejemplo, reduciendo el monto del depósito
mínimo y otras condiciones para abrir cuentas bancarias;
d) Lograr la participación, y la aplicación del régimen de propiedad conjunta cuando sea
posible, de las mujeres prestatarias en el proceso de adopción de decisiones de las
instituciones que proporcionan servicios de crédito y financieros.
64.
Medidas que han de adoptar las organizaciones multilaterales y bilaterales de cooperación
para el desarrollo:
Apoyar, mediante el suministro de capital y recursos, a las instituciones financieras que
prestan servicios a las mujeres de bajos ingresos a cargo de microempresas y empresas de
pequeña escala y productoras, tanto en el sector estructurado como en el no estructurado.
65.
Medidas que han de adoptar los gobiernos y las instituciones financieras multilaterales, según
proceda:
Apoyar a las instituciones que cumplen con las normas de rendimiento llegando a gran
número de mujeres y hombres de bajos ingresos mediante la capitalización, la refinanciación y el
apoyo al desarrollo institucional de maneras que favorezcan la autosuficiencia.
66.
Medidas que han de adoptar las organizaciones internacionales:
Aumentar la financiación para los programas y proyectos encaminados a fomentar las
actividades empresariales sostenibles y productivas de generación de ingresos entre las mujeres en
situación desventajosa y las que viven en la pobreza.
Objetivo estratégico A.4.
Formular metodologías basadas en el género y realizar investigaciones para abordar el
problema de la terminación de la pobreza

Page 26
26.
Medidas que han de adoptarse
67.
Medidas que han de adoptar los gobiernos, las organizaciones intergubernamentales, las
instituciones académicas y de investigación y el sector privado:
a) Elaborar medios teóricos y metodológicos para incorporar perspectivas de género en
todos los aspectos de la formulación de políticas económicas, incluso la planificación y
los programas de ajuste estructural;
b) Aplicar esos métodos para analizar los efectos desde el punto de vista del género de
todas las políticas y programas, incluso los programas de ajuste estructural, y difundir
los resultados de la investigación.
68.
Medidas que han de adoptar las organizaciones nacionales e internacionales de estadística:
a) Reunir datos desglosados por sexo y por edad sobre la pobreza y todos los aspectos
de la actividad económica y elaborar indicadores estadísticos cuantitativos y cualitativos
para facilitar la evaluación del rendimiento económico desde una perspectiva de
género;
b) Elaborar medios estadísticos apropiados para reconocer y hacer visible en toda su
extensión el trabajo de la mujer y todas sus contribuciones a la economía nacional,
incluso en el sector no remunerado y en el hogar, y examinar la relación entre el trabajo
no remunerado de la mujer y la incidencia de la pobreza y la vulnerabilidad de las
mujeres a ella.
B.
E
DUCACIÓN Y
C
APACITACIÓN DE LA
M
UJER
69.
La educación es un derecho humano y constituye un instrumento indispensable para lograr
los objetivos de la igualdad, el desarrollo y la paz. La educación no discriminatoria beneficia tanto a
las niñas como a los niños y, de esa manera, conduce en última instancia a relaciones más
igualitarias entre mujeres y hombres. La igualdad de acceso a la educación y la obtención de
educación son necesarias para que más mujeres se conviertan en agentes de cambio. La
alfabetización de la mujer es importante para mejorar la salud, la nutrición y la educación en la
familia, así como para habilitar a la mujer para participar en la adopción de decisiones en la
sociedad. Ha quedado demostrado que la inversión en la educación y la capacitación formal y no
formal de las niñas y las mujeres, que tiene un rendimiento social y económico excepcionalmente
alto, es uno de los mejores medios de lograr un desarrollo sostenible y un crecimiento económico a
la vez sostenido y sostenible.
70.
En el plano regional, las niñas y los niños han logrado la igualdad de acceso a la enseñanza
primaria, excepto en algunas partes de África, en particular el África subsahariana, y de Asia central,
donde el acceso a las instituciones educacionales sigue siendo insuficiente. Se han alcanzado
adelantos en la enseñanza secundaria; en algunos países, se ha logrado la igualdad de acceso de
niñas y niños a esa educación. La matrícula de mujeres en la enseñanza terciaria ha aumentado
considerablemente. En muchos países, las escuelas privadas han cumplido una importante función
complementaria en la mejora del acceso a la educación en todos los niveles. Sin embargo, más de
cinco años después de que la Conferencia Mundial sobre Educación para Todos (Jomtien, Tailandia,
1990) aprobara la Declaración Mundial sobre Educación para Todos y el Marco de Acción para

Page 27
27.
Satisfacer las Necesidades Básicas de Aprendizaje
11
, unos 100 millones de niños, de los que por lo
menos 60 millones son niñas, carecen de acceso a la enseñanza primaria, y más de las dos terceras
partes de los 960 millones de analfabetos adultos del mundo son mujeres. El alto nivel de
analfabetismo existente en la mayor parte de los países en desarrollo, en particular el África
subsahariana y algunos Estados árabes, sigue constituyendo un grave obstáculo para el adelanto de
la mujer y para el desarrollo.
71.
En muchas regiones persiste la discriminación en el acceso de las niñas a la educación
debido a actitudes arraigadas, a embarazos y matrimonios a edad temprana, a lo inadecuado que
resulta el material didáctico y educacional y al sesgo de género que éste muestra, al acoso sexual y
a la falta de instalaciones de enseñanza apropiadas y accesibles en el sentido físico y en otros
sentidos. Las niñas comienzan a realizar tareas domésticas pesadas a edad muy temprana. Se
espera que las niñas y las mujeres asuman a la vez responsabilidades respecto de su educación y
responsabilidades domésticas, lo que a menudo conduce a un rendimiento escolar insatisfactorio y a
la deserción escolar temprana, con consecuencias duraderas en todos los aspectos de la vida de la
mujer.
72.
La creación de un entorno educacional y social en el que se trate en pie de igualdad a las
mujeres y los hombres y a las niñas y los niños, en el que se los aliente a alcanzar su pleno
potencial, respetando su libertad de pensamiento, conciencia, religión y creencias, y en el que los
recursos educacionales promuevan imágenes no estereotipadas de las mujeres y de los hombres
contribuiría eficazmente a eliminar las causas de la discriminación contra las mujeres y las
desigualdades entre las mujeres y los hombres.
73.
La mujer debería poder seguir adquiriendo conocimientos y aptitudes pasada su juventud.
Este concepto de aprendizaje permanente incluye los conocimientos y las aptitudes adquiridas en la
educación y la capacitación formal, así como el aprendizaje informal, por ejemplo en las actividades
voluntarias, el trabajo no remunerado y los conocimientos tradicionales.
74.
En buena medida sigue habiendo un sesgo de género en los programas de estudio y el
material didáctico y rara vez se atiende a las necesidades especiales de las niñas y las mujeres. Esto
refuerza las funciones tradicionales de la mujer y del hombre, y priva a éstas últimas de la
oportunidad de participar en la sociedad plenamente y en condiciones de igualdad. La falta de
sensibilidad de los educadores de todos los niveles respecto a las diferencias de género aumenta las
desigualdades entre la mujer y el hombre al reforzar las tendencias discriminatorias y socavar la
autoestima de las niñas. La falta de educación sexual y sobre la salud reproductiva tiene profundas
repercusiones en la mujer y el hombre.
11
Informe Final de la Conferencia Mundial sobre Educatión para Todos: Satisfacción de las Necesidades
Básicas de Aprendizaje, Jomtien, Tailandia, 5 a 9 de marzo de 1990, Comisión Interinstitucional ( PNUD,
UNESCO, UNICEF, Banco Mundial) de la Conferencia Mundial sobre Educatión para Todos, Nueva York,
1990, apéndice I.

Page 28
28.
75.
Hay, en particular, sesgo de género en los programas de estudio de las ciencias. Los libros
de texto sobre ciencias no guardan relación con la experiencia cotidiana de las mujeres y las niñas ni
dan el debido reconocimiento a las mujeres científicas. A menudo, no se imparten a las niñas
nociones y aptitudes técnicas básicas en las matemáticas y las ciencias, que les proporcionarían
conocimientos que podrían aplicar para mejorar su vida cotidiana y aumentar sus oportunidades de
empleo. Los estudios avanzados de ciencia y tecnología preparan a la mujer para desempeñar una
función activa en el desarrollo tecnológico e industrial de su país, por lo que es preciso adoptar un
enfoque múltiple respecto de la capacitación profesional y técnica. La tecnología está transformando
rápidamente el mundo y también ha afectado a los países en desarrollo. Es indispensable que la
mujer no sólo se beneficie de la tecnología, sino que también participe en el proceso desde la etapa
de diseño hasta las de aplicación, supervisión y evaluación.
76.
El acceso y la retención de las niñas y mujeres en todos los niveles de la enseñanza, incluido
el nivel superior es uno de los factores de su continuo progreso en las actividades profesionales. No
obstante, hay que reconocer que las niñas siguen concentrándose en un número limitado de esferas
de estudio.
77.
Los medios de difusión son un importante medio de educación. Los educadores y las
instituciones gubernamentales y no gubernamentales pueden utilizar los medios de comunicación
como un instrumento de enseñanza para el adelanto de la mujer y para el desarrollo. La educación y
los sistemas de información computadorizados se están convirtiendo en elementos cada vez más
importantes del aprendizaje y de la difusión de conocimientos. La televisión, en particular, influye en
mayor medida en los jóvenes, por lo que ofrece la posibilidad de forjar valores, actitudes y
percepciones en las mujeres y en la niñas de formas tanto positivas como negativas. Por
consiguiente, es fundamental que los educadores desarrollen el juicio crítico y la capacidad analítica
de sus alumnos.
78.
En muchos países, los recursos que se asignan a la educación, especialmente a las niñas y
mujeres, son insuficientes y en algunos casos se han reducido aún más, en particular en el contexto
de políticas y programas de ajuste. Dicha insuficiencia en la asignación de recursos perjudica al
desarrollo humano, en particular el desarrollo de la mujer.
79.
Para hacer frente a la desigualdad de acceso a la enseñanza y a las oportunidades
educacionales insuficientes, los gobiernos y otros agentes sociales deberían promover una política
activa y visible de integración de una perspectiva de género en todas las políticas y programas, a fin
de que se analicen, antes de adoptar decisiones, sus posibles efectos en las mujeres y los hombres.
Objetivo estratégico B.1.
Asegurar la igualdad de acceso a la educación

Page 29
29.
Medidas que han de adoptarse
80.
Medidas que han de adoptar los gobiernos:
a) Promover el objetivo de la igualdad de acceso a la educación tomando medidas para
eliminar la discriminación en la educación en todos los niveles por motivos de género,
raza, idioma, religión, origen nacional, edad o discapacidad, o cualquier otra forma de
discriminación y, según proceda, considerar la posibilidad de establecer procedimientos
para dar curso a las reclamaciones;
b) Asegurar el acceso universal a la enseñanza básica y lograr que terminen la
enseñanza primaria por lo menos el 80% de los niños para el año 2000; superar las
diferencias por motivos de género que existan en el acceso a la enseñanza primaria y
secundaria para el año 2005; y proporcionar enseñanza primaria universal en todos los
países antes del año 2015;
c) Eliminar las disparidades por motivos de género en el acceso a todos los ámbitos de la
enseñanza terciaria, velando por que la mujer tenga igual acceso que el hombre al
desarrollo profesional, a la capacitación y a las becas y adoptando medidas de
promoción activa según corresponda;
d) Establecer un sistema docente en que se tengan en cuenta las cuestiones relacionadas
con el género, a fin de promover la igualdad de oportunidades de educación y
capacitación, así como la participación igualitaria de la mujer en la administración y la
adopción de políticas y decisiones en materia de educación;
e) Ofrecer a las jóvenes, en colaboración con los padres, las organizaciones no
gubernamentales, incluidas las organizaciones de jóvenes, las comunidades y el sector
privado, formación académica y técnica, planificación de su carrera profesional,
conocimientos directivos y sociales y experiencia laboral que las prepare para participar
plenamente en la sociedad;
f) Aumentar la matrícula y las tasas de retención escolar de las niñas, asignando a esa
actividad los recursos presupuestarios necesarios; obteniendo el apoyo de los padres y
de la comunidad, así como realizando campañas, estableciendo horarios escolares
flexibles, otorgando incentivos y becas y adoptando otras medidas encaminadas a
reducir los costos que entraña para la familia la educación de las niñas y facilitar a los
padres la posibilidad de elegir educación para sus hijas; velando por que las
instituciones educacionales respeten los derechos de las mujeres y las niñas a la
libertad de conciencia y de religión y derogando todo tipo de legislación discriminatoria
desde los puntos de vista religioso, racial o cultural;
g) Promover un entorno docente en que se eliminen todas las barreras que impiden la
asistencia a la escuela de las adolescentes embarazadas y las madres jóvenes, que
incluya, según corresponda, servicios accesibles y asequibles de guardería y educación
de los padres a fin de alentar a quienes deben ocuparse del cuidado de sus hijos y
hermanos en edad escolar a reanudar los estudios o a llevarlos a término;
h) Aumentar la calidad de la educación y la igualdad de oportunidades para las mujeres y
los hombres en lo que se refiere al acceso, a fin de que las mujeres de todas las
edades puedan adquirir los conocimientos, capacidades, aptitudes, destrezas y valores
éticos necesarios para desarrollarse y participar plenamente, en condiciones de
igualdad, en el proceso de desarrollo social, económico y político;

Page 30
30.
i) Proporcionar servicios de orientación escolar y programas de preparación de maestros
no discriminatorios y que tengan en cuenta las diferencias basadas en el género a fin
de alentar a las niñas a seguir estudios académicos y técnicos y de ampliar sus futuras
oportunidades de carrera;
j) Promover la ratificación del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales
12
en los países que aún no lo hayan ratificado.
Objetivo estratégico B.2.
Eliminar el analfabetismo entre las mujeres
Medidas que han de adoptarse
81.
Medidas que han de adoptar los gobiernos, los órganos nacionales, regionales e
internacionales, los donantes bilaterales y multilaterales y las organizaciones no gubernamentales:
a) Reducir la tasa de analfabetismo femenino por lo menos a la mitad de la tasa de 1990,
con especial hincapié en la alfabetización de las mujeres rurales, migrantes, refugiadas
y desplazadas internamente, así como en las mujeres con discapacidades;
b) Proporcionar acceso universal a la enseñanza primaria a las niñas, y procurar lograr la
igualdad de género en la tasa de finalización de dicha enseñanza, para el año 2000;
c) Eliminar las diferencias por motivos de género en las tasas de alfabetización elemental
y funcional de mujeres y hombres, como recomienda la Declaración de Jomtien sobre
Educación para Todos;
d) Reducir las disparidades entre los países desarrollados y los países en desarrollo; e)
Alentar la participación de los adultos y las familias en la enseñanza, a fin de promover
la alfabetización total de todas las personas;
e) Promover, conjuntamente con la alfabetización, la adquisición de conocimientos
prácticos, científicos y tecnológicos, y procurar ampliar la definición de alfabetización
teniendo en cuenta los objetivos y los puntos de referencia vigentes.
Objetivo estratégico B.3.
Aumentar el acceso de las mujeres a la formación profesional, la ciencia y la tecnología y la
educación permanente
Medidas que han de adoptarse
82.
Medidas que han de adoptar los gobiernos, en cooperación con los empleadores, los
trabajadores y los sindicatos, las organizaciones internacionales y no gubernamentales, incluidas las
organizaciones de mujeres y jóvenes, y las instituciones educativas:
12
Resolución 2200 A (XXI) de la Asamblea General, anexo.

Page 31
31.
a) Elaborar y aplicar políticas de enseñanza, capacitación y readiestramiento para las
mujeres, en particular las jóvenes y las que retornen al mercado de trabajo, para
impartirles conocimientos que permitan satisfacer las necesidades de un contexto
socioeconómico cambiante, a fin de mejorar sus oportunidades de empleo;
b) Fomentar el reconocimiento de las oportunidades de enseñanza extraescolar para las
niñas y las mujeres en el sistema educativo;
c) Proporcionar a las mujeres y las niñas información sobre la disponibilidad de formación
profesional, programas de capacitación en ciencia y tecnología y programas de
educación permanente y sobre las ventajas que pueden reportarles;
d) Formular programas de enseñanza y capacitación para mujeres desempleadas a fin de
proporcionarles nuevos conocimientos teóricos y prácticos que incrementen y amplíen
sus oportunidades de empleo, incluido el empleo por cuenta propia, y el desarrollo de
su capacidad empresarial;
e) Diversificar la formación profesional y técnica y aumentar el acceso y la retención de
niñas y mujeres en la enseñanza y la formación profesional en los campos de las
ciencias, las matemáticas, la ingeniería, la ciencia y la tecnología ambientales, la
tecnología de la información y la alta tecnología, así como la capacitación en materia de
gestión;
f) Promover el papel central de la mujer en los programas de investigación, extensión y
enseñanza en las esferas alimentaria y agraria;
g) Fomentar la adaptación de los planes de estudio y los materiales didácticos, fomentar
un ambiente educativo favorable y adoptar medidas positivas, a fin de promover la
capacitación para toda la gama de posibilidades ocupacionales en carreras no
tradicionales para las mujeres y los hombres, incluido el desarrollo de cursos
multidisciplinarios para profesores de ciencias y matemáticas, a fin de sensibilizarlos
respecto a la importancia de la ciencia y la tecnología en la vida de la mujer;
h) Elaborar planes de estudio y materiales didácticos, y formular y adoptar medidas
positivas para garantizar un mayor acceso y participación de la mujer en los sectores
técnicos y científicos, especialmente en aquellos en que no estén representadas o
estén infrarrepresentadas;
i) Elaborar políticas y programas para fomentar la participación de la mujer en todos los
programas de aprendizaje;
j) Aumentar la capacitación técnica, en administración, extensión agraria y
comercialización para la mujer en la agricultura, la pesca, la industria y el comercio, las
artes y los oficios, a fin de ampliar las oportunidades de generación de ingresos, la
participación de la mujer en la adopción de decisiones económicas, en particular
mediante las organizaciones femeninas en las comunidades, y su contribución a la
producción, la comercialización, las empresas, la ciencia y la tecnología;
k) Garantizar el acceso a la enseñanza y la formación de buena calidad en todos los
niveles apropiados a las mujeres adultas sin educación previa o con educación escasa,
a las mujeres con discapacidades y a las mujeres emigrantes, refugiadas y
desplazadas, a fin de mejorar sus oportunidades de trabajo.

Page 32
32.
Objetivo estratégico B.4.
Establecer sistemas de educación y capacitación no discriminatorios
Medidas que han de adoptarse
83.
Medidas que han de adoptar los gobiernos, las autoridades educativas y otras instituciones
educativas y académicas:
a) Formular recomendaciones y elaborar planes de estudio, libros de texto y material
didáctico libres de estereotipos basados en el género para todos los niveles de
enseñanza, incluida la formación de personal docente, en colaboración con todos los
interesados: editoriales, profesores, autoridades públicas y asociaciones de padres;
b) Elaborar programas de enseñanza y material didáctico para docentes y educadores
que aumenten la comprensión de la condición, el papel y la contribución de la mujer y el
hombre en la familia, tal como se define en el párrafo 29 supra, y en la sociedad; en
este contexto, promover la igualdad, la cooperación, el respeto mutuo y las
responsabilidades compartidas entre niñas y niños desde el nivel preescolar en
adelante y elaborar, en particular, módulos educativos para garantizar que los niños
adquieran los conocimientos necesarios para hacerse cargo de sus propias
necesidades domésticas y compartir las responsabilidades de sus hogares y de la
atención de las personas a su cargo;
c) Elaborar programas de capacitación y materiales didácticos para docentes y
educadores que aumenten la comprensión de su propio papel en el proceso educativo,
con miras a proporcionarles estrategias eficaces para una enseñanza con orientación
de género;
d) Adoptar medidas para garantizar que las maestras y profesoras tengan las mismas
posibilidades y la misma categoría que los maestros y profesores, teniendo en cuenta
la importancia de contar con profesoras en todos los niveles y a fin de atraer y retener a
las niñas en las escuelas;
e) Introducir y promover la capacitación en materia de resolución de conflictos por medios
pacíficos;
f) Adoptar medidas positivas para aumentar la proporción de mujeres que participan en la
elaboración de políticas y la adopción de decisiones en materia de educación,
particularmente de profesoras, en todos los niveles de la enseñanza y en las disciplinas
académicas que habitualmente están dominadas por el hombre, como los campos
científico y tecnológico;
g) Apoyar y realizar estudios e investigaciones sobre el género en todos los niveles de la
enseñanza, especialmente en el nivel de postgrado en las instituciones académicas, y
aplicarlos a la elaboración de programas, incluidos los de estudios universitarios, libros
de texto y material didáctico y en la formación de personal docente;
h) Desarrollar la capacitación y las oportunidades para el liderazgo para todas las
mujeres, a fin de alentarlas a desempeñar funciones directivas, lo mismo como
estudiantes que como adultas en la sociedad civil;

Page 33
33.
i) Elaborar programas apropiados de enseñanza e información con el debido respeto al
multilingüismo, particularmente en colaboración con los medios de comunicación, a fin
de lograr que el público, y en particular los padres, sean conscientes de la importancia
de una enseñanza no discriminatoria de las niñas y los niños, y del reparto por igual de
las responsabilidades familiares entre las niñas y los niños;
j) Elaborar programas de educación en materia de derechos humanos que incorporen la
dimensión de género en todos los niveles de la enseñanza, en particular fomentando la
inclusión en los planes de estudio de las instituciones de enseñanza superior,
especialmente en los planes de estudios de postgrado en los campos jurídico, social y
de ciencias políticas, del estudio de los derechos humanos de la mujer tal como figuran
en las convenciones de las Naciones Unidas;
k) Eliminar, en los programas de educación académica sobre las cuestiones relacionadas
con la salud de la mujer, cuando proceda, las barreras legales y reglamentarias que se
oponen a la enseñanza de cuestiones sexuales y de salud reproductiva;
l) Promover, con el apoyo de sus padres y en colaboración con el personal y las
instituciones docentes, la elaboración de programas educativos para niñas y niños y la
creación de servicios integrados, a fin de fomentar la comprensión de sus
responsabilidades y ayudarles a asumir esas responsabilidades, teniendo en cuenta la
importancia de esa educación y esos servicios para el desarrollo personal y la
autoestima, así como la necesidad urgente de evitar los embarazos no deseados, la
propagación de enfermedades transmitidas sexualmente, especialmente el VIH/SIDA, y
fenómenos tales como la violencia y el abuso sexuales;
m) Proporcionar instalaciones recreativas y deportivas accesibles y establecer y reforzar
en las instituciones educativas y comunitarias programas para niñas y mujeres de todas
las edades que tengan en cuenta los aspectos relacionados con el género y apoyar el
adelanto de la mujer en todas las esferas de la actividad deportiva a la actividad física,
incluidos la enseñanza, el entrenamiento y la administración, así como su participación
en los planos nacional, regional e internacional;
n) Reconocer y apoyar el derecho de las mujeres y niñas indígenas a la educación, y
promover un enfoque multicultural de la educación que responda a las necesidades,
aspiraciones y culturas de las mujeres indígenas, inclusive mediante la elaboración de
programas educativos, planes de estudio y medios didácticos apropiados, en la medida
posible en los idiomas de las poblaciones indígenas y con la participación de las
mujeres indígenas en esos procesos;
o) Reconocer y respetar las actividades artísticas, espirituales y culturales de las mujeres
indígenas;
p) Garantizar que la igualdad de género y las diversidades culturales, religiosas y de otro
tipo se respeten en las instituciones educativas;
q) Promover la enseñanza, la capacitación y los programas de información pertinentes
para las mujeres de los medios rurales y agrarios mediante el uso de tecnologías
accesibles y apropiadas y de los medios de comunicación - por ejemplo, programas de
radio, casetes y unidades móviles;
r) Proporcionar enseñanza extraescolar, especialmente a las mujeres de las zonas
rurales, a fin de que desarrollen sus posibilidades con respecto a la salud, las
microempresas, la agricultura y los derechos legales;

Page 34
34.
s) Eliminar todas las barreras que impiden el acceso a la educación académica de las
muchachas embarazadas y las madres jóvenes y apoyar el suministro de servicios de
guardería y otros servicios de apoyo, en los casos en que sean necesarios.
Objetivo estratégico B.5.
Asignar recursos suficientes para las reformas de la educación y vigilar la aplicación de esas
reformas
Medidas que han de adoptarse
84.
Medidas que han de adoptar los gobiernos:
a) Proporcionar al sector educativo los recursos financieros necesarios mediante la
reasignación dentro de ese sector, a fin de garantizar un aumento de recursos para la
enseñanza básica, según proceda;
b) Establecer, en los niveles apropiados, un mecanismo de vigilancia de la aplicación de
las reformas educativas y de las medidas conexas en los ministerios pertinentes, y
establecer programas de asistencia técnica, según proceda, para examinar las
cuestiones planteadas por las actividades de vigilancia.
85.
Medidas que han de adoptar los gobiernos y, en los casos en que proceda, las instituciones
privadas y públicas, las fundaciones, los institutos de investigación y las organizaciones no
gubernamentales:
a) En los casos en que sea necesario, movilizar fondos adicionales de las instituciones
privadas y públicas, las fundaciones, las instituciones de investigación y las
organizaciones no gubernamentales para que las mujeres y las niñas, así como los
niños y los hombres, en pie de igualdad, puedan terminar su educación, haciendo
especial hincapié en las poblaciones desatendidas;
b) Proporcionar financiación para programas especiales, como los programas de
matemáticas, ciencias y tecnología de computadoras, a fin de aumentar las
oportunidades de todas las niñas y mujeres.
86.
Medidas que han de adoptar las instituciones multilaterales de desarrollo, incluidos el Banco
Mundial, los bancos regionales de desarrollo, los donantes bilaterales y las fundaciones:
a) Considerar la posibilidad de aumentar la financiación para atender con carácter
prioritario las necesidades de educación y capacitación de las niñas y las mujeres en
los programas de asistencia para el desarrollo;
b) Considerar la posibilidad de colaborar con los gobiernos beneficiarios a fin de
garantizar que se mantengan o aumenten los niveles de financiación para la educación
de la mujer en los programas de ajuste estructural y recuperación económica, incluidos
los programas de préstamos y de estabilización.

Page 35
35.
87.
Medidas que han de adoptar, a nivel mundial, las organizaciones internacionales e
intergubernamentales, en particular la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura:
a) Contribuir a la evaluación de los progresos logrados utilizando indicadores
educacionales elaborados por órganos nacionales, regionales e internacionales, e
instar a los gobiernos a que, al aplicar medidas para eliminar las diferencias entre las
mujeres y los hombres y entre los niños y las niñas en cuanto a las oportunidades de
educación y formación y los niveles alcanzados en todos los campos, en particular en
los programas de enseñanza primaria y de alfabetización;
b) Proporcionar asistencia técnica, cuando la soliciten, a los países en desarrollo a fin de
reforzar su capacidad de vigilar los progresos realizados en la reducción de las
diferencias entre la mujer y el hombre en la enseñanza, la formación y la investigación,
y en los niveles de logros en todas las esferas, particularmente en la enseñanza básica
y la eliminación del analfabetismo;
c) Realizar una campaña internacional de promoción del derecho de las mujeres y las
niñas a la educación;
d) Asignar un porcentaje mínimo de asistencia a la enseñanza básica para las mujeres y
las niñas.
Objetivo estratégico B.6.
Promover la educación y la capacitación permanentes de las niñas y las mujeres
Medidas que han de adoptarse
88.
Medidas que han de adoptar los gobiernos, las instituciones educativas y las comunidades:
a) Garantizar la disponibilidad de una amplia gama de programas de enseñanza y
formación que lleven a la adquisición permanente por las mujeres y las niñas de los
conocimientos y las capacidades necesarios para vivir en sus comunidades y naciones,
contribuir a ellas y beneficiarse de ellas;
b) Proporcionar apoyo a los servicios de guardería y de otra índole que permitan a las
madres continuar su educación;
c) Crear programas flexibles de enseñanza, capacitación y readiestramiento para un
aprendizaje permanente que facilite la transición entre las actividades de las mujeres en
todas las etapas de su vida.

Page 36
36.
C.
L
A
M
UJER Y LA
S
ALUD
*
89.
La mujer tiene derecho a disfrutar del más alto nivel posible de salud física y mental. El
disfrute de ese derecho es esencial para su vida y su bienestar y para su capacidad de participar en
todas las esferas de la vida pública y privada. La salud no es sólo la ausencia de enfermedades o
dolencias, sino un estado de pleno bienestar físico, mental y social. La salud de la mujer incluye su
bienestar emocional, social y físico; contribuyen a determinar su salud tanto factores biológicos como
el contexto social, político y económico en que vive. Ahora bien, la mayoría de las mujeres no goza
de salud ni de bienestar. El principal obstáculo que impide a la mujer alcanzar el más alto nivel
posible de salud es la desigualdad entre la mujer y el hombre y entre mujeres en diferentes regiones
geográficas, clases sociales y grupos indígenas y étnicos. Sin embargo, la salud y el bienestar
eluden a la mayoría de las mujeres. Uno de los principales obstáculos al logro del máximo grado
posible de salud para las mujeres es la desigualdad, tanto entre hombres y mujeres como entre
mujeres de distintas regiones geográficas, clases sociales y grupos indígenas y étnicos. En foros
nacionales e internacionales, las mujeres han hecho hincapié en que la igualdad, incluidas las
obligaciones familiares compartidas, el desarrollo y la paz son condiciones necesarias para gozar de
un nivel óptimo de salud durante todo el ciclo vital.
90.
El acceso de la mujer a los recursos básicos de salud, incluidos los servicios de atención
primaria de la salud, y su utilización de esos recursos es diferente y desigual en lo relativo a la
prevención y el tratamiento de las enfermedades infantiles, la malnutrición, la anemia, las
enfermedades diarreicas, las enfermedades contagiosas, el paludismo y otras enfermedades
tropicales y la tuberculosis, entre otras afecciones. Las oportunidades de la mujer también son
diferentes y desiguales en lo relativo a la protección, la promoción y el mantenimiento de la salud. En
muchos países en desarrollo, causa especial preocupación la falta de servicios obstétricos de
emergencia. En las políticas y programas de salud a menudo se perpetúan los estereotipos de
género y no se consideran las diferencias socioeconómicas y otras diferencias entre mujeres, ni se
tiene plenamente en cuenta la falta de autonomía de la mujer respecto de su salud. La salud de la
mujer también se ve sujeta a discriminaciones por motivos de género en el sistema de salud y por los
servicios médicos insuficientes e inadecuados que se prestan a las mujeres.
91.
En muchos países, especialmente en países en desarrollo y en particular los menos
adelantados, una disminución de los gastos de salud pública y, en ciertos casos, el ajuste estructural,
contribuyen al empeoramiento de los sistemas de salubridad pública. Además, la privatización de los
sistemas de atención de la salud y sin garantías adecuadas de acceso universal a la atención de la
salud asequible reduce aún más la disponibilidad de los servicios de atención de la salud. Esa
situación no sólo afecta directamente a la salud de niñas y mujeres, sino que además impone
obligaciones desproporcionadas a la mujer, que no recibe el apoyo social, psicológico y económico
que necesita al no reconocerse a menudo sus múltiples funciones, incluidas las funciones
relacionadas con la familia y la comunidad.
*
La Santa Sede formuló una reserva general sobre esta sección. La reserva debe interpretarse con
referencia a la declaración hecha por el representante de la Santa Sede en la cuarta sesión de la Comisión
Principal, celebrada el 14 de septiembre de 1995 (véase el capítulo V del presente informe, párrafo 11).

Page 37
37.
92.
Es preciso lograr que la mujer pueda ejercer el derecho a disfrutar el más alto nivel posible
de salud durante todo su ciclo vital en pie de igualdad con el hombre. Las mujeres padecen muchas
de las afecciones que padecen los hombres, pero de diferente manera. La incidencia de la pobreza y
la dependencia económica en la mujer, su experiencia de la violencia, las actitudes negativas hacia
las mujeres y las niñas, la discriminación racial y otras formas de discriminación, el control limitado
que muchas mujeres ejercen sobre su vida sexual y reproductiva y su falta de influencia en la
adopción de decisiones son realidades sociales que tienen efectos perjudiciales sobre su salud. La
falta de alimento para las niñas y mujeres y la distribución desigual de los alimentos en el hogar, el
acceso insuficiente al agua potable, al saneamiento y al combustible, sobre todo en las zonas rurales
y en las zonas urbanas pobres, y las condiciones de vivienda deficientes pesan en exceso sobre la
mujer y su familia y repercuten negativamente en su salud. La buena salud es indispensable para
vivir en forma productiva y satisfactoria y el derecho de todas las mujeres a controlar todos los
aspectos de su salud y en particular su propia fecundidad es fundamental para su emancipación.
93.
En el acceso a los servicios de nutrición y de atención de la salud, la discriminación contra las
niñas, consecuencia frecuente de la preferencia por los hijos varones, pone en peligro su salud y
bienestar presentes y futuros. Las condiciones que fuerzan a las niñas al matrimonio, el embarazo y
la reproducción a edad temprana y las someten a prácticas perjudiciales, como la mutilación genital,
acarrean grandes riesgos para su salud. Las adolescentes necesitan tener acceso a servicios de
salud y nutrición durante su crecimiento; sin embargo, a menudo carecen de ese acceso. El
asesoramiento y el acceso a la información y a los servicios relativos a la salud sexual y reproductiva
de los adolescentes siguen siendo insuficientes o inexistentes; no se suele tomar en consideración el
derecho de las muchachas a la intimidad, la confidencialidad, el respeto y el consentimiento
fundamentado. Desde los puntos de vista biológico y psicosocial, las adolescentes son más
vulnerables que los varones al abuso sexual, la violencia y la prostitución y a las consecuencias de
las relaciones sexuales prematuras y sin protección. La tendencia a tener experiencias sexuales a
temprana edad, sumada a la falta de información y servicios, aumenta el riesgo de embarazos no
deseados y a edad prematura, así como de contraer el VIH y otras enfermedades de transmisión
sexual y de abortar en condiciones peligrosas. La maternidad prematura sigue siendo un obstáculo
para el progreso educacional, económico y social de la mujer en todo el mundo. En líneas generales,
el matrimonio y la maternidad prematuros pueden reducir drásticamente las oportunidades de
educación y empleo de las niñas y, probablemente, perjudicar a largo plazo la calidad de su vida y de
la vida de sus hijos. No se suele enseñar a los adolescentes a respetar la libre determinación de la
mujer y a compartir con ella la responsabilidad que conllevan las cuestiones relativas a la sexualidad
y a la reproducción.
94.
La salud reproductiva es un estado general de bienestar físico, mental y social, y no de mera
ausencia de enfermedades o dolencias, en todos los aspectos relacionados con el sistema
reproductivo y sus funciones y procesos. En consecuencia, la salud reproductiva entraña la
capacidad de disfrutar de una vida sexual satisfactoria y sin riesgos y de procrear, y la libertad para
decidir hacerlo o no hacerlo, cuándo y con qué frecuencia. Esta última condición lleva implícito el
derecho del hombre y la mujer a obtener información y de planificación de la familia de su elección,
así como a otros métodos para la regulación de la fecundidad que no estén legalmente prohibidos, y
acceso a métodos seguros, eficaces, asequibles y aceptables, el derecho a recibir servicios
adecuados de atención de la salud que permitan los embarazos y los partos sin riesgos y den a las
parejas las máximas posibilidades de tener hijos sanos. En consonancia con esta definición de salud
reproductiva, la atención de la salud reproductiva se define como el conjunto de métodos, técnicas y

Page 38
38.
servicios que contribuyen a la salud y al bienestar reproductivos al evitar y resolver los problemas
relacionados con la salud reproductiva. Incluye también la salud sexual, cuyo objetivo es el desarrollo
de la vida y de las relaciones personales y no meramente el asesoramiento y la atención en materia
de reproducción y de enfermedades de transmisión sexual.
95.
Teniendo en cuanta la definición que antecede, los derechos reproductivos abarcan ciertos
derechos humanos que ya están reconocidos en las leyes nacionales, en los documentos
internacionales sobre derechos humanos y en otros documentos pertinentes de las Naciones Unidas
aprobados por consenso. Esos derechos se basan en el reconocimiento del derecho básico de todas
las parejas e individuos a decidir libre y responsablemente el número de hijos, el espaciamiento de
los nacimientos y el intervalo entre éstos y a disponer de la información y de los medios para ello y el
derecho a alcanzar el nivel más elevado de salud sexual y reproductiva. También incluye su derecho
a adoptar decisiones relativas a la reproducción sin sufrir discriminación, coacciones ni violencia, de
conformidad con lo establecido en los documentos de derechos humanos. En ejercicio de este
derecho, las parejas y los individuos deben tener en cuenta las necesidades de sus hijos nacidos y
futuros y sus obligaciones con la comunidad. La promoción del ejercicio responsable de esos
derechos de todos deben ser la base primordial de las políticas y programas estatales y comunitarios
en la esfera de la salud reproductiva, incluida la planificación de la familia. Como parte de este
compromiso, se debe prestar plena atención, a la promoción de relaciones de respeto mutuo e
igualdad entre hombres y mujeres, y particularmente a las necesidades de los adolescentes en
materia de enseñanza y de servicios con objeto de que puedan asumir su sexualidad de modo
positivo y responsable. La salud reproductiva está fuera del alcance de muchas personas de todo el
mundo a causa de factores como: los conocimientos insuficientes sobre la sexualidad humana y la
información y los servicios insuficientes o de mala calidad en materia de salud reproductiva; la
prevalencia de comportamientos sexuales de alto riesgo; las prácticas sociales discriminatorias; las
actitudes negativas hacia las mujeres y las niñas; y el limitado poder de decisión que tienen muchas
mujeres respecto de su vida sexual y reproductiva. En la mayoría de los países, los adolescentes
son particularmente vulnerables a causa de su falta de información y de acceso a los servicios
pertinentes. Las mujeres y los hombres de más edad tienen problemas especiales en materia de
salud reproductiva, que no suelen encararse de manera adecuada.
96.
Los derechos humanos de la mujer incluyen su derecho a tener control sobre las cuestiones
relativas a su sexualidad, incluida su salud sexual y reproductiva, y decidir libremente respecto de
esas cuestiones, sin verse sujeta a la coerción, la discriminación y la violencia. Las relaciones
igualitarias entre la mujer y el hombre respecto de las relaciones sexuales y la reproducción, incluido
el pleno respeto de la integridad de la persona, exigen el respeto y el consentimiento recíprocos y la
voluntad de asumir conjuntamente la responsabilidad de las consecuencias del comportamiento
sexual.
97.
Además, la salud de la mujer está expuesta a riesgos particulares debidos a la inadecuación
y a la falta de servicios para atender las necesidades relativas a la salud sexual y reproductiva. En
muchas partes del mundo en desarrollo, las complicaciones relacionadas con el embarazo y el parto
se cuentan entre las principales causas de mortalidad y morbilidad de las mujeres en edad
reproductiva. Existen en cierta medida problemas similares en algunos países con economía en
transición. El aborto en condiciones peligrosas pone en peligro la vida de un gran número de
mujeres y representa un grave problema de salud pública, puesto que son las mujeres más pobres y
jóvenes las que corren más riesgos. La mayoría de las muertes, problemas de salud y lesiones se

Page 39
39.
pueden evitar, mejorando el acceso a servicios adecuados de atención de la salud, incluidos los
métodos de planificación de la familia eficaces y sin riesgos y la atención obstétrica de emergencia,
reconociendo el derecho de la mujer y del hombre a la información y al acceso a métodos seguros,
eficaces, asequibles y aceptables de planificación de la familia, así como a otros métodos lícitos que
decidan adoptar para el control de la fecundidad, y al acceso a servicios adecuados de atención de
la salud que permitan que el embarazo y el parto transcurran en condiciones de seguridad y
ofrezcan a las parejas las mayores posibilidades de tener un hijo sano. Habría que examinar estos
problemas y los medios para combatirlos sobre la base del informe de la Conferencia Internacional
sobre la Población y el Desarrollo, con particular referencia a los párrafos pertinentes del Programa
de Acción de la Conferencia
13
. En la mayor parte de los países, la falta de atención de los derechos
reproductivos de la mujer limita gravemente sus oportunidades en la vida pública y privada, incluidas
las oportunidades de educación y pleno ejercicio de sus derechos económicos y políticos. La
capacidad de la mujer para controlar su propia fecundidad constituye una base fundamental para el
disfrute de otros derechos. La responsabilidad compartida por la mujer y el hombre de las cuestiones
relativas al comportamiento sexual y reproductivo también es indispensable para mejorar la salud de
la mujer.
98.
El VIH/SIDA y otras enfermedades transmitidas por contacto sexual, cuyo contagio es a
veces consecuencia de la violencia sexual, tienen efectos devastadores en la salud de la mujer, en
particular de las adolescentes y jóvenes. Las mujeres no suelen tener el poder necesario para insistir
en que se adopten prácticas sexuales libres de riesgo y tienen un acceso reducido a la información y
a los servicios de prevención y tratamiento. Las mujeres, que representan la mitad de los adultos que
contraen el VIH/SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual, han hecho hincapié en que su
vulnerabilidad social y las relaciones de poder desiguales entre la mujer y el hombre constituyen
obstáculos para el sexo libre de riesgos, en sus esfuerzos por reducir la propagación de las
enfermedades de transmisión sexual. Las consecuencias del VIH/SIDA no sólo afectan a la salud de
la mujer, sino también a su función de madre y encargada del cuidado de otros y a su contribución al
apoyo económico de su familia. Es preciso examinar desde la perspectiva de género los efectos del
VIH/SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual en la sociedad, el desarrollo y la salud.
99.
La violencia sexual y basada en el género, incluidos los malos tratos físicos y psicológicos, la
trata de mujeres y niñas, así como otras formas de malos tratos y la explotación sexual exponen a
las niñas y a las mujeres a un alto riesgo de padecer traumas físicos y mentales, así como
enfermedades y embarazos no deseados. Esas situaciones suelen disuadir a las mujeres de utilizar
los servicios de salud y otros servicios.
100.
Los trastornos mentales relacionados con la marginalización, la impotencia y la pobreza, junto
con el trabajo excesivo, el estrés y la frecuencia cada vez mayor de la violencia en el hogar, así
como el uso indebido de sustancias, se cuentan entre otras cuestiones de salud que preocupan cada
vez más a la mujer. En todo el mundo, las mujeres, especialmente las jóvenes, fuman cada vez más
cigarrillos, con los graves efectos que ello acarrea para su salud y la de sus hijos. También han
cobrado importancia las cuestiones relacionadas con la salud ocupacional, pues un número cada vez
mayor de mujeres realiza trabajos poco remunerados en el mercado laboral estructurado o no
13
Informe de la Conferencia Internacianal sobre la Población y el Desarrollo, El Cairo,5 a 13 de septiembre
de 1994 (A/CONF.171/13 y add. 1), cap.I, resolución 1, anexos I.

Page 40
40.
estructurado en condiciones tediosas e insalubres. El cáncer de mama, de cuello del útero y otros
cánceres del sistema reproductivo, así como la infertilidad, afectan a un número cada vez mayor de
mujeres; esas afecciones son evitables o curables con un diagnóstico precoz.
101.
Con el aumento de la esperanza de vida y el número cada vez mayor de ancianas, la salud
de las mujeres de edad avanzada exige una atención particular. Las perspectivas a largo plazo de la
salud de la mujer sufren transformaciones en la menopausia que, sumadas a afecciones crónicas y a
otros factores, como la mala nutrición y la falta de actividad física, pueden aumentar el riesgo de
enfermedades cardiovasculares y osteoporosis. También merecen una atención particular otras
enfermedades asociadas al envejecimiento y las relaciones entre el envejecimiento y la discapacidad
de la mujer.
102.
Al igual que el hombre, la mujer, sobre todo en las zonas rurales y en las zonas urbanas
pobres, está cada vez más expuesta a los riesgos que entrañan para la salud las catástrofes
ambientales y la degradación del medio ambiente. Los diversos peligros, contaminantes y sustancias
que se encuentran en el medio ambiente afectan a la mujer de forma diferente que al hombre, por lo
que su exposición a esos factores tiene consecuencias diferentes.
103.
La calidad de la atención de la salud de la mujer suele ser deficiente en diversos aspectos,
según las circunstancias locales. En muchos casos, no se trata a la mujer con respeto, no se le
garantiza la privacidad y la confidencialidad ni se le ofrece información completa sobre las opciones y
los servicios a su alcance. Además, en algunos países se suelen recetar más medicamentos de los
necesarios o dosis más altas para tratar las afecciones propias de la mujer, lo cual lleva a
intervenciones quirúrgicas innecesarias y una medicación inadecuada.
104.
Las estadísticas sobre salud no se suelen reunir, desglosar y analizar de forma sistemática
por edad, sexo y situación socioeconómica basándose en criterios demográficos establecidos
utilizados para atender los intereses y resolver los problemas de subgrupos, haciendo especial
hincapié en los elementos vulnerables y marginados y otras variables pertinentes. En muchos países
no existen datos recientes y fidedignos sobre la mortalidad y la morbilidad de la mujer, ni sobre las
afecciones y enfermedades que afectan a la mujer en particular. Se sabe relativamente poco sobre
las formas en que los factores sociales y económicos afectan a la salud de niñas y mujeres de todas
las edades, sobre la prestación de servicios de salud a niñas y mujeres y las modalidades de su
utilización de esos servicios y sobre el valor de los programas de prevención de enfermedades y de
promoción de la salud de las mujeres. No se han hecho investigaciones suficientes sobre temas de
importancia para la salud de la mujer, y a menudo se carece de fondos para esas investigaciones.
Las investigaciones sobre las enfermedades coronarias, por ejemplo, y los estudios epidemiológicos
de muchos países suelen basarse únicamente en el análisis de pacientes varones. Los ensayos
clínicos con mujeres encaminados a establecer información básica sobre las dosis, los efectos
secundarios y la eficacia de medicamentos, incluidos los anticonceptivos, son notablemente raros y,
cuando los hay, no se suelen ajustar a las normas éticas de investigación y ensayo. Muchos
protocolos de terapias de drogas y otros tratamientos médicos que se aplican a la mujer, así como
muchas intervenciones que se le practican, se basan en investigaciones sobre pacientes varones
que no se han sometido a un análisis o ajuste posterior para dar cabida a las diferencias entre uno y
otro sexo.

Page 41
41.
105.
En la lucha contra las desigualdades en materia de salud, así como contra el acceso desigual
a los servicios de atención de la salud y su insuficiencia, los gobiernos y otros agentes deberían
promover una política activa y visible de integración de una perspectiva de género en todas las
políticas y programas, a fin de que se haga un análisis de los efectos en uno y otro sexo de las
decisiones antes de adoptarlas.
Objetivo estratégico C.1.
Fomentar el acceso de la mujer durante toda su vida a servicios de atención de la salud y a
información y servicios conexos adecuados, de bajo costo y de buena calidad
Medidas que han de adoptarse
106.
Medidas que han de adoptar los gobiernos, en colaboración con las organizaciones no
gubernamentales y organizaciones de empleadores y trabajadores y con el respaldo de instituciones
internacionales:
a) Respaldar y cumplir los compromisos contraídos en el Programa de Acción de la
Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo según se estableció en el
informe de dicha Conferencia, y la Declaración y Programa de Acción sobre Desarrollo
Social adoptados en la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social
14
celebrada en
Copenhague, así como las obligaciones de los Estados partes con arreglo a la
Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer y
otros acuerdos internacionales pertinentes, de satisfacer las necesidades de las niñas y
las mujeres de todas las edades en materia de salud;
b) Reafirmar el derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental,
proteger y promover el respeto de ese derecho de la mujer y de la niña, por ejemplo,
incorporándolo en las legislaciones nacionales; examinar las leyes en vigor, incluidas
las relativas a la atención de salud, y las políticas conexas, cuando sea oportuno, para
poner de manifiesto el interés por la salud de la mujer y asegurarse de que responden
a las nuevas funciones y responsabilidades de la mujer, dondequiera que vivan;
c) Concebir y ejecutar, en colaboración con mujeres y organizaciones locales, programas
de salud con orientación de género que prevean, por ejemplo, servicios de salud
descentralizados, presten atención a las necesidades de la mujer durante toda su vida
y a sus múltiples funciones y responsabilidades, su limitada disponibilidad de tiempo,
las necesidades especiales de la mujer de los medios rurales y la mujer con
discapacidades y las diversas necesidades de la mujer según su edad y su condición
socioeconómica y cultural, entre otras cosas; hacer participar a la mujer, especialmente
la mujer indígena y la mujer de las comunidades locales, en la determinación de las
prioridades y la preparación de programas de atención de salud; y suprimir todos los
obstáculos que impiden el acceso de la mujer a los servicios de salud y ofrecer toda
una serie de servicios de asistencia sanitaria;
d) Posibilitar el acceso de la mujer a los sistemas de seguridad social en condiciones de
igualdad con el hombre durante toda su vida;
14
Informe de la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Social, Copenhaque, 6 a 12 marzo de 1995
(A/CONF.166/9), cap.I, resolución 1, anexos I y II

Page 42
42.
e) Proporcionar servicios de atención primaria de salud más accesibles, económicos y de
calidad que incluyan la atención de la salud sexual y reproductiva, que comprende
servicios de planificación de la familia y la información al respecto, y concedan especial
importancia a los servicios de maternidad y de obstetricia de urgencia como se acordó
en el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el
Desarrollo;
f) Reformular los sistemas de información, los servicios y la capacitación en materia de
salud destinados a los trabajadores de la salud, de manera que respondan a las
necesidades en materia de género y se hagan eco de las perspectivas de los usuarios
con respecto a la capacidad de comunicación y relación personal y del derecho del
usuario a la privacidad y confidencialidad. Estos servicios y los servicios de información
y capacitación deben basarse en un enfoque integral;
g) Asegurarse de que todos los servicios y trabajadores relacionados con la atención de
salud respetan los derechos humanos y siguen normas éticas, profesionales y no
sexistas a la hora de prestar servicios a la mujer, para lo cual se debe contar con el
consentimiento responsable, voluntario y bien fundado de ésta. Alentar la preparación,
aplicación y divulgación de códigos de ética orientados por los códigos internacionales
de ética médica al igual que por los principios éticos que rigen a otros profesionales de
la salud;
h) Adoptar todas las medidas necesarias para acabar con las intervenciones médicas
perjudiciales para la salud, innecesarias desde un punto de vista médico o coercitivas y
con los tratamientos inadecuados o la administración excesiva de medicamentos a la
mujer, y hacer que todas las mujeres dispongan de información completa sobre las
posibilidades que se les ofrecen, incluidos los beneficios y efectos secundarios posibles,
por personal debidamente capacitado;
i) Fortalecer y reorientar los servicios de salud, en particular la atención primaria de
salud, con el fin de dar acceso universal a servicios de salud de calidad para niñas y
mujeres y de reducir las enfermedades y la morbilidad derivada de la maternidad y
alcanzar a nivel mundial el objetivo convenido de reducir la mortalidad derivada de la
maternidad como mínimo en un 50% de los valores de 1990 para el año 2000 y en otro
50% para el año 2015; garantizar que cada sector del sistema de salud ofrezca los
servicios necesarios; y tomar las medidas oportunas para que se ofrezcan servicios de
salud reproductiva, a través del sistema de atención primaria de salud, a todas las
personas en edad de recibirla lo antes posible y no más tarde del año 2015;
j) Reconocer y afrontar las consecuencias que tienen para la salud los abortos peligrosos,
por ser una cuestión de gran importancia para la salud pública, tal como se acordó en
el párrafo 8.25 del Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la
Población y el Desarrollo
14
;
k) A la luz de lo dispuesto en el párrafo 8.25 del Programa de Acción de la Conferencia
Internacional sobre la Población y el Desarrollo, donde se establece que: "En ningún
caso se debe promover el aborto como método de planificación de la familia. Se insta a
todos los gobiernos y a las organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales
pertinentes a incrementar su compromiso con la salud de la mujer, a ocuparse de los

Page 43
43.
efectos que en la salud tienen los abortos realizados en condiciones no adecuadas
15
como un importante problema de salud pública y a reducir el recurso al aborto
mediante la prestación de más amplios y mejores servicios de planificación de la
familia. Las mujeres que tienen embarazos no deseados deben tener fácil acceso a
información fidedigna y a asesoramiento comprensivo. Cualesquiera medidas o
cambios relacionados con el aborto que se introduzcan en el sistema de salud se
pueden determinar únicamente a nivel nacional o local de conformidad con el proceso
legislativo nacional. En los casos en que el aborto no es contrario a la ley, los abortos
deben realizarse en condiciones adecuadas. En todos los casos, las mujeres deberían
tener acceso a servicios de calidad para tratar las complicaciones derivadas de abortos.
Se deberían ofrecer con prontitud servicios de planificación de la familia, educación y
asesoramiento postaborto que ayuden también a evitar la repetición de los abortos",
considerar la posibilidad de revisar las leyes que prevén medidas punitivas contra las
mujeres que han tenido abortos ilegales;
l) Prestar especial atención a las necesidades de las niñas, en particular la promoción de
actividades saludables, como las actividades físicas; adoptar medidas concretas para
reducir las diferencias por motivos de género en las tasas de morbilidad y mortalidad de
las muchachas en situación desfavorecida, y al mismo tiempo alcanzar las metas
aprobadas a nivel internacional en materia de reducción de la mortalidad de lactantes y
de niños, y concretamente reducir para el año 2000 la tasa de mortalidad de lactantes y
de niños menores de 5 años en una tercera parte de los valores de 1990, o de 50 a 70
por 1.000 nacidos vivos si esa cifra es menor; para el año 2015 se debería alcanzar
una tasa de mortalidad de lactantes de 35 por 1.000 nacidos vivos y una tasa de
mortalidad de niños menores de 5 años de menos de 45 por 1.000;
m) Conseguir que las niñas dispongan en todo momento de la información y los servicios
necesarios en materia de salud y nutrición a medida que van creciendo, con el fin de
facilitar una transición saludable de la niñez a la edad adulta;
n) Preparar información, programas y servicios para ayudar a la mujer a comprender y
asimilar los cambios relacionados con la edad, y abordar las necesidades en materia de
salud de las mujeres de edad avanzada, prestando especial atención a las que tengan
problemas de tipo físico o psicológico;
o) Conseguir que las muchachas y las mujeres de cualquier edad que tengan
discapacidades reciban servicios de apoyo;
p) Formular políticas especiales, preparar programas y promulgar las leyes necesarias
para reducir y eliminar los riesgos para la salud relacionados con el medio ambiente y
con el trabajo de la mujer en el hogar, en el lugar de trabajo y en cualquier otra parte,
prestando atención a las mujeres embarazadas y lactantes;
q) Integrar los servicios de salud mental en los sistemas de atención primaria de la salud u
otros sistemas pertinentes, elaborar programas de apoyo y capacitar a los trabajadores
atención primaria de la salud para que puedan reconocer y tratar a las niñas y a las
mujeres de todas las edades que hayan sido víctimas de cualquier tipo de violencia,
especialmente violencia en el hogar, abusos sexuales u otro tipo de abuso durante
conflictos armados y de otra índole;
15
Se intiende por aborto peligroso el prcedimiento realizado por personas que no poseen las calificaciones
necesarias, o en un medio en que no existen los requisitos médicos mínimos, o ambras cosas, con objeto
de poner término a un embarazo no deseado (definición basada en la publicación de la Organización
Mundial de la Salud "The Prevention and Management of Unsafe Abortion, informe de un grupo de trabajo
técnico, Ginebra, abril de 1992 (WHO/MSM/92.5)).

Page 44
44.
r) Promover la información pública sobre las ventajas de la lactancia materna; estudiar las
posibles maneras de aplicar plenamente el Código Internacional de Comercialización
de Sucedáneos de la Leche Materna (OMS/UNICEF), y ofrecer a las madres apoyo
legal, económico, práctico y emocional para que puedan amamantar a sus hijos;
s) Establecer mecanismos que respalden y posibiliten la participación de organizaciones
no gubernamentales, en particular organizaciones de mujeres, grupos profesionales y
otros órganos dedicados al mejoramiento de la salud de las niñas y las mujeres en la
elaboración de políticas, la formulación de programas, según sea oportuno, y su
ejecución en el sector de la salud y sectores conexos en todos los niveles;
t) Prestar apoyo a las organizaciones no gubernamentales dedicadas a la salud de la
mujer y ayudar a establecer redes con el objeto de mejorar la coordinación y la
colaboración entre todos los sectores relacionados con la salud;
u) Racionalizar las políticas de adquisición de medicamentos y asegurarse de que exista
una oferta permanente de medicamentos de calidad, anticonceptivos y suministros y
equipo de otro tipo, sobre la base de la lista de medicamentos esenciales de la OMS; y
garantizar la seguridad de los fármacos y dispositivos médicos mediante mecanismos
nacionales de regulación de la aprobación de fármacos;
v) Facilitar el acceso a tratamientos adecuados y servicios de rehabilitación para
toxicómanas y sus familias;
w) Propiciar y alcanzar la seguridad alimentaria a nivel nacional y en el hogar, según sea
oportuno, y poner en marcha programas destinados a mejorar el estado de nutrición de
todas las niñas y mujeres, cumpliendo los compromisos contraídos en el Plan de
Acción sobre Nutrición de la Conferencia Internacional sobre Nutrición
16
, incluida la
reducción a nivel mundial de la malnutrición grave y moderada de los niños menores de
5 años en un 50% de los niveles de 1990 para el año 2000, concediendo especial
atención a las diferencias entre los sexos en materia de nutrición, y la reducción de la
anemia ferropénica de las niñas y las mujeres en un tercio de los niveles de 1990 para
el año 2000;
x) Garantizar la disponibilidad y el acceso universal al agua apta para el consumo y el
saneamiento e instalar sistemas eficaces de distribución pública lo antes posible;
y) Garantizar el acceso pleno y en condiciones de igualdad a la infraestructura y los
servicios de atención de salud para las mujeres indígenas.
Objetivo estratégico C.2.
Fortalecer los programas de prevención que promueven la salud de la mujer
Medidas que han de adoptarse
107.
Medidas que han de adoptar los gobiernos, en cooperación con las organizaciones no
gubernamentales, los medios de información, el sector privado y las organizaciones internacionales
pertinentes, entre ellas los órganos adecuados de las Naciones Unidas:
16
Informe Final de la Conferencia Internacianal sobre Nutrición, Roma, 5 a 11 de diciembre de 1992 ( Roma,
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación , 1993), parte II.

Page 45
45.
a) Dar prioridad a los programas de educación formal y no formal que apoyan a la mujer y
le permiten desarrollar su autoestima, adquirir conocimientos, tomar decisiones y
asumir responsabilidades sobre su propia salud, lograr el respeto mutuo en asuntos
relativos a la sexualidad y fecundidad, e informar a los hombres sobre la importancia de
la salud y el bienestar de las mujeres, prestando especial atención a los programas,
tanto para hombres como para mujeres, en que se hace hincapié en la eliminación de
las actitudes y prácticas nocivas, entre ellas la mutilación genital femenina, la
preferencia por los hijos varones (que lleva al infanticidio femenino y a la selección
prenatal del sexo), los matrimonios a edad temprana, en particular en la infancia, la
violencia contra la mujer, la explotación sexual, los malos tratos sexuales, que a veces
llevan a la infección con el VIH/SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual, el
uso indebido de drogas, la discriminación contra las niñas y las mujeres en la
distribución de alimentos y otras actitudes y prácticas perjudiciales que afectan a la
vida, la salud y el bienestar de las mujeres, y reconocer que algunas de estas prácticas
pueden constituir violaciones de los derechos humanos y los principios médicos éticos;
b) Aplicar políticas sociales, de desarrollo humano, de educación y de empleo
encaminadas a eliminar la pobreza entre las mujeres a fin de reducir su susceptibilidad
a las enfermedades y mejorar su salud;
c) Alentar a los hombres a que participen en condiciones de igualdad en el cuidado de los
hijos y el trabajo doméstico y a que aporten la parte que les corresponde de apoyo
financiero a sus familias, incluso cuando no vivan con ellas;
d) Reforzar las leyes, reformar las instituciones y promover normas y prácticas que
eliminen la discriminación contra las mujeres y alentar tanto a las mujeres como a los
hombres a asumir la responsabilidad de su comportamiento sexual con respecto a la
procreación; garantizar el pleno respeto a la integridad de la persona, tomar medidas
para garantizar las condiciones necesarias para que las mujeres ejerzan sus derechos
con respecto a la procreación y eliminar las leyes y prácticas coercitivas;
e) Preparar y difundir información accesible, mediante campañas de salud pública, los
medios de comunicación, buenos servicios de asesoramiento y el sistema educacional,
con el objeto de garantizar que las mujeres y los hombres, en particular las jóvenes y
los jóvenes, puedan adquirir conocimientos sobre su salud, especialmente información
sobre la sexualidad y la reproducción, teniendo en cuenta los derechos del niño de
acceso a la información, privacidad, confidencialidad, respeto y consentimiento
informado, así como los derechos, deberes y responsabilidades de los padres y de
otras personas jurídicamente responsables de los niños de facilitar, con arreglo a las
capacidades que vaya adquiriendo el niño, orientación apropiada en el ejercicio por el
niño de los derechos reconocidos en la Convención sobre los Derechos del Niño y de
conformidad con la Convención sobre la eliminación de todas las formas de
discriminación contra la mujer. En todas las medidas que afecten a los niños, una de
las consideraciones primordiales será el bienestar del propio niño;
f) Crear y apoyar programas en el sistema educacional, en el lugar de trabajo, y en la
comunidad para que las niñas y las mujeres de todas las edades puedan participar en
los deportes, las actividades físicas y de recreo puestas a su disposición sobre la
misma base en que participan los hombres y los muchachos en las actividades puestas
a la disposición de ellos;

Page 46
46.
g) Reconocer las necesidades específicas de los adolescentes y aplicar programas
adecuados concretos, por ejemplo de educación e información sobre cuestiones de
salud sexual y reproductiva y sobre enfermedades de transmisión sexual, entre ellas el
VIH/SIDA, teniendo en cuenta los derechos del niño y los derechos, deberes y
responsabilidades de los padres tal y como se afirma en el párrafo 107 e);
h) Establecer políticas que reduzcan la carga desproporcionada y cada vez mayor que
recae sobre las mujeres que desempeñan múltiples funciones dentro de la familia y de
la comunidad proporcionándoles apoyo suficiente y programas con cargo a los servicios
de salud y sociales;
i) Adoptar normas que garanticen que las condiciones de trabajo, entre ellas la
remuneración y el ascenso de las mujeres a todos los niveles del sistema de salud no
sean discriminatorias y se ajusten a pautas justas y profesionales a fin de permitirles
trabajar con eficacia;
j) Garantizar que la información y capacitación en materia de salud y nutrición formen
parte integrante de todos los programas de alfabetización de adultos y de los
programas escolares desde el nivel primario;
k) Formular y aplicar campañas de difusión y programas de información y educación que
informen a las mujeres y a las muchachas sobre los riesgos para la salud y los riesgos
conexos que plantea el uso indebido de drogas y la adicción, y preparar estrategias y
programas que desalienten el uso indebido de drogas y la adicción y promuevan la
rehabilitación y la recuperación;
l) Formular y aplicar programas amplios y coherentes para la prevención, el diagnóstico y
el tratamiento de la osteoporosis, afección que sufren sobre todo las mujeres;
m) Establecer y/o fortalecer programas y servicios, incluidas campañas en los medios de
comunicación, que se ocupen de la prevención, la detección precoz y el tratamiento del
cáncer de mama, el cáncer cervicouterino y otros cánceres del sistema reproductivo;
n) Reducir los riesgos ambientales que plantean una amenaza cada vez mayor a la salud,
especialmente en las regiones y las comunidades pobres; aplicar un planteamiento
preventivo, de conformidad con lo acordado en la Declaración de Río sobre el Medio
Ambiente y el Desarrollo aprobada por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el
Medio Ambiente y el Desarrollo
17
e incluir información sobre los riesgos para la salud
de las mujeres relacionados con el medio ambiente en la supervisión de la aplicación
del Programa 21.
o) Crear conciencia entre las mujeres, los profesionales de salud, los encargados de
determinar políticas y el público en general sobre los riesgos para la salud, graves pero
que pueden prevenirse, que plantea el consumo de tabaco y la necesidad de adoptar
medidas normativas y de información para reducir el hábito de fumar como actividades
importantes de promoción de la salud y prevención de enfermedades;
p) Garantizar que los programas de las facultades de medicina y otros programas de
formación sanitaria incluyan cursos sobre la salud de la mujer generales, obligatorios y
que tengan en cuenta los aspectos relacionados con el género;
17
Informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, Río de
Janeiro, 3 a 4 de junio de 1992 (publicación de las Naciones Unidas, número de venta: S.93.I8 y
correcciones), vol. I, resoluciones aprobadas por la conferencia, resolución 1, anexo I.

Page 47
47.
q) Adoptar medidas específicas preventivas para proteger a las mujeres, los jóvenes y los
niños de todo maltrato, abuso sexual, explotación, tráfico y violencia, por ejemplo en la
formulación y la aplicación de las leyes, y prestar protección jurídica y médica y otro tipo
de asistencia.
Objetivo estratégico C.3.
Tomar iniciativas en que se tenga en cuenta el género para hacer frente a las enfermedades
de transmisión sexual, el VIH/SIDA y otras cuestiones de salud sexual y reproductiva
Medidas que han de adoptarse
108.
Medidas que han de adoptar los gobiernos, los organismos internacionales, incluidas las
organizaciones pertinentes de las Naciones Unidas, los donantes bilaterales y multilaterales y las
organizaciones no gubernamentales:
a) Garantizar la participación de las mujeres, en particular de las infectadas con el
VIH/SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual o afectadas por la pandemia del
VIH/SIDA, en todas las decisiones relativas al desarrollo, la aplicación, la supervisión y
la evaluación de las políticas y los programas sobre el VIH/SIDA y otras enfermedades
de transmisión sexual;
b) Revisar y enmendar las leyes y combatir las prácticas, según sea pertinente, que
puedan contribuir a la susceptibilidad de las mujeres a la infección con el VIH y otras
enfermedades de transmisión sexual, entre otras cosas promulgando leyes contra las
prácticas socioculturales que contribuyen a ello y, aplicar leyes, políticas y prácticas que
protejan a las mujeres, las adolescentes y las niñas de la discriminación basada en el
VIH/SIDA;
c) Alentar a todos los sectores de la sociedad, incluido el sector público, así como a las
organizaciones internacionales, a que formulen políticas y prácticas compasivas y de
apoyo, no discriminatorias, en relación con el VIH/SIDA, que protejan los derechos de
las personas infectadas;
d) Reconocer el alcance de la pandemia VIH/SIDA en sus países, teniendo en cuenta en
especial su repercusión en las mujeres, con miras a garantizar que las mujeres
infectadas no sean estigmatizadas ni sufran discriminación, incluso durante los viajes;
e) Preparar programas y estrategias multisectoriales que tengan en cuenta el género para
poner fin a la subordinación social de las mujeres y las niñas y garantizar su
potenciación e igualdad social y económica; facilitar la promoción de programas para
informar a los hombres y capacitarles para que asuman sus responsabilidades en la
prevención del VIH/SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual;
f) Facilitar el desarrollo de estrategias de la comunidad que protejan a las mujeres de
todas las edades del VIH y otras enfermedades de transmisión sexual, proporcionen
atención y apoyo a las niñas y a las mujeres afectadas y a sus familias y movilicen a
todas las partes de la comunidad en respuesta a la pandemia del VIH/SIDA para que
ejerzan presión sobre todas las autoridades responsables a fin de que respondan de
manera puntual, efectiva, sostenible y que tenga en cuenta el género;

Page 48
48.
g) Apoyar y fortalecer la capacidad nacional de crear y mejorar políticas y programas
sobre el VIH/SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual que tengan en cuenta
el género, incluido el suministro de recursos y facilidades a las mujeres que tienen a su
cargo la responsabilidad principal del cuidado, o el apoyo económico de personas
infectadas por el VIH/SIDA o que están afectadas por la pandemia, y a los
sobrevivientes, en particular niños o ancianos;
h) Impartir seminarios y educación y formación especializada a los padres, a los
encargados de adoptar decisiones y a quienes crean opinión a todos los niveles de la
comunidad, incluidas las autoridades religiosas y tradicionales, sobre la prevención del
VIH/SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual y sus consecuencias en las
mujeres y en los hombres de todas las edades;
i) Impartir a todas las mujeres y los trabajadores de la salud toda la información y
educación pertinentes sobre las enfermedades de transmisión sexual, inclusive el
VIH/SIDA, y sobre el embarazo, así como las consecuencias para el bebé, incluso la
lactancia materna;
j) Prestar asistencia a las mujeres y a sus organizaciones oficiales y no oficiales para que
establezcan y amplíen programas eficaces de educación e información de sus iguales y
participen en la elaboración, aplicación y supervisión de estos programas;
k) Prestar plena atención a la promoción de relaciones de género mutuamente
respetuosas y justas y, en particular, a las necesidades de educación y de servicios de
los adolescentes para que puedan encarar su sexualidad de manera positiva y
responsable;
l) Preparar programas específicos para varones de todas las edades, y para los varones
adolescentes, reconociendo las funciones parentales a que se hace referencia en el
párrafo 107 e) supra, con objeto de proporcionar información completa y fidedigna
sobre conducta sexual responsable y sin riesgo, que incluya métodos voluntarios
pertinentes y eficaces adoptados por los varones para la prevención del VIH/SIDA y
otras enfermedades de transmisión sexual, mediante, entre otros, la abstinencia y el
uso de preservativos;
m) Garantizar la prestación, mediante el sistema de atención primaria de la salud, del
acceso universal de las parejas y las personas a servicios de prevención de las
enfermedades de transmisión sexual, entre ellas el VIH/SIDA, pertinentes y asequibles,
y ampliar la prestación de asesoramiento y de servicios de diagnóstico voluntario y
confidencial y de tratamiento para las mujeres; garantizar el suministro y la distribución
a los servicios sanitarios de preservativos de calidad, así como de medicinas para el
tratamiento de las enfermedades sexuales, en la medida de lo posible;
n) Apoyar los programas que tengan en cuenta que el mayor riesgo que corren las
mujeres de contraer el VIH se relaciona con un comportamiento de alto riesgo, que
incluye el uso de sustancias intravenosas y la influencia de la droga, el comportamiento
sexual no protegido e irresponsable, y tomar medidas preventivas pertinentes;
o) Apoyar y acelerar las investigaciones orientadas hacia la acción sobre métodos
asequibles, controlados por las mujeres, para prevenir el VIH y otras enfermedades de
transmisión sexual, sobre estrategias que permitan a las mujeres protegerse de las
enfermedades de transmisión sexual, entre ellas el VIH/SIDA, y sobre métodos de
atención, apoyo y tratamiento propios de las mujeres, garantizando su participación en
todos los aspectos de tales investigaciones;

Page 49
49.
p) Apoyar e iniciar investigaciones que se ocupen de las necesidades de las mujeres y de
las situaciones que las aparten, incluidas investigaciones sobre la infección por el VIH y
otras enfermedades de transmisión sexual en las mujeres, sobre métodos de
protección controlados por las mujeres, por ejemplo microbicidas no espermicidas, y
sobre actitudes y prácticas arriesgadas masculinas y femeninas.
Objetivo estratégico C.4.
Promover la investigación y difundir información sobre a salud de la mujer
Medidas que han de adoptarse
109.
Medidas que han de adoptar los gobiernos, el sistema de las Naciones Unidas, los
profesionales de salud, las instituciones de investigación, las organizaciones no gubernamentales,
los donantes, las industrias farmacéuticas y los medios de comunicación, según convenga:
a) Impartir formación a los investigadores e introducir sistemas que permitan el uso de los
datos reunidos, analizados y desglosados, entre otras cosas, por sexo y edad y otros
criterios demográficos establecidos y variables socioeconómicas, en la determinación
de políticas, según convenga, la planificación, supervisión y evaluación;
b) Promover investigaciones, tratamientos y tecnologías que tengan en cuenta el género y
que se centren en las mujeres, y vincular los conocimientos tradicionales e indígenas
con la medicina moderna, poniendo la información a disposición de las mujeres para
permitirles tomar decisiones informadas y responsables;
c) Aumentar el número de mujeres en puestos de dirección en las profesiones de la salud,
incluso entre los investigadores y científicos, para alcanzar la igualdad lo antes posible;
d) Aumentar el apoyo financiero y de otra índole de todas las fuentes a las investigaciones
preventivas, biomédicas, del comportamiento, epidemiológicas y de los servicios de la
salud sobre cuestiones relativas a la salud de las mujeres y a las investigaciones sobre
las causas sociales, económicas y políticas de los problemas de salud de las mujeres y
sus consecuencias, incluida la repercusión de las desigualdades de género y de edad,
especialmente con respecto a las enfermedades crónicas y no transmisibles, en
particular las enfermedades y afecciones cardiovasculares, los cánceres, las
infecciones y lesiones del aparato reproductivo, el VIH/SIDA y otras enfermedades de
transmisión sexual, la violencia doméstica, la salud en el trabajo, las incapacidades, los
problemas sanitarios relacionados con el medio ambiente, las enfermedades tropicales
y los aspectos de salud que plantea el envejecimiento;
e) Informar a las mujeres sobre los factores que aumentan los riesgos de desarrollar
cánceres e infecciones del aparato reproductivo, para que puedan tomar decisiones
bien informadas sobre su salud;
f) Apoyar y financiar investigaciones sociales, económicas, políticas y culturales sobre la
manera en que las desigualdades basadas en el género afectan la salud de las
mujeres, que incluyan cuestiones de etiología, epidemiología, prestación y utilización de
servicios y resultado final del tratamiento;

Page 50
50.
g) Prestar apoyo a la investigación de los sistemas y las operaciones de los servicios de
salud para fortalecer el acceso y mejorar la calidad de la prestación de servicios,
garantizar un apoyo adecuado a las mujeres que prestan servicios de salud y examinar
modalidades relativas a la prestación de servicios de salud a las mujeres y de la
utilización de tales servicios por las mujeres;
h) Prestar apoyo financiero e institucional a la investigación sobre métodos y tecnologías
seguros, eficaces, asequibles y aceptables para la salud reproductiva y sexual de las
mujeres y los hombres, incluidos métodos más seguros, eficaces, asequibles y
aceptables para la regulación de la fecundidad incluida la planificación natural de la
familia para ambos sexos, métodos para la protección contra el VIH/SIDA y otras
enfermedades de transmisión sexual y métodos sencillos y baratos para el diagnóstico
de tales enfermedades, entre otras cosas. Estas investigaciones deben guiarse en
todas las etapas por los usuarios y han de llevarse a cabo desde la perspectiva de la
distinta condición entre varones y mujeres, en particular desde la perspectiva de
género, y realizarse en estricta conformidad con normas de investigación biomédica,
jurídicas, éticas, médicas y científicas internacionalmente aceptadas;
i) Dado que el aborto sin condiciones de seguridad plantea una grave amenaza a la salud
y la vida de las mujeres, deben promoverse las investigaciones encaminadas a
comprender y encarar con mayor eficacia las condiciones que determinan el aborto
inducido y sus consecuencias, incluidos sus efectos futuros en la fecundidad, la salud
reproductiva y mental y en la práctica anticonceptiva, además de las investigaciones
sobre el tratamiento de complicaciones planteadas por los abortos, y los cuidados con
posterioridad al aborto;
j) Reconocer y alentar la atención tradicional de la salud de efectos beneficiosos,
especialmente la practicada por mujeres indígenas, con objeto de preservar e
incorporar el valor de la atención tradicional a la salud en la prestación de servicios
sanitarios, y apoyar las investigaciones encaminadas a alcanzar este objetivo;
k) Elaborar mecanismos para evaluar y difundir los datos disponibles y los resultados de
las investigaciones a los investigadores, los encargados de adoptar políticas, los
profesionales de la salud y los grupos de mujeres, entre otros;
l) Seguir de cerca las investigaciones sobre el genoma humano y otras investigaciones
genéticas conexas desde la perspectiva de la salud de la mujer y difundir información y
los resultados de estudios realizados de conformidad con las normas éticas aceptadas.
Objetivo estratégico C.5.
Aumentar los recursos y supervisar el seguimiento de la salud de las mujeres
Medidas que han de adoptarse
110.
Medidas que han de adoptar los gobiernos a todos los niveles, en colaboración con las
organizaciones no gubernamentales, especialmente las organizaciones de mujeres y de jóvenes:
a) Aumentar las asignaciones presupuestarias para la atención primaria de la salud y los
servicios sociales, con suficiente apoyo a nivel secundario y terciario, prestar especial
atención a la salud reproductiva y sexual de las muchachas y las mujeres; y dar
prioridad a los programas de salud en las zonas rurales y en las zonas urbanas pobres;

Page 51
51.
b) Elaborar planteamientos innovadores para la financiación de los servicios de salud
mediante la promoción de la participación de la comunidad y la financiación local;
aumentar, cuando sea necesario, las consignaciones presupuestarias para los centros
de salud de las comunidades y los programas y servicios basados en la comunidad que
se ocupan de necesidades en materia de salud específicas de las mujeres;
c) Establecer servicios de salud que incorporen las cuestiones relacionadas con el género
en la labor de promover sobre la base de la comunidad, la participación y la autoayuda,
así como programas de salud preventiva formulados especialmente;
d) Establecer objetivos y plazos, cuando convenga, para mejorar la salud de las mujeres y
para planificar, aplicar, supervisar y evaluar los programas, sobre la base de
evaluaciones de la repercusión en materia de género utilizando datos cualitativos y
cuantitativos desglosados por sexo, edad, otros criterios demográficos establecidos, y
variables socioeconómicas;
e) Establecer, cuando convenga, mecanismos ministeriales e interministeriales para
supervisar la aplicación de las reformas de las políticas y los programas de salud de las
mujeres y establecer cuando proceda, s de coordinación a alto nivel en los organismos
nacionales de planificación responsables de la supervisión para garantizar que en todos
los organismos y los programas gubernamentales competentes se dé la debida
importancia a las preocupaciones sobre la salud de la mujer.
111.
Medidas que han de adoptar los gobiernos, las Naciones Unidas y sus organismos
especializados, las instituciones financieras internacionales, los donantes bilaterales y el sector
privado, según convenga:
a) Formular políticas favorables a la inversión en la salud de la mujer y cuando convenga,
aumentar los créditos para estas inversiones;
b) Proporcionar asistencia material, financiera y logística adecuada a las organizaciones
no gubernamentales de jóvenes para fortalecerlas y permitirles ocuparse de las
preocupaciones relativas a los jóvenes en la esfera de la salud con inclusión de la salud
sexual y reproductiva;
c) Dar mayor prioridad a la salud de la mujer y establecer mecanismos para coordinar y
aplicar los objetivos de la salud de la Plataforma de Acción y los acuerdos
internacionales que sean pertinentes para garantizar el progreso.
D.
L
A
V
IOLENCIA CONTRA LA
M
UJER
112.
La violencia contra la mujer impide el logro de los objetivos de igualdad, desarrollo y paz. La
violencia contra la mujer viola y menoscaba o impide su disfrute de los derechos humanos y las
libertades fundamentales. La inveterada incapacidad de proteger y promover esos derechos y
libertades en los casos de violencia contra la mujer es un problema que incumbe a todos los Estados
y exige que se adopten medidas al respecto. Desde la Conferencia de Nairobi se ha ampliado
considerablemente el conocimiento de las causas, las consecuencias y el alcance de esa violencia,
así como las medidas encaminadas a ponerle fin. En todas las sociedades, en mayor o menor

Page 52
52.
medida, las mujeres y las niñas están sujetas a malos tratos de índole física, sexual y psicológica, sin
distinción en cuanto a su nivel de ingresos, clase y cultura. La baja condición social y económica de
la mujer puede ser tanto una causa como una consecuencia de la violencia de que es víctima.
113.
La expresión "violencia contra la mujer" se refiere a todo acto de violencia basado en el
género que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual o psicológico, incluidas las
amenazas, la coerción o la privación arbitraria de la libertad, ya sea que ocurra en la vida pública o
en la privada. Por consiguiente, la violencia contra la mujer puede tener, entre otras, las siguientes
formas:
a) La violencia física, sexual y psicológica en la familia, incluidos los golpes, el abuso
sexual de las niñas en el hogar, la violencia relacionada con la dote, la violación por el
marido, la mutilación genital y otras prácticas tradicionales que atentan contra la mujer,
la violencia ejercida por personas distintas del marido y la violencia relacionada con la
explotación;
b) La violencia física, sexual y psicológica al nivel de la comunidad en general, incluidas
las violaciones, los abusos sexuales, el hostigamiento y la intimidación sexuales en el
trabajo, en instituciones educacionales y en otros ámbitos, la trata de mujeres y la
prostitución forzada;
c) La violencia física, sexual y psicológica perpetrada o tolerada por el Estado,
dondequiera que ocurra.
114.
Entre otros actos de violencia contra la mujer cabe señalar las violaciones de los derechos
humanos de la mujer en situaciones de conflicto armado, en particular los asesinatos, las violaciones
sistemáticas, la esclavitud sexual y los embarazos forzados.
115.
Los actos de violencia contra la mujer también incluyen la esterilización forzada y el aborto
forzado, la utilización coercitiva o forzada de anticonceptivos, el infanticidio de niñas y la
determinación prenatal del sexo.
116.
Algunos grupos de mujeres, como las que pertenecen a grupos minoritarios, las indígenas,
las refugiadas, las mujeres que emigran, incluidas las trabajadoras migratorias, las mujeres pobres
que viven en comunidades rurales o distantes, las mujeres indigentes, las mujeres recluidas en
instituciones o cárceles, las niñas, las mujeres con discapacidades, las mujeres de edad, las mujeres
desplazadas, las mujeres repatriadas, las mujeres pobres y las mujeres en situaciones de conflicto
armado, ocupación extranjera, guerras de agresión, guerras civiles y terrorismo, incluida la toma de
rehenes, son también particularmente vulnerables a la violencia.
117.
Los actos o las amenazas de violencia ya se trate de los actos que ocurren en el hogar o en
la comunidad o de los actos perpetrados o tolerados por el Estado, infunden miedo e inseguridad en
la vida de las mujeres e impiden lograr la igualdad, el desarrollo y la paz. El miedo a la violencia,
incluido el hostigamiento, es un obstáculo constante para la movilidad de la mujer, que limita su
acceso a actividades y recursos básicos. La violencia contra la mujer tiene costos sociales, sanitarios
y económicos elevados para el individuo y la sociedad. La violencia contra la mujer es uno de los
mecanismos sociales fundamentales mediante los que se coloca a la mujer en una posición de

Page 53
53.
subordinación frente al hombre. En muchos casos, la violencia contra las mujeres y las niñas ocurre
en la familia o en el hogar, donde a menudo se tolera la violencia. El abandono, el abuso físico y
sexual y la violación de las niñas y las mujeres por miembros de la familia y otros habitantes de la
casa, así como los casos de abusos cometidos por el marido u otros familiares, no suelen
denunciarse, por lo que son difíciles de detectar. Aun cuando se denuncien, a menudo sucede que
no se protege a las víctimas ni se castiga a los agresores.
118.
La violencia contra la mujer es una manifestación de las relaciones de poder históricamente
desiguales entre mujeres y hombres, que han conducido a la dominación de la mujer por el hombre,
la discriminación contra la mujer y a la interposición de obstáculos contra su pleno desarrollo. La
violencia contra la mujer a lo largo de su ciclo vital dimana esencialmente de pautas culturales, en
particular de los efectos perjudiciales de algunas prácticas tradicionales o consuetudinarias y de
todos los actos de extremismo relacionados con la raza, el sexo, el idioma o la religión que
perpetúan la condición inferior que se asigna a la mujer en la familia, el lugar de trabajo, la
comunidad y la sociedad. La violencia contra la mujer se ve agravada por presiones sociales, como
la vergüenza de denunciar ciertos actos; la falta de acceso de la mujer a información, asistencia
letrada o protección jurídica; la falta de leyes que prohiban efectivamente la violencia contra la mujer;
el hecho de que no se reformen las leyes vigentes; el hecho de que las autoridades públicas no
pongan el suficiente empeño en difundir y hacer cumplir las leyes vigentes; y la falta de medios
educacionales y de otro tipo para combatir las causas y consecuencias de la violencia. Las imágenes
de violencia contra la mujer que aparecen en los medios de difusión, en particular las
representaciones de la violación o la esclavitud sexual, así como la utilización de mujeres y niñas
como objetos sexuales, y la pornografía, son factores que contribuyen a que se perpetúe esa
violencia, que perjudica a la comunidad en general, y en particular a los niños y los jóvenes.
119.
La adopción de un enfoque integral y multidisciplinario que permita abordar la complicada
tarea de crear familias, comunidades y Estados libres de la violencia contra la mujer es no sólo una
necesidad, sino una posibilidad real. La igualdad, la colaboración entre mujeres y hombres y el
respeto de la dignidad humana deben permear todos los estadios del proceso de socialización. Los
sistemas educacionales deberían promover el respeto propio, el respeto mutuo y la cooperación
entre mujeres y hombres.
120.
La falta de suficientes estadísticas y datos desglosados por sexo sobre el alcance de la
violencia dificulta la elaboración de programas y la vigilancia de los cambios. La documentación e
investigación insuficientes de la violencia doméstica, el hostigamiento sexual y la violencia contra las
mujeres y niñas, en privado y en público, incluso el lugar de trabajo, obstaculizan los esfuerzos
encaminados a preparar estrategias concretas de intervención. La experiencia obtenida en varios
países demuestra que es posible movilizar a mujeres y hombres a fin de superar la violencia en
todas sus formas, y que pueden adoptarse medidas públicas eficaces para hacer frente tanto a las
causas como a las consecuencias de la violencia. Son aliados necesarios para el cambio los grupos
de hombres que se movilizan contra la violencia basada en el género.
121.
Las mujeres pueden ser vulnerables a los actos de violencia perpetrados por personas que
ocupan puestos de autoridad tanto en situaciones de conflicto como en otras situaciones. La
capacitación de todos los funcionarios en derecho humanitario y derechos humanos y el castigo de

Page 54
54.
quienes cometen actos de violencia contra la mujer contribuirían a impedir que esa violencia fuera
cometida por funcionarios públicos en quienes las mujeres deberían poder confiar, como los
funcionarios de la policía y de las cárceles y las fuerzas de seguridad.
122.
La eliminación efectiva de la trata de mujeres y niñas para el comercio sexual es un problema
internacional urgente. Es preciso examinar y fortalecer la aplicación del Convenio para la represión
de la trata de personas y de la explotación de la prostitución ajena de 1949, así como otros
instrumentos pertinentes
18
. El empleo de mujeres en redes internacionales de prostitución y trata de
personas se ha convertido en una de las principales actividades de la delincuencia organizada
internacional. Se invita a la Relatora Especial de la Comisión de Derechos Humanos sobre la
violencia contra la mujer, que ha considerado esas actividades como otra causa de la violación de los
derechos humanos y las libertades de mujeres y niñas, a que, conforme a su mandato, aborde como
cuestión urgente el tema de la trata internacional de personas para el comercio sexual, así como los
temas de la prostitución forzada, la violación, el abuso sexual y el turismo sexual. Las mujeres y las
niñas que son víctimas de ese comercio internacional corren mayores riesgos de encontrarse en
situaciones violentas, así como de quedar embarazadas contra su voluntad y de contraer
enfermedades de transmisión sexual, incluida la infección con el VIH/SIDA.
123.
Cuando aborden cuestiones relacionadas con la violencia contra la mujer, los gobiernos y
otras entidades deberán propiciar la integración activa y visible de una perspectiva de género en
todas las políticas y programas, a fin de que se puedan analizar las consecuencias para la mujer y el
hombre antes de adoptar decisiones.
Objetivo estratégico D.1.
Adoptar medidas integradas para prevenir y eliminar la violencia contra la mujer
Medidas que han de adoptarse
124.
Medidas que han de adoptar los gobiernos:
a) Condenar la violencia contra la mujer y abstenerse de invocar ninguna costumbre,
tradición o consideración de carácter religioso para eludir las obligaciones con respecto
a su eliminación que figuran en la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia
contra la Mujer;
b) No cometer actos de violencia contra la mujer y tomar las medidas necesarias para
prevenir, investigar y, de conformidad con las leyes nacionales en vigor, castigar los
actos de violencia contra la mujer, ya hayan sido cometidos por el Estado o por
particulares;
c) Introducir sanciones penales, civiles, laborales y administrativas en las legislaciones
nacionales, o reforzar las vigentes, con el fin de castigar y reparar los daños causados
a las mujeres y las niñas víctimas de cualquier tipo de violencia, ya sea en el hogar, el
lugar de trabajo, la comunidad o la sociedad;
18
Resolución 317 (IV) de la Asamblea General, anexo.

Page 55
55.
d) Adoptar o aplicar las leyes pertinentes, y revisarlas y analizarlas periódicamente a fin
de asegurar su eficacia para eliminar la violencia contra la mujer, haciendo hincapié en
la prevención de la violencia y el enjuiciamiento de los responsables; adoptar medidas
para garantizar la protección de las mujeres víctimas de la violencia, el acceso a
remedios justos y eficaces, inclusive la reparación de los daños causados, la
indemnización y la curación de las víctimas y la rehabilitación de los agresores;
e) Trabajar activamente para ratificar o aplicar todas las normas e instrumentos
internacionales relacionados con la violencia contra la mujer, incluidos los contenidos
en la Declaración Universal de Derechos Humanos
19
, el Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos
12,
el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales
y Culturales
12
y la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles,
Inhumanos o Degradantes
20
.
f) Aplicar la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra
la mujer, teniendo en cuenta la recomendación general 19, aprobada por el Comité
para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer en su período de sesiones
21
;
g) Promover la integración activa y visible de una perspectiva basada en el género en
todas las políticas y programas en materia de violencia contra la mujer; alentar
vigorosamente, respaldar y aplicar las medidas y los programas destinados a
desarrollar los conocimientos y propiciar la comprensión de las causas, las
consecuencias y los mecanismos de la violencia contra la mujer entre los responsables
de la aplicación de esas políticas, como los funcionarios encargados del cumplimiento
de la ley, los miembros de la policía y los asistentes sociales, el personal médico y el
personal judicial, así como entre las personas que se dedican a actividades
relacionadas con las minorías, los migrantes y los refugiados, y establecer estrategias
para impedir que las mujeres víctimas de la violencia vuelvan a sufrirla por la
prescindencia del género en las leyes o en las prácticas de aplicación de la ley o los
procedimientos judiciales;
h) Ofrecer a las mujeres víctimas de la violencia acceso a los sistemas judiciales y, según
con lo previsto en las leyes nacionales, a soluciones justas y eficaces para reparar el
daño de que han sido objeto, e informarles acerca de su derecho a obtener
compensación a través de esos mecanismos;
i) Aprobar y aplicar leyes contra los responsables de prácticas y actos de violencia contra
la mujer, como la mutilación genital femenina, el feticidio femenino, la selección prenatal
del sexo y la violencia relacionada con la dote, y respaldar con determinación los
esfuerzos de las organizaciones no gubernamentales y locales por eliminar esas
prácticas;
j) Formular y aplicar, a todos los niveles apropiados, planes de acción para erradicar la
violencia contra la mujer;
19
Resolución 217 A (III) de la Asamblea General.
20
Resolución 39/46 de la Asamblea General, anexo.
21
Documentos Oficiales de la Asambl ea General, cuadragésimo séptimo período de sesiones, Suplemento
No. (38 (A/47/38), cap.I.

Page 56
56.
k) Adoptar todas las medidas necesarias, especialmente en el ámbito de la enseñanza,
para modificar los modelos de conducta sociales y culturales de la mujer y el hombre, y
eliminar los prejuicios y las prácticas consuetudinarias y de otro tipo basadas en la idea
de la inferioridad o la superioridad de uno de los sexos y en funciones estereotipadas
asignadas al hombre y la mujer;
l) Crear mecanismos institucionales, o reforzar los existentes, a fin de que las mujeres y
las niñas puedan dar parte de los actos de violencia cometidos contra ellas e interponer
denuncias al respecto en condiciones de seguridad y confidencialidad, y sin temor a
castigos o represalias;
m) Garantizar el acceso de las mujeres con discapacidad a la información y los servicios
disponibles en el ámbito de la violencia contra la mujer;
n) Instaurar, mejorar o promover, según resulte apropiado, así como financiar la
formación de personal judicial, letrado, médico, social, pedagógico y de policía e
inmigración para evitar los abusos de poder que dan pie a la violencia contra la mujer, y
sensibilizar a esas personas en cuanto a la naturaleza de los actos y las amenazas de
violencia basados en la diferenciación de género, para conseguir que las mujeres
víctimas reciban un trato justo;
o) Promulgar nuevas leyes cuando sea necesario y reforzar las vigentes en que se
prevean penas para los miembros de la policía o de las fuerzas de seguridad o
cualquier otro agente del Estado que cometa actos de violencia contra la mujer en el
desempeño de sus funciones; revisar las leyes vigentes y adoptar medidas eficaces
contra los responsables de esos actos de violencia;
p) Asignar recursos suficientes en el presupuesto del Estado y movilizar recursos locales
para actividades relacionadas con la eliminación de la violencia contra la mujer, incluso
recursos para la aplicación de planes de acción a todos los niveles apropiados;
q) Incluir, en los informes presentados de conformidad con los instrumentos pertinentes
de derechos humanos de las Naciones Unidas, información sobre la violencia contra la
mujer y sobre las medidas adoptadas para aplicar la Declaración de las Naciones
Unidas sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer;
r) Cooperar con la Relatora Especial de la Comisión de Derechos Humanos sobre la
violencia contra la mujer en el cumplimiento de su mandato y proporcionarle toda la
información solicitada; colaborar también con otros responsables en la materia, como el
Relator Especial de la Comisión de Derechos Humanos sobre la cuestión de la tortura y
el Relator Especial de la Comisión de Derechos Humanos sobre ejecuciones
extrajudiciales sumarias, y arbitrarias en todo lo que atañe a la violencia contra la
mujer;
s) Recomendar a la Comisión de Derechos Humanos que renueve el mandato de la
Relatora Especial sobre la violencia contra la mujer cuando llegue a su fin en 1997 y,
de ser necesario, que lo actualice y lo refuerce.
125.
Medidas que han de adoptar los gobiernos, incluidos los gobiernos locales, las
organizaciones populares, las organizaciones no gubernamentales, las instituciones de enseñanza,
los sectores público y privado, en particular las empresas, y los medios de información, según
proceda:

Page 57
57.
a) Establecer centros de acogida y servicios de apoyo dotados de los recursos necesarios
para auxiliar a las niñas y mujeres víctimas de la violencia y prestarles servicios
médicos, psicológicos y de asesoramiento, así como asesoramiento letrado a título
gratuito o de bajo costo, cuando sea necesario, además de la asistencia que
corresponda para ayudarles a encontrar medios de vida suficientes;
b) Establecer servicios lingüística y culturalmente accesibles para las mujeres y niñas
inmigrantes, incluidas las trabajadoras migratorias, que sean víctimas de la violencia en
razón de su sexo;
c) Reconocer la vulnerabilidad frente a la violencia y a otras formas de maltrato de las
inmigrantes, incluidas las trabajadoras migratorias, cuya condición jurídica en el país de
acogida depende de empleadores que pueden explotar su situación;
d) Apoyar las iniciativas de las organizaciones femeninas y de las organizaciones no
gubernamentales de todo el mundo encaminadas a despertar la conciencia sobre el
problema de la violencia contra la mujer y contribuir a su eliminación;
e) Organizar, apoyar y financiar campañas de educación y capacitación de las
comunidades encaminadas a despertar la conciencia de que la violencia contra la mujer
constituye una violación de sus derechos humanos y alentar en las comunidades
locales el empleo de métodos tradicionales e innovadores apropiados de resolución de
conflictos que tengan en cuenta el género;
f) Reconocer, apoyar y promover el papel fundamental que desempeñan las instituciones
intermedias, como los centros de atención primaria de salud, los centros de
planificación de la familia, los servicios de salud que existen en las escuelas, los
servicios de protección de madres y recién nacidos, los centros para familias de
inmigrantes y otros similares en materia de información y educación relativas a los
malos tratos;
g) Organizar y financiar campañas de información y programas de educación y
capacitación a fin de sensibilizar a las niñas y los varones, a las mujeres y los hombres,
acerca de los efectos personales y sociales negativos de la violencia en la familia, la
comunidad y la sociedad; enseñarles a comunicarse sin violencia; y fomentar la
instrucción de las víctimas y de las víctimas potenciales de modo que puedan
protegerse y proteger a otros de esas formas de violencia;
h) Difundir información sobre la asistencia de que disponen las mujeres y las familias que
son víctimas de la violencia;
i) Proporcionar, financiar y promover servicios de asesoramiento y rehabilitación para los
autores de actos de violencia y promover el estudio de las posibilidades de realizar
nuevas actividades de asesoramiento y rehabilitación para prevenir nuevos casos de
violencia;
j) Despertar la conciencia acerca de la responsabilidad de los medios de comunicación de
promover imágenes no estereotipadas de mujeres y hombres y de eliminar los patrones
de conducta generadores de violencia que en ellos se presentan, así como alentar a los
responsables del contenido del material que se difunde a que establezcan directrices y
códigos de conducta profesionales; y despertar también la conciencia sobre la
importante función de los medios de información en lo tocante a informar y educar a la
población acerca de las causas y los efectos de la violencia contra la mujer y a
estimular el debate público sobre el tema.

Page 58
58.
126.
Medidas que han de adoptar los gobiernos, los empleadores, los sindicatos, las
organizaciones populares y juveniles y las organizaciones no gubernamentales, según proceda:
a) Desarrollar programas y procedimientos tendientes a eliminar el hostigamiento sexual y
otras formas de violencia contra la mujer de todas las instituciones de enseñanza,
lugares de trabajo y demás ámbitos;
b) Desarrollar programas y procedimientos encaminados a educar y a despertar la
conciencia sobre los actos de violencia contra la mujer que constituyen delito y violan
sus derechos humanos;
c) Desarrollar programas de asesoramiento, rehabilitación y apoyo para niñas,
adolescentes y jóvenes que hayan sido o sean objeto de relaciones abusivas, en
particular las que viven en hogares o instituciones en que exista esa clase de
relaciones;
d) Adoptar medidas especiales para eliminar la violencia contra las mujeres, en particular
las especialmente vulnerables, como las jóvenes, las refugiadas, las desplazadas
interna y externamente, las que sufren discapacidad y las trabajadoras migratorias,
entre ellas medidas encaminadas a hacer cumplir la legislación vigente y a elaborar,
según proceda, nueva legislación para las trabajadoras migratorias tanto en los países
de origen como en los de acogida.
127.
Medidas que ha de adoptar el Secretario General de las Naciones Unidas:
Prestar a la Relatora Especial de la Comisión de Derechos Humanos sobre la violencia contra
la mujer toda la asistencia necesaria, en particular el personal y los recursos indispensables para
desempeñar todas sus funciones, especialmente para llevar a cabo y supervisar misiones, ya sea en
forma independiente o conjuntamente con otros relatores especiales y grupos de trabajo, y la ayuda
necesaria para que pueda celebrar consultas periódicas con el Comité para la Eliminación de la
Discriminación contra la Mujer y con todos los órganos establecidos en virtud de tratados.
128.
Medidas que han de adoptar los gobiernos, las organizaciones internacionales y las
organizaciones no gubernamentales:
Alentar la difusión y aplicación de las directrices del Alto Comisionado de las Naciones Unidas
para los Refugiados (ACNUR) sobre la protección de las refugiadas y la prevención y atención de los
casos de violencia sexual contra los refugiados.
Objetivo estratégico D.2.
Estudiar las causas y las consecuencias de la violencia contra la mujer y la eficacia de las
medidas de prevención
Medidas que han de adoptarse
129.
Medidas que han de adoptar los gobiernos, las organizaciones regionales, las Naciones
Unidas, otras organizaciones internacionales, los institutos de investigación, las organizaciones
femeninas y juveniles y las organizaciones no gubernamentales, según corresponda:

Page 59
59.
a) Promover la investigación, recoger datos y elaborar estadísticas, especialmente en lo
concerniente a la violencia en el hogar, relacionadas con la frecuencia de las distintas
formas de violencia contra la mujer, y fomentar las investigaciones sobre las causas, la
naturaleza, la gravedad y las consecuencias de esta violencia, así como sobre la
eficacia de las medidas aplicadas para impedirla y reparar sus efectos;
b) Difundir ampliamente los resultados de los estudios e investigaciones;
c) Apoyar e iniciar investigaciones sobre las consecuencias de los actos de violencia, por
ejemplo las violaciones, para las mujeres y las niñas, y publicar la información y las
estadísticas resultantes;
d) Alentar a los medios de información a que examinen las consecuencias de los
estereotipos basados en el género, incluidos los que se perpetúan en los avisos
comerciales que promueven la violencia y las desigualdades basadas en el género, así
como también la manera en que se transmiten durante el ciclo vital, y a que adopten
medidas para eliminar esas imágenes negativas con miras a promover una sociedad
sin violencia.
Objetivo estratégico D.3.
Eliminar la trata de mujeres y a prestar asistencia a las víctimas de la violencia derivada de la
prostitución y la trata de mujeres
Medidas que han de adoptarse
130.
Medidas que han de adoptar los gobiernos de los países de origen, tránsito y destino y las
organizaciones regionales e internacionales, según proceda:
a) Examinar la posibilidad de ratificar y dar cumplimiento a los convenios internacionales
relativos a la trata de personas y a la esclavitud;
b) Adoptar medidas apropiadas para abordar las causas fundamentales, incluidos los
factores externos, que promueven la trata de mujeres y niñas para fines de prostitución
y otras formas de sexo comercializado, los matrimonios forzados y el trabajo forzado,
con el objeto de eliminar la trata de mujeres, entre ellas las encaminadas a fortalecer la
legislación vigente, con miras a proteger mejor los derechos de las mujeres y las niñas
y a castigar a los autores por la vía penal y civil;
c) Intensificar la cooperación y las medidas concertadas de todas las autoridades e
instituciones pertinentes con miras a desmantelar las redes nacionales, regionales e
internacionales de traficantes;
d) Asignar recursos a la formulación de programas amplios encaminados a sanar y
rehabilitar en la sociedad a las víctimas de la trata de mujeres, entre ellos los de
formación profesional, asistencia letrada y atención de salud confidencial, y adoptar
medidas de cooperación con las organizaciones no gubernamentales para la atención
social, médica y psicológica de las víctimas;
e) Elaborar programas y políticas de educación y capacitación y examinar la posibilidad de
promulgar legislación encaminada a impedir el turismo y el tráfico sexuales, haciendo
particular hincapié en la protección de las jóvenes y los niños.

Page 60
60.
E.
L
A
M
UJER Y LOS
C
ONFLICTOS
A
RMADOS
131.
Un entorno que mantenga la paz mundial y promueva y proteja los derechos humanos, la
democracia y el arreglo pacífico de las controversias, de conformidad con los principios de la
abstención de la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia
política y del respeto a la soberanía, enunciados en la Carta de las Naciones Unidas, constituye un
importante factor para el adelanto de la mujer. La paz está indisolublemente unida a la igualdad
entre las mujeres y los hombres y al desarrollo. Los conflictos armados y de otra índole, el terrorismo
y la toma de rehenes subsisten en muchas partes del mundo; la agresión, la ocupación extranjera, y
los conflictos étnicos y de otra naturaleza son una realidad que afecta constantemente a las mujeres
y a los hombres en prácticamente todas las regiones. Siguen produciéndose en diferentes partes del
mundo violaciones abiertas y sistemáticas y situaciones que constituyen graves obstáculos para el
pleno disfrute de los derechos humanos. Tales violaciones y obstáculos incluyen, además de la
tortura y de los tratos o castigos crueles, inhumanos y degradantes, las ejecuciones sumarias y
arbitrarias, las desapariciones, las detenciones arbitrarias, todas las formas de racismo y de
discriminación racial, la ocupación y la dominación extranjeras, la xenofobia, la pobreza, el hambre y
otras denegaciones de los derechos económicos, sociales y culturales, la intolerancia religiosa, el
terrorismo, la discriminación contra las mujeres y la inobservancia de la ley. A veces se desconoce
sistemáticamente el derecho internacional humanitario, como tal, que prohibe los ataques contra las
poblaciones civiles, y frecuentemente se violan los derechos humanos en relación con situaciones de
conflicto armado que afectan a la población civil, especialmente las mujeres, los niños, los ancianos y
los discapacitados. Las violaciones de los derechos humanos de la mujer en situaciones de conflicto
armado son violaciones de los principios fundamentales de los derechos humanos y del derecho
internacional humanitario. Las violaciones masivas de los derechos humanos, especialmente en
forma de genocidio, la depuración étnica como estrategia bélica y sus consecuencias, la violación,
incluyendo la violación sistemática de mujeres en situaciones de guerra, que dan lugar a éxodos en
masa de refugiados y de personas desplazadas, constituyen prácticas abominables que son
condenadas enérgicamente y a las que hay que poner fin inmediatamente, al tiempo que hay que
castigar a los perpetradores de tales crímenes. Algunas de esas situaciones de conflicto armado
tienen su origen en la conquista o la colonización de un país por otro y en la perpetuación de esa
situación colonial mediante la represión estatal y militar.
132.
En el Convenio de Ginebra relativo a la protección de las personas civiles en tiempo de
guerra de 1949 y en sus Protocolos Adicionales de 1977
22
se establece que las mujeres serán
especialmente amparadas contra todo atentado a su honor y, en particular, contra los tratos
humillantes y degradantes, contra la violación, contra el forzamiento a la prostitución y contra todo
atentado a su pudor. En la Declaración y el Programa de Acción de Viena aprobados en la
Conferencia Mundial de Derechos Humanos se señala además que "las violaciones de los derechos
humanos de la mujer en situaciones de conflicto armado constituyen violaciones de los principios
fundamentales de los derechos humanos y del derecho humanitario internacionales"
23
. Todas las
violaciones de este tipo, incluyendo en particular el asesinato, la violación, incluyendo la violación
sistemática, la esclavitud sexual y el embarazo forzado, exigen una respuesta particularmente eficaz.
Continúan ocurriendo en diferentes partes del mundo situaciones y violaciones evidentes y
22
Naciones Unidas, Recueil des traités, vol. 75, No 973, p.287.
23
Informe de la Conferencia Mundial de Derechos Humanos...,cap.III secc. II, párr 38.

Page 61
61.
sistemáticas que constituyen graves obstáculos al pleno goce de los derechos humanos. Esas
violaciones y obstáculos comprenden, así como la tortura y los tratos crueles, inhumanos y
degradantes o la detención sumaria y arbitraria, todas las formas de racismo, discriminación racial,
xenofobia, denegaciones de los derechos económicos, sociales y culturales e intolerancia religiosa.
133.
Las violaciones de los derechos humanos en situaciones de conflicto armado y de ocupación
militar son violaciones de los principios fundamentales de los derechos humanos y el derecho
humanitario internacionales enunciados en los instrumentos internacionales de derechos humanos y
en los Convenios de Ginebra de 1949 y sus Protocolos Adicionales. Siguen cometiéndose
violaciones abiertas de los derechos humanos y aplicándose políticas de depuración étnica en las
zonas asoladas por la guerra y ocupadas. Esas prácticas han dado lugar, entre otras cosas, a
corrientes masivas de refugiados y de otras personas desplazadas, que necesitan la protección
internacional, así como de personas internamente desplazadas, la mayoría de las cuales son
mujeres, muchachas adolescentes y niños. Las víctimas civiles, en su mayor parte mujeres y niños,
con frecuencia son más numerosas que las bajas producidas entre los combatientes. Además, las
mujeres con frecuencia atienden a los combatientes heridos y, como consecuencia del conflicto,
encuentran inesperadamente que han pasado a ser el único progenitor y la única encargada del
hogar y de los parientes ancianos.
134.
En un mundo de constante inestabilidad y violencia, hay que aplicar con urgencia métodos de
cooperación para lograr la paz y la seguridad. La igualdad de acceso a las estructuras de poder y la
plena participación de las mujeres en ellas y en todos los esfuerzos para la prevención y solución de
conflictos son fundamentales para el mantenimiento y fomento de la paz y la seguridad. Aunque las
mujeres han comenzado a desempeñar una función importante en la solución de conflictos, en el
mantenimiento de la paz y en los mecanismos de defensa y de relaciones exteriores, siguen estando
insuficientemente representadas en los niveles de adopción de decisiones. Para que las mujeres
desempeñen en pie de igualdad una función en la tarea de lograr y mantener la paz, deben alcanzar
responsabilidades políticas y económicas y estar representadas debidamente en todos los niveles
del proceso de adopción de decisiones.
135.
Aunque hay comunidades enteras que sufren las consecuencias de los conflictos armados y
del terrorismo, las mujeres y las niñas se ven particularmente afectadas a causa de su condición en
la sociedad y de su sexo. Las partes en los conflictos a menudo violan a las mujeres con impunidad,
utilizando a veces la violación sistemática como táctica de guerra y de terrorismo. Los efectos de la
violencia contra la mujer y de la violación de los derechos humanos de la mujer en tales situaciones
son experimentados por mujeres de todas las edades, que sufren desplazamientos, pérdida del
hogar y de los bienes, pérdida o desaparición involuntaria de parientes cercanos, pobreza y
separación y desintegración de la familia y que son víctimas de actos de asesinato, terrorismo,
torturas, desapariciones involuntarias, esclavitud sexual, violaciones, abusos sexuales y embarazos
forzados en situaciones de conflicto armado, especialmente como resultado de políticas de
depuración étnica y otras formas de violencia nuevas e incipientes. Ello se ve agravado por las
traumáticas consecuencias de carácter social, económico y psicológico causadas por los conflictos
armados y la ocupación y dominación extranjeras, consecuencias que se sufren durante toda la vida.

Page 62
62.
136.
Las mujeres y los niños constituyen el 80% de los millones de refugiados y otras personas
desplazadas del mundo, incluidos los desplazados internos. Se ven amenazados con la privación de
sus propiedades, bienes y servicios y de su derecho de regresar a su hogar de origen, así como con
la violencia y la inseguridad. Habría que prestar especial atención a la violencia sexual contra las
mujeres y las niñas desarraigadas, que se emplea como método de persecución en campañas
sistemáticas de terror e intimidación, y al hecho de que se obligue a los miembros de un determinado
grupo étnico, cultural o religioso a huir abandonando sus hogares. Las mujeres también pueden
verse obligadas a huir a causa de un miedo bien fundado de sufrir persecuciones por las razones
enumeradas en la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951 y el Protocolo de 1967,
incluida la persecución en forma de violencia sexual u otros tipos de persecución basados en el
género, y siguen siendo vulnerables a la violencia y la explotación durante su huida, en los países de
asilo y de reasentamiento, así como durante y después de la repatriación. Con frecuencia, en
algunos países de asilo las mujeres encuentran dificultades para que se las reconozca como
refugiadas cuando invocan motivos basados en ese tipo de persecución.
137.
Las mujeres refugiadas, desplazadas y migrantes en la mayoría de los casos muestran
fortaleza, resistencia y habilidad y pueden contribuir en forma positiva en los países de
reasentamiento o al regresar a su país de origen. Es necesario que participen debidamente en las
decisiones que las afectan.
138.
Muchas organizaciones no gubernamentales de mujeres han pedido que se reduzcan los
gastos militares en todo el mundo, así como el comercio, el tráfico y la proliferación de armas a nivel
internacional. Las personas más afectadas por los conflictos y los gastos militares excesivos son las
que viven en la pobreza, que se ven privadas de servicios básicos debido a la falta de inversión en
dichos servicios. Las mujeres pobres, especialmente las mujeres de las zonas rurales, también
sufren los efectos de la utilización de armas que puedan considerarse excesivamente nocivas o de
efectos indiscriminados. Hay más de 100 millones de minas terrestres contra personal diseminadas
en 64 países. Es preciso resolver las repercusiones negativas que tienen para el desarrollo los
gastos militares excesivos, el comercio de armas y las inversiones para la producción y adquisición
de armas. Al mismo tiempo, el mantenimiento de la seguridad y la paz nacionales es un importante
factor para el crecimiento económico y el desarrollo y para la potenciación de la mujer.
139.
Durante los conflictos armados y la destrucción de las comunidades, la función de las mujeres
es decisiva. Ellas procuran conservar el orden social en medio de los conflictos armados y de otra
índole. Las mujeres aportan una contribución importante, aunque con frecuencia no reconocida,
como educadoras en pro de la paz tanto en sus familias como en sus sociedades.
140.
Para conseguir una paz duradera es imprescindible impartir, desde temprana edad, una
educación que promueva una cultura de paz en que se defienda la justicia y la tolerancia para todas
las naciones y los pueblos. Esa educación debe incluir elementos de solución de conflictos,
mediación, disminución de prejuicios y respeto por la diversidad.
141.
Al encarar los conflictos armados o de otra índole, debería fomentarse un criterio activo y
visible de incorporar en todas las políticas y programas una perspectiva de género, de manera que
antes de adoptar una decisión se analicen los efectos sobre la mujer y el hombre respectivamente.

Page 63
63.
Objetivo estratégico E.1.
Incrementar la participación de la mujer en la solución de los conflictos a niveles de adopción
de decisiones y proteger a las mujeres que viven en situaciones de conflictos armados o de otra
índole o bajo ocupación extranjera
Medidas que han de adoptarse
142.
Medidas que han de adoptar los gobiernos y las instituciones intergubernamentales
internacionales y regionales:
a) Promover la participación de la mujer en condiciones de igualdad y la igualdad de
oportunidades para la participación de la mujer en todos los foros y actividades en pro
de la paz a todos los niveles, en particular al nivel de adopción de decisiones, incluso
en la Secretaría de las Naciones Unidas, teniendo debidamente en cuenta la
distribución geográfica equitativa de conformidad con el Artículo 101 de la Carta de las
Naciones Unidas;
b) Integrar una perspectiva de género en la solución de los conflictos armados o de otra
índole y la ocupación extranjera y procurar lograr un equilibrio de género al proponer o
promover candidatos para ocupar puestos judiciales y de otra índole en todos los
organismos internacionales pertinentes como los Tribunales Internacionales de las
Naciones Unidas para la antigua Yugoslavia y para Rwanda, la Corte Internacional de
Justicia y otras instituciones relacionadas con el arreglo pacífico de controversias;
c) Hacer que estos órganos puedan tratar debidamente las cuestiones relacionadas con el
género impartiendo la formación apropiada a los fiscales, a los magistrados y a otros
funcionarios que se ocupan de los casos relativos a violaciones, embarazos forzados
en situaciones de conflicto armado, atentados al pudor y otras formas de violencia
contra la mujer en los conflictos armados, incluyendo el terrorismo, e integrar una
perspectiva de género en su labor.
Objetivo estratégico E.2.
Reducir los gastos militares excesivos y limitar la disponibilidad de armamentos
Medidas que han de adoptarse
143.
Medidas que han de adoptar los gobiernos:
a) Aumentar y hacer más rápida, atendiendo a las consideraciones relativas a la
seguridad nacional, la conversión de recursos militares e industrias conexas a objetivos
de desarrollo y de paz;
b) Explorar medios innovadores de generar nuevos recursos financieros públicos y
privados, entre otras cosas, mediante la reducción adecuada de los gastos militares
excesivos, inclusive los gastos militares y el comercio de armamentos en el plano
mundial, y las inversiones para la producción y adquisición de armas, teniendo en
cuenta las exigencias de la seguridad nacional, para permitir la posible asignación de
fondos adicionales al desarrollo social y económico, en particular para el adelanto de la
mujer;

Page 64
64.
c) Adoptar medidas para investigar y castigar a los miembros de la policía, las fuerzas
armadas, las fuerzas de seguridad y otras fuerzas que realicen actos de violencia
contra las mujeres, violaciones del derecho internacional humanitario y violaciones de
los derechos humanos de la mujer en situaciones de conflicto armado;
d) Aunque es necesario reconocer las necesidades legítimas de la defensa nacional,
también hay que reconocer y abordar los peligros que para la sociedad representan los
conflictos armados, los efectos negativos de los gastos militares excesivos, el comercio
de armamentos, sobre todo de armamentos particularmente nocivos o de efectos
indiscriminados, y las inversiones excesivas para la producción y adquisición de armas;
de modo análogo, debe reconocerse la necesidad de luchar contra el tráfico ilícito de
armas, la violencia, la delincuencia, la producción, la utilización y el tráfico ilícitos de
drogas y el tráfico de mujeres y niños;
e) Reconociendo que el uso indiscriminado de minas terrestres antipersonal afecta
especialmente a las mujeres y los niños:
i) Comprometerse a tratar activamente de ratificar, si no lo han hecho todavía, la
Convención de las Naciones Unidas de 1981 sobre prohibiciones o restricciones
del empleo de ciertas armas convencionales que puedan considerarse
excesivamente nocivas o de efectos indiscriminados, especialmente el Protocolo
sobre prohibiciones o restricciones del empleo de minas, armas trampa y otros
artefactos (Protocolo II)
24
, con miras a que su ratificación sea universal para el
año 2000;
ii) Comprometerse a considerar seriamente la posibilidad de fortalecer la
Convención a fin de promover una reducción de las víctimas y el sufrimiento
intenso causado a la población civil por el uso indiscriminado de minas terrestres;
iii) Comprometerse a promover la asistencia para la remoción de minas,
especialmente facilitando el intercambio de información, la transferencia de
tecnología y la promoción de la investigación científica en relación con los medios
para la remoción de minas;
iv) En el marco de las Naciones Unidas, comprometerse a apoyar los esfuerzos por
coordinar un programa de asistencia para la remoción de minas que constituya
una respuesta común sin discriminación innecesaria;
v) Adoptar en la fecha más próxima posible, si no lo han hecho ya, una moratoria de
la exportación de minas terrestres antipersonal, incluso a entidades no
gubernamentales, observando con satisfacción que muchos Estados ya han
declarado moratorias de la exportación, transferencia o la venta de dichas minas;
vi) Comprometerse a seguir alentando los esfuerzos internacionales encaminados a
resolver los problemas causados por las minas terrestres antipersonal, con miras
a su eliminación total, reconociendo que los Estados podrán avanzar con mayor
eficacia hacia el logro de ese objetivo a medida que se desarrollen otras opciones
viables y humanas;
24
Véase Anuario de las Naciones Unidas sobre Desarme, vol.5: 1980 (publicación de las Naciones Unidas,
número de venta: F.81.IX.4), apéndice VII.

Page 65
65.
f)
Reconociendo la destacada función que las mujeres han desempeñado en el
movimiento pro paz:
i) Trabajar activamente hacia el desarme general y completo bajo un control
internacional estricto y efectivo;
ii) Apoyar las negociaciones sobre la conclusión, sin demora, de un tratado
universal de prohibición completa de los ensayos nucleares que sea multilateral y
efectivamente verificable y que contribuya al desarme nuclear y a la prevención
de la proliferación de las armas nucleares en todos sus aspectos;
iii) En tanto entra en vigor un tratado de prohibición completa de los ensayos
nucleares, proceder con la máxima prudencia en lo que se refiere a tales
ensayos.
Objetivo estratégico E.3.
Promover formas no violentas de solución de conflictos y reducir la incidencia de las
violaciones de los derechos humanos en las situaciones de conflicto
Medidas que han de adoptarse
144.
Medidas que han de adoptar los gobiernos:
a) Examinar la posibilidad de ratificar los instrumentos internacionales que contengan
disposiciones relativas a la protección de las mujeres y los niños en los conflictos
armados, o de adherirse a esos instrumentos, inclusive el Convenio de Ginebra relativo
a la protección debida a las personas civiles en tiempo de guerra de 1949, el Protocolo
Adicional a los Convenios de Ginebra de 1949 relativo a la protección de las víctimas
de los conflictos armados internacionales (Protocolo I) y la protección de las víctimas de
los conflictos armados sin carácter internacional (Protocolo II)24;
b) Respetar plenamente en los conflictos armados las normas del derecho internacional
humanitario y adoptar todas las medidas necesarias para proteger a las mujeres y los
niños, en particular contra la violación, la prostitución forzada y cualquier otra forma de
agresión con carácter sexual;
c) Reforzar la función de la mujer y garantizar una representación paritaria de la mujer en
todos los niveles de adopción de decisiones en las instituciones nacionales e
internacionales que puedan formular o incluir la formulación de políticas con respecto a
cuestiones relativas al mantenimiento de la paz, la diplomacia preventiva y las
actividades conexas y en todas las etapas de los procesos de mediación y las
negociaciones de paz; tomando nota de las recomendaciones concretas formuladas
por el Secretario General en su plan de acción estratégico para el mejoramiento de la
condición de la mujer en la Secretaría (1995-2000) (A/49/587, secc. IV).
145.
Medidas que han de adoptar los gobiernos y las organizaciones internacionales y regionales:
a) Reafirmar el derecho a la libre determinación de todos los pueblos, en particular de los
pueblos bajo dominación colonial u otra forma de dominación extranjera u ocupación
extranjera, y la importancia de la realización efectiva de ese derecho, según se

Page 66
66.
enuncia, entre otras cosas, en la Declaración y Programa de Acción de Viena
2
,
aprobados por la Conferencia Mundial sobre Derechos Humanos;
b) Alentar la diplomacia, la negociación y el arreglo pacífico de las controversias, de
conformidad con la Carta de las Naciones Unidas, en particular los párrafos 3 y 4 del
Artículo 2;
c) Instar a que se identifique y condene la práctica sistemática de la violación y otras
formas de tratos inhumanos y degradantes utilizados contra las mujeres como
instrumento deliberado de guerra y de depuración étnica, y adoptar medidas para
asegurar que se proporcione asistencia a las víctimas de esos abusos para su
rehabilitación física y mental;
d) Reafirmar que la violación en el curso de un conflicto armado constituye un crimen de
guerra y, en ciertas circunstancias, puede considerarse un crimen de lesa humanidad y
un acto de genocidio según se define en la Convención para la Prevención y la Sanción
del Delito de Genocidio; y adoptar todas las medidas necesarias para proteger a las
mujeres y a los niños contra esos actos y fortalecer los mecanismos para investigar y
castigar a todos los responsables y procesar a los perpetradores;
e) Aplicar y reforzar las normas enunciadas en los instrumentos internacionales
humanitarios y los instrumentos internacionales de derechos humanos para evitar todos
los actos de violencia contra las mujeres en situaciones de conflicto armado y en
conflictos de otra índole; realizar investigaciones completas de todos los actos de
violencia cometidos contra las mujeres durante las guerras, incluidas las violaciones, en
particular las violaciones sistemáticas, la prostitución forzada y otras formas de
agresiones deshonestas, y la esclavitud sexual; enjuiciar a todos los criminales
responsables de los crímenes de guerra contra las mujeres y proporcionar
compensación plena a las mujeres víctimas;
f) Instar a la comunidad internacional a que condene todas las formas y manifestaciones
de terrorismo y adopte medidas contra él;
g) Tener en cuenta los problemas relacionados con el género al elaborar programas de
formación para todo el personal sobre derecho internacional humanitario y derechos
humanos y recomendar que se dé ese tipo de formación a quienes participan en
operaciones de asistencia humanitaria y de mantenimiento de la paz de las Naciones
Unidas, en particular con objeto de prevenir la violencia contra la mujer;
h) Desalentar la adopción y abstenerse de toda medida unilateral contraria al derecho
internacional y la Carta de las Naciones Unidas que impidan que se alcance
plenamente el desarrollo económico y social de las poblaciones de los países
afectados, en particular las mujeres y los niños, que dañe su bienestar y cree
obstáculos para el pleno disfrute de sus derechos humanos, incluyendo el derecho de
toda persona a un nivel de vida adecuado, a la salud, la alimentación, la atención
médica y los servicios sociales necesarios. La Cuarta Conferencia reafirma que los
alimentos y las medicinas no deben utilizarse como instrumento de presión política;
i) Adoptar medidas de conformidad con el derecho internacional con miras a aliviar las
repercusiones negativas para las mujeres y los niños de las sanciones económicas.
Objetivo estratégico E.4.
Promover la contribución de la mujer al logro de una cultura de paz

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67.
Medidas que han de adoptarse
146.
Medidas que han de adoptar los gobiernos, las instituciones intergubernamentales
internacionales y regionales y las organizaciones no gubernamentales:
a) Promover la solución pacífica de los conflictos y la paz, la reconciliación y la tolerancia
mediante la educación, la capacitación, la acción comunitaria y los programas de
intercambio de jóvenes, en particular de mujeres;
b) Alentar la realización de investigaciones sobre la paz en que participen mujeres para
examinar las repercusiones sobre las mujeres y los niños de los conflictos armados y el
carácter y la contribución de la participación de las mujeres en los movimientos de paz
nacionales, regionales e internacionales; realizar investigaciones e individualizar
mecanismos innovadores para limitar la violencia y solucionar los conflictos, a fin de
difundirlos entre el público y para su utilización por mujeres y hombres;
c) Realizar y difundir investigaciones sobre los efectos físicos, psicológicos, económicos y
sociales sobre las mujeres, especialmente las jóvenes y las niñas, de los conflictos
armados, con miras a elaborar políticas y programas para solucionar las consecuencias
de esos conflictos;
d) Examinar la posibilidad de crear programas educativos para niñas y niños a fin de
fomentar una cultura de paz centrada en la solución de conflictos por medios no
violentos y en la promoción de la tolerancia.
Objetivo estratégico E.5.
Proporcionar protección, asistencia y capacitación a las mujeres refugiadas, a otras mujeres
desplazadas que necesitan protección internacional y a las desplazadas internamente
Medidas que han de adoptarse
147.
Medidas que han de adoptar los gobiernos, las organizaciones intergubernamentales y no
gubernamentales y otras instituciones encargadas de proporcionar protección, asistencia y
capacitación a las mujeres refugiadas, a otras mujeres desplazadas que necesitan protección
internacional y a las mujeres desplazadas internamente, como la Oficina del Alto Comisionado de las
Naciones Unidas para los Refugiados y el Programa Mundial de Alimentos, según proceda:
a) Adoptar medidas para asegurar que las mujeres participen plenamente en la
planificación, diseño, aplicación, supervisión y evaluación de todos los proyectos y
programas a corto y largo plazo que proporcionan asistencia a las mujeres refugiadas,
a otras mujeres desplazadas que necesitan protección internacional y a las mujeres
desplazadas internamente, e inclusive en la gestión de los campamentos de refugiados
y de los recursos para los refugiados; asegurar que las mujeres y niñas refugiadas y
desplazadas tengan acceso directo a los servicios proporcionados;
b) Ofrecer protección y asistencia adecuadas a las mujeres y niños internamente
desplazados y encontrar soluciones para las causas fundamentales de su
desplazamiento a fin de poder evitarlo y, cuando proceda, facilitar su regreso o
reasentamiento;

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68.
c) Adoptar medidas para proteger la seguridad y la integridad física de las refugiadas,
otras mujeres desplazadas que necesitan protección internacional y las mujeres
desplazadas internamente durante su desplazamiento y a su regreso a sus
comunidades de origen, inclusive mediante programas de rehabilitación; adoptar
medidas eficaces para proteger de la violencia a las mujeres refugiadas o desplazadas;
realizar una investigación imparcial y exhaustiva de las violaciones de esa índole y
enjuiciar a los responsables;
d) Adoptar todas las medidas necesarias, con el pleno respeto y la observancia estricta
del principio de la no devolución de refugiados, para garantizar el derecho de las
mujeres refugiadas y desplazadas a regresar voluntariamente a sus lugares de origen
en condiciones de seguridad y dignidad, así como su derecho a la protección después
del regreso;
e) Adoptar medidas, en el plano nacional y con la cooperación internacional cuando
proceda, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas para encontrar
soluciones duraderas a los problemas de las mujeres desplazadas internamente,
inclusive haciendo efectivo su derecho a regresar voluntariamente en condiciones de
seguridad a sus hogares de origen;
f) Asegurar que la comunidad internacional y sus organizaciones internacionales
proporcionen recursos financieros y de otra índole para el socorro de emergencia y
asistencia de otro tipo a largo plazo, teniendo en cuenta las necesidades, recursos y
posibilidades concretas de las mujeres refugiadas, otras mujeres desplazadas que
necesitan protección internacional y las mujeres desplazadas internamente; al
proporcionar protección y asistencia deberán adoptarse todas las medidas adecuadas
para eliminar la discriminación contra las mujeres y las jóvenes a fin de garantizar la
igualdad de acceso apropiado y suficientes alimentos, agua y vivienda, educación,
servicios sociales y de atención de la salud, inclusive de la salud reproductiva, y
atención y servicios de maternidad encaminados a luchar contra las enfermedades
tropicales;
g) Facilitar la disponibilidad de material docente, en el idioma apropiado - también en las
situaciones de emergencia - a fin de reducir al mínimo la interrupción de la enseñanza
entre los niños refugiados y desplazados;
h) Aplicar normas internacionales para garantizar la igualdad de acceso y la igualdad de
trato de mujeres y hombres en lo que respecta a los procedimientos de determinación
del estatuto de refugiado y concesión de asilo, incluido el pleno respeto y la
observancia estricta del principio de no devolución por medio, entre otras cosas, de la
adaptación de las normas nacionales de inmigración a los instrumentos internacionales
pertinentes, y considerar la posibilidad de reconocer como refugiadas a las mujeres
cuya solicitud de reconocimiento de la condición de refugiada se base en un miedo bien
fundado de sufrir persecuciones por las razones enumeradas en la Convención de
1951 y el Protocolo de 1967, sobre el Estatuto de los Refugiados incluida la
persecución en forma de violencia sexual u otros tipos de persecución relacionados con
el género y facilitar el acceso a funcionarios especialmente capacitados, especialmente
funcionarias, para entrevistar a las mujeres cuando se trate de experiencias delicadas o
dolorosas, como la agresión sexual;

Page 69
69.
i) Apoyar y promover los esfuerzos de los Estados dirigidos a desarrollar criterios y
directrices sobre las respuestas a la persecución dirigida específicamente a las
mujeres, mediante el intercambio de información sobre las iniciativas de los Estados
para formular tales criterios y directrices y la supervisión a fin de lograr su aplicación
justa y consecuente;
j) Promover la autosuficiencia de las mujeres refugiadas, otras mujeres desplazadas que
necesitan protección internacional y las mujeres internamente desplazadas y ofrecer
programas para las mujeres, en particular las jóvenes, de formación de liderazgo y
adopción de decisiones en las comunidades de refugiados y repatriados;
k) Lograr que se protejan los derechos humanos de las refugiadas y las mujeres
desplazadas y que éstas conozcan esos derechos; garantizar el reconocimiento de la
importancia vital de la reunificación de las familias;
l) Ofrecer, según resulte apropiado, a las mujeres reconocidas como refugiadas
programas de formación profesional, incluyendo en esos programas la enseñanza de
idiomas, la capacitación para el establecimiento de empresas en pequeña escala, la
planificación de la familia y la asistencia a las víctimas de todas las formas de violencia
contra la mujer, incluso la rehabilitación de las víctimas de la tortura y de los traumas.
Los gobiernos y otros donantes deberían contribuir adecuadamente a los programas de
asistencia para las mujeres refugiadas, otras mujeres desplazadas que necesiten
protección internacional y las mujeres desplazadas internamente, especialmente
teniendo en cuenta los efectos que tiene sobre los países de asilo el aumento de las
necesidades de la atención a grandes cantidades de refugiados y la necesidad de
aumentar la base de donantes y de que la carga pueda repartirse más ampliamente;
m) Aumentar la conciencia del público sobre la contribución que aportan las mujeres
refugiadas a los países de reasentamiento; promover el entendimiento de sus derechos
humanos y de sus necesidades y capacidades y fomentar el entendimiento y la
aceptación mutuos por medio de programas educacionales que promuevan la
concordia entre las culturas y las razas;
n) Proporcionar servicios básicos y de apoyo a las mujeres desplazadas de sus lugares de
origen a consecuencia del terrorismo, la violencia, el tráfico de drogas en otras razones
relacionadas con situaciones de violencia;
o) Desarrollar la conciencia de los derechos humanos de las mujeres y proporcionar,
cuando resulte apropiado, enseñanza y capacitación en materia de derechos humanos
al personal militar y policial que actúa en zonas de los conflictos armados y en zonas
donde hay refugiados.
148.
Medidas que han de adoptar los gobiernos:
a) Difundir y aplicar las Directrices del ACNUR sobre la protección de las mujeres
refugiadas y las directrices sobre la evaluación y el cuidado de las víctimas de traumas
y violencia, o elaborar directrices análogas, en estrecha cooperación con las mujeres
refugiadas y en todos los sectores de los programas para refugiados;
b) Proteger a las mujeres y a los niños que emigran como miembros de una familia del
abuso o la denegación de sus derechos humanos por parte de los patrocinadores y
examinar la posibilidad de prorrogar su estancia en caso de que se disuelva la relación
familiar, dentro de los límites de la legislación nacional.

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70.
Objetivo estratégico E.6.
Proporcionar asistencia a las mujeres de las colonias
Medidas que han de adoptarse
149.
Medidas que han de adoptar los gobiernos y las organizaciones intergubernamentales y no
gubernamentales:
a) Apoyar y promover la aplicación del derecho de todos los pueblos a la libre
determinación enunciado en la Declaración y el Programa de Acción de Viena, entre
otros instrumentos, proporcionando programas especiales para dirigentes y programas
de formación en adopción de decisiones;
b) Aumentar la conciencia pública, según proceda, por conducto de los medios de
comunicación social, la educación a todos los niveles y programas especiales
destinados a lograr un mejor entendimiento de la situación de la mujer en las colonias y
en los territorios no autónomos.
F.
L
A
M
UJER Y LA
E
CONOMÍA
150.
El grado de acceso de la mujer y el hombre a las estructuras económicas de sus sociedades
y sus respectivas oportunidades de ejercer poder en ellas son considerablemente diferentes. En la
mayor parte del mundo es escasa o nula la presencia de mujeres en los niveles de adopción de
decisiones económicas, incluida la formulación de políticas financieras, monetarias, comerciales y de
otra índole, así como los sistemas fiscales y los regímenes salariales. Dado que a menudo esas
políticas determinan la forma en que las mujeres y los hombres deciden, entre otras cosas, cómo
dividirán su tiempo entre el trabajo remunerado y el no remunerado en el marco de esas políticas, la
evolución real de esas estructuras y políticas económicas incide directamente en el acceso de la
mujer y el hombre a los recursos económicos, en su poder económico y, por ende, en su situación
recíproca en el plano individual y familiar, así como en la sociedad en su conjunto.
151.
En muchas regiones, la participación de la mujer en el trabajo remunerado en el último
decenio ha aumentado notablemente y se ha transformado tanto en el mercado laboral estructurado
como en el no estructurado. Aunque siguen trabajando en los sectores agrícola y pesquero, las
mujeres han comenzado a participar cada vez más en las microempresas y empresas de pequeña y
mediana escala y, en algunas regiones, han adquirido más preponderancia en el sector no
estructurado, cada vez de mayor envergadura. Debido, entre otras cosas, a una situación económica
difícil y a la falta de poder de negociación proveniente de la desigualdad basada en el género,
muchas mujeres se han visto obligadas a aceptar salarios bajos y condiciones de trabajo deficientes,
por lo que frecuentemente se las ha preferido a los hombres. En cambio, un número cada vez mayor
de mujeres se ha incorporado en la fuerza de trabajo por su propia elección, al cobrar una mayor
conciencia de sus derechos y al hacerlos valer. Tras incorporarse a la fuerza de trabajo, algunas han
logrado promociones y mejores salarios y condiciones de trabajo. No obstante, las mujeres se han
visto particularmente afectadas por la situación económica y por el proceso de reestructuración, que
han impuesto cambios en la naturaleza del empleo y, en algunos casos, provocado la eliminación de
puestos de trabajo, incluso para las profesionales y las trabajadoras especializadas. Además,
muchas mujeres han ingresado en el sector no estructurado a falta de otras oportunidades. La

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71.
participación de la mujer y las consideraciones de género todavía están ausentes en gran medida,
pero deberían integrarse, en el proceso de elaboración de políticas de las instituciones multilaterales
que definen las condiciones y, en cooperación con los gobiernos, establecen las metas de los
programas de ajuste estructural y de los préstamos y las subvenciones.
152.
La discriminación en los sistemas de educación y capacitación, así como en las prácticas de
contratación, remuneración, ascenso y movilidad horizontal, las condiciones de trabajo inflexibles, la
falta de acceso a los recursos productivos, la distribución inadecuada de las tareas familiares, junto
con la falta o insuficiencia de servicios tales como los de guardería siguen restringiendo el empleo
así como las oportunidades económicas, profesionales y de otra índole y la movilidad de las mujeres,
aumentan los problemas relacionados con su participación en las actividades económicas. Además,
hay obstáculos psicológicos que dificultan la participación de la mujer en la formulación de políticas
económicas y en algunas regiones, restringen el acceso de las mujeres y las niñas a la educación y
la capacitación para la gestión económica.
153.
La participación de la mujer en la fuerza laboral sigue aumentando; en casi todas partes ha
aumentado el trabajo de la mujer fuera del hogar, aunque no se ha aligerado en consecuencia su
carga de trabajo no remunerado en el hogar y en la comunidad. Los ingresos que aporta la mujer
son cada vez más necesarios en hogares de todo tipo. En algunas regiones han aumentado las
actividades empresariales y otras actividades autónomas de la mujer, en particular en el sector no
estructurado. En muchos países son mujeres la mayoría de los trabajadores empleados en
condiciones especiales, a saber, las personas que trabajan en forma temporal, eventual, las que
tienen varios empleos a jornada parcial, los trabajadores por contrata y los que trabajan en su propio
domicilio.
154.
Las trabajadoras migratorias, entre ellas las trabajadoras domésticas, contribuyen con sus
remesas a la economía del país de donde provienen y también contribuyen a la economía del país
donde trabajan mediante su participación en la fuerza de trabajo. Sin embargo, las mujeres que
migran padecen en el país a donde van un alto nivel de desempleo en comparación con los
trabajadores migratorios y los hombres que migran.
155.
A causa de la poca atención que se ha prestado a los análisis de género, a menudo se pasan
por alto la contribución y los intereses de la mujer en las estructuras económicas, tales como los
mercados y las instituciones financieras, los mercados laborales, la economía como disciplina
académica, la infraestructura económica y social, los sistemas fiscales y de seguridad social, así
como en la familia y en el hogar. En consecuencia, es posible que muchas políticas y programas
sigan contribuyendo a la desigualdad entre la mujer y el hombre. En los casos en que se ha
avanzado en la integración de perspectivas de género, también ha aumentado la eficacia de los
programas y las políticas.
156.
Aunque muchas mujeres han mejorado su situación en las estructuras económicas, la mayor
parte, sobre todo las que tropiezan con impedimentos adicionales, siguen sin poder alcanzar la
autonomía económica y medios de vida sostenibles para ellas y las personas a su cargo. Las
mujeres suelen realizar actividades económicas de diversa índole en forma combinada, desde el
trabajo asalariado y las actividades agrícolas y pesqueras de subsistencia hasta las actividades del

Page 72
72.
sector no estructurado. No obstante, las barreras jurídicas y consuetudinarias que impiden la
propiedad o el acceso a la tierra, los recursos naturales, el capital, el crédito, la tecnología y otros
medios de producción, así como las diferencias salariales, contribuyen a obstaculizar el progreso
económico de la mujer. La mujer contribuye al desarrollo no sólo mediante su trabajo remunerado
sino también mediante una importante labor no remunerada. Por otra parte, la mujer participa en la
producción de bienes y servicios para el mercado y el consumo de los hogares, en la agricultura, la
producción de alimentos o las empresas familiares. Aunque ha sido incluida en el Sistema de
Cuentas Nacionales de las Naciones Unidas y, por consiguiente, en las normas internacionales de
las estadísticas del trabajo, esta labor no remunerada, en particular la relacionada con la agricultura,
sigue siendo a menudo subvalorada y no se registra debidamente. Por otra parte, la mujer sigue
realizando también la mayor parte de la labor doméstica y de la labor comunitaria no remunerada,
como el cuidado de los niños y de las personas de más edad, la preparación de alimentos para la
familia, la protección del medio ambiente y la prestación de asistencia voluntaria a las personas y los
grupos vulnerables y desfavorecidos. Esta labor no se suele medir en términos cuantitativos y no se
valora en las cuentas nacionales. La contribución de la mujer al desarrollo se ve seriamente
subestimada y, por consiguiente, su reconocimiento social es limitado. La plena visibilidad del tipo, el
alcance y la distribución de esta labor no remunerada contribuirá también a que se compartan mejor
las responsabilidades.
157.
Aunque se han creado algunas nuevas oportunidades de empleo para las mujeres como
consecuencia de la internacionalización de la economía, también han surgido tendencias que han
agravado las desigualdades entre las mujeres y los hombres. Al mismo tiempo, la
internacionalización incluida la integración económica, puede crear presiones sobre la situación del
empleo de la mujer para adaptarse a las nuevas circunstancias y para buscar nuevas fuentes de
empleo a medida que cambian las modalidades del comercio. Es preciso realizar nuevos análisis de
los efectos de la internacionalización en la situación económica de la mujer.
158.
Esas tendencias se han caracterizado por los salarios bajos, poca o ninguna protección de
las normas laborales, deficientes condiciones de trabajo particularmente con respecto a la seguridad
y la salud ocupacional de la mujer, bajos niveles de especialización profesional y la falta de seguridad
social y seguridad en el empleo, tanto en el sector estructurado como en el no estructurado. El
desempleo de la mujer es un problema grave que va en aumento en muchos países y sectores. Las
trabajadoras jóvenes del sector no estructurado y el sector rural y las trabajadoras migrantes siguen
siendo las categorías menos protegidas por la legislación laboral y las leyes de inmigración. Las
mujeres, particularmente las que son jefas del hogar con niños pequeños, tienen escasas
oportunidades de empleo debido, entre otras cosas, a que las condiciones de trabajo no son flexibles
y a que los hombres y la sociedad no comparten lo suficiente las responsabilidades familiares.
159.
En los países que están sufriendo una transformación política, económica y social
fundamental, los conocimientos de la mujer, si se utilizaran mejor, podrían hacer una importante
contribución a la vida económica de los países respectivos. Se debería ampliar y apoyar aún más
esa contribución, y aprovechar mejor las potencialidades de la mujer.
160.
La falta de empleos en el sector privado y las reducciones de servicios públicos y de los
puestos correspondientes han afectado de manera desproporcionada a la mujer. En algunos países,
las mujeres se hacen cargo de un mayor volumen de trabajo no remunerado, como el cuidado de los

Page 73
73.
niños, de los enfermos o de los ancianos, compensando así la pérdida de los ingresos familiares,
sobre todo cuando no se dispone de servicios públicos. En muchos casos, en las estrategias de
creación de empleo no se ha prestado suficiente atención a ocupaciones y sectores en que han
predominado las mujeres; tampoco se ha promovido como es debido el acceso de la mujer a
ocupaciones y sectores en que tradicionalmente han predominado los hombres.
161.
Muchas de las mujeres que tienen un trabajo remunerado tropiezan con obstáculos que les
impiden realizar su potencial. Si bien cada vez es más frecuente que haya algunas mujeres en los
niveles administrativos inferiores, a menudo la discriminación psicológica impide que sigan
ascendiendo. La experiencia del hostigamiento sexual es una afrenta a la dignidad de la trabajadora
e impide a las mujeres efectuar una contribución acorde con sus capacidades. La inexistencia de un
entorno de trabajo propicio para la familia, incluida la falta de servicios de guardería infantil
apropiados y asequibles y los horarios de trabajo poco flexibles, impiden además a las mujeres
realizar su pleno potencial.
162.
En el sector privado, tanto en las empresas transnacionales como en las nacionales, las
mujeres están ausentes en gran medida de los niveles ejecutivos y de gestión, lo cual denota que las
políticas y prácticas de contratación y ascenso son discriminatorias. El entorno laboral desfavorable,
así como el número limitado de oportunidades de empleo disponibles, han llevado a muchas mujeres
a buscar otras opciones. Cada vez hay más mujeres empleadas por cuenta propia y propietarias y
administradoras de microempresas o de empresas pequeñas y medianas. La expansión del sector
no estructurado en muchos países, y de la empresa autónoma e independiente se debe en gran
parte a las mujeres, cuyas iniciativas y prácticas tradicionales, de colaboración y de autoayuda en los
sectores productivo y mercantil representan un recurso económico fundamental. Mediante el acceso
al capital y su control, el crédito y otros recursos, la tecnología y la capacitación, las mujeres pueden
aumentar la producción, la comercialización y los ingresos para el desarrollo sostenible.
163.
Habida cuenta de que la continuación de las desigualdades coexiste con progresos tangibles,
es necesario replantear las políticas de empleo a fin de incluir en ellas una perspectiva de género y
señalar una gama más amplia de oportunidades, así como hacer frente a las posibles consecuencias
negativas para la mujer de las actuales estructuras de trabajo y empleo. Para lograr la plena
igualdad entre la mujer y el hombre en su contribución a la economía, se requieren esfuerzos
decididos para que se reconozca y aprecie por igual la influencia que el trabajo, la experiencia, los
conocimientos y los valores tanto de la mujer como del hombre, tienen en la sociedad.
164.
Al tratar la cuestión del potencial económico y la independencia económica de la mujer, los
gobiernos y otros interesados deberían fomentar una política activa y evidente que consista en lograr
que en todas las políticas y programas de carácter general se incorpore una perspectiva de género
de manera que antes de adoptar decisiones, se analicen los efectos que han de tener tanto para la
mujer como para el hombre.
Objetivo estratégico F.1.
Promover la independencia y los derechos económicos de la mujer, incluidos el acceso al
empleo, a condiciones de trabajo apropiadas y al control de los recursos económicos

Page 74
74.
Medidas que han de adoptarse
165.
Medidas que han de adoptar los gobiernos:
a) Promulgar y hacer cumplir leyes que garanticen los derechos de la mujer y el hombre a
una remuneración igual por el mismo trabajo o por un trabajo de igual valor;
b) Aprobar y aplicar leyes contra la discriminación por motivos de sexo, en el mercado de
trabajo, con especial consideración a las trabajadoras de más edad, en la contratación
y el ascenso, en la concesión de prestaciones laborales y de seguridad social y en las
condiciones de trabajo;
c) Adoptar medidas apropiadas para tener en cuenta el papel y las funciones
reproductivas de la mujer y eliminar las prácticas discriminatorias de los empleadores,
tales como no contratar o despedir a mujeres debido al embarazo o la lactancia
materna, o exigir pruebas de utilización de anticonceptivos, y adoptar medidas eficaces
para garantizar que las mujeres embarazadas, las mujeres con licencia de maternidad
o las mujeres que se reintegran al mercado laboral después de tener hijos no sufran
discriminación alguna;
d) Elaborar mecanismos y tomar medidas positivas que permitan a la mujer participar
plenamente y en condiciones de igualdad en la formulación de políticas y en la
definición de estructuras por medio de organizaciones como los ministerios de hacienda
y comercio, las comisiones económicas nacionales, los institutos de investigación
económica y otros organismos fundamentales, así como mediante su participación en
los órganos internacionales pertinentes;
e) Emprender reformas legislativas y administrativas que otorguen a la mujer iguales
derechos que los hombres a los recursos económicos, incluso a la propiedad y el
control de la tierra y otros bienes, al crédito, a la herencia, a los recursos naturales y a
la tecnología nueva apropiada;
f) Revisar los sistemas nacionales de impuestos sobre la renta y de impuestos sobre la
herencia y los sistemas de seguridad social con objeto de eliminar cualquier posible
discriminación contra la mujer;
g) Tratar de llegar a un conocimiento más completo en materia de trabajo y empleo, entre
otras cosas, mediante actividades para medir y comprender mejor el tipo, el alcance y
la distribución del trabajo no remunerado, particularmente el trabajo de cuidar de los
familiares a cargo y el trabajo no remunerado realizado para las empresas o
explotaciones agrícolas familiares, y estimular el intercambio y la difusión de
información sobre los estudios y la experiencia en esta materia, inclusive la formulación
de métodos para determinar su valor en términos cuantitativos que permitan
eventualmente la posibilidad de reflejar dicho valor en cuentas que puedan producirse
por separado, aunque de manera coherente con las cuentas nacionales básicas;
h) Revisar y reformar las leyes que regulen el funcionamiento de las instituciones
financieras a fin de que éstas presten servicios a las mujeres en las mismas
condiciones que se aplican a los hombres;
i) Facilitar, a los niveles apropiados, que los procesos presupuestarios sean más abiertos
y transparentes;
j) Revisar y aplicar políticas nacionales que apoyen los mecanismos nacionales de
ahorro, crédito y préstamo para la mujer;

Page 75
75.
k) Lograr que las políticas nacionales relacionadas con los acuerdos comerciales
internacionales y regionales no tengan efectos perjudiciales para las actividades
económicas nuevas y tradicionales de la mujer;
l) Velar por que todas las empresas, incluidas las empresas transnacionales, cumplan las
leyes y códigos nacionales, las normas de seguridad social, los acuerdos, instrumentos
y convenios internacionales vigentes, incluidos los relativos al medio ambiente, y otras
leyes pertinentes;
m) Modificar las políticas de empleo a fin de facilitar la reestructuración de los regímenes
laborales de manera que promuevan la posibilidad de compartir las responsabilidades
familiares;
n) Establecer mecanismos y otros foros que permitan a las empresarias y a las
trabajadoras contribuir a la formulación de las políticas y programas que estén
elaborando los ministerios económicos y las instituciones financieras;
o) Promulgar y hacer cumplir leyes que garanticen la igualdad de oportunidades, adoptar
medidas positivas y asegurar su cumplimiento en los sectores público y privado por
distintos medios;
p) Utilizar en la formulación de las políticas macroeconómicas y microeconómicas y
sociales el análisis de género a fin de vigilar las repercusiones de género y modificar las
políticas en los casos en que esas repercusiones sean perjudiciales;
q) Fomentar políticas y medidas que tengan en cuenta el género a fin de crear las
condiciones para que la mujer pueda participar en un pie de igualdad con el hombre en
los campos técnico, administrativo y empresarial;
r) Reformar las leyes o aplicar políticas nacionales en apoyo del establecimiento de una
legislación laboral que garantice la protección de todas las trabajadoras, incluidas las
prácticas de trabajo seguras, el derecho a organizarse y el acceso a la justicia.
Objetivo estratégico F.2.
Facilitar el acceso de la mujer, en condiciones de igualdad, a los recursos, el empleo, los
mercados y el comercio
Medidas que han de adoptarse
166.
Medidas que han de adoptar los gobiernos:
a) Fomentar y respaldar el trabajo por cuenta propia de la mujer y la creación de
pequeñas empresas y fortalecer el acceso de las mujeres al crédito y al capital en
condiciones apropiadas e iguales a las que se conceden a los hombres mediante la
promoción de instituciones dedicadas a fomentar la capacidad empresarial de la mujer,
incluidos, según proceda, planes de crédito mutuo y no tradicional, así como nuevos
tipos de relaciones con instituciones financieras;
b) Fortalecer la concesión de iniciativas por el Estado, en su carácter de empleador, para
crear una política de oportunidades iguales para las mujeres y los hombres;

Page 76
76.
c) Mejorar, a nivel nacional y local, el potencial de generación de ingresos de las mujeres
de las zonas rurales facilitando la igualdad de acceso y el control de los recursos
productivos, la tierra, el crédito, el capital, los derechos de propiedad, los programas de
desarrollo y las estructuras cooperativas;
d) Fomentar y fortalecer las microempresas, las nuevas empresas pequeñas, las
empresas cooperativas, la ampliación de los mercados y otras oportunidades de
empleo y, según proceda, facilitar la transición del sector no estructurado al sector
estructurado, particularmente en las zonas rurales;
e) Crear y modificar programas que reconozcan y fortalezcan el papel decisivo de la mujer
en la seguridad alimentaria y proporcionar a las productoras remuneradas y no
remuneradas, especialmente a las que se dedican a actividades de producción de
alimentos, como la agricultura, la pesca y la acuicultura así como a las empresas
urbanas, igualdad de acceso a tecnologías apropiadas, transporte, servicios de
extensión, comercialización y facilidades de crédito a nivel local y comunitario;
f) Crear mecanismos apropiados y fomentar instituciones intersectoriales que permitan a
las cooperativas de mujeres aumentar al máximo su acceso a los servicios necesarios;
g) Incrementar la proporción de mujeres entre el personal de los servicios de extensión y
otros servicios gubernamentales que proporcionan asistencia técnica o administran
programas económicos;
h) Revisar, reformular si conviene y aplicar políticas, incluso en el ámbito de la legislación
relativa a las empresas, el comercio y los contratos, y de los reglamentos
gubernamentales a fin de asegurar que no existan discriminaciones contra las
empresas pequeñas y medianas de propiedad de mujeres en las zonas rurales y
urbanas;
i) Proporcionar análisis, asesoramiento y coordinación respecto de políticas que integren
las necesidades y los intereses de las mujeres empleadas, las trabajadoras por cuenta
propia y las empresarias en las políticas, los programas y los presupuestos sectoriales
e interministeriales;
j) Procurar lograr la igualdad de acceso de las mujeres a una capacitación laboral eficaz,
al readiestramiento, el asesoramiento y los servicios de colocación que no se limiten a
las esferas de empleo tradicionales;
k) Eliminar los obstáculos de política y reglamentación con que tropiezan las mujeres en
los programas sociales y de desarrollo que desalientan la iniciativa privada e individual;
l) Salvaguardar y promover el respeto de los derechos fundamentales de los
trabajadores, inclusive la prohibición del trabajo forzoso y del trabajo infantil, la libertad
de asociación y el derecho a organizarse y a concertar contratos colectivos; establecer
la igualdad de remuneración para la mujer y el hombre por trabajo de igual valor y la no
discriminación en el empleo, respetando plenamente los convenios de la Organización
Internacional del Trabajo en el caso de los Estados partes en esos convenios y
teniendo en cuenta los principios en que se fundan esos convenios en el caso de los
países que no son Estados partes en ellos, a fin de lograr un crecimiento económico
sostenido y un desarrollo sostenible