OIT Ginebra
Organización Internacional del Trabajo
 



 

Mujer, empleo y pobreza:
La experiencia reciente de los
países andinos

 

Prólogo

 

El presente trabajo tiene como objetivo analizar la contribución del efecto empleo y efecto ingresos al crecimiento del ingreso familiar en los países andinos, en particular, verificar cuál ha sido la contribución relativa de la mujer a dicho crecimiento, especialmente en el caso de los hogares pobres. De dicho análisis surge una importante implicación para políticas: las políticas orientadas a mejorar la capacitación, empleabilidad e ingresos laborales de las mujeres de hogares pobres, constituyen una contribución decisiva para la reducción de la pobreza en el área andina.

El trabajo fue elaborado por el consultor de OIT, Juan Chacaltana, y el suscrito, con la colaboración de Cybele Burga. Los autores agradecen al Sr. Philippe Egger, de la OA/ETM-Lima, sus valiosos comentarios a un primer borrador de este trabajo.

 

Norberto García
Director

Oficina de Area y Equipo Técnico
para los Países Andinos

 



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ISBN 92-2-311751-8

ISSN 1020-3974

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I. Introducción

En este ensayo se analiza la relación que existe entre los conceptos de pobreza y empleo en cinco países del área Andina: Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela. En estos países, los niveles de pobreza existentes, son bastante elevados, llegando en algunos de ellos a involucrar a más de la mitad de la población (véase gráfico No. 1). A esto habría que añadir que los niveles de desigualdad existentes en la región, están considerados entre los mas elevados del mundo (BID, 1998).

 

imagen5

 

Muchos de los problemas sociales de estos países tienen orígenes de largo plazo, generalmente asociados al crecimiento del problema de la deuda y a desequilibrios macroeconómicos acumulados durante las últimas décadas. Al mismo tiempo, una parte importante de ellos también pueden ser atribuibles a las reformas económicas implementadas a fines de la década pasada e inicios de la década presente. Como era de esperarse, estos cambios tuvieron efectos importantes sobre los mercados de trabajo de cada uno de estos países. Algunos de ellos se pudieron ajustar más rápidamente que otros. En algunos de ellos, se modificó más el empleo; en otros, los ingresos fueron la variable de ajuste.

En todos los casos, los ingresos laborales se vieron afectados de un modo u otro, por lo menos durante un periodo. Debido a que en estas economías la mayor proporción de los ingresos del hogar proviene del mercado de trabajo, estos cambios han tenido efectos significativos sobre los niveles de pobreza de los hogares. En este contexto, la mujer ha jugado un papel de notable importancia tanto al interior de los hogares como en el mercado de trabajo en su conjunto. Como se verá más adelante, a través de una participación más activa en el mercado de trabajo muchas mujeres han podido apoyar en la protección de los ingresos familiares y evitar que las condiciones de vida de sus hogares empeoren.

Hace más de dos décadas, se viene observando en la región, un incremento sostenido en las tasas de participación de las mujeres. En el caso peruano, si en 1970, 3 de cada 10 mujeres trabajaban, en 1993 ya lo hacían 5 Por lo tanto, se puede decir, que la evolución observada en la primera mitad de la década de los noventa, acentúa una tendencia de largo plazo, la misma que probablemente continuará aún por algún tiempo.

Este fenómeno ha sido destacado en diversos estudios recientes 1. Sin embargo, por lo general, estos análisis han sido elaborados desde una perspectiva agregada o macroeconómica. Por lo tanto, aún quedan preguntas importantes que deben ser respondidas en el terreno microeconómico. Por ejemplo, ¿qué estrategias han adoptado las familias ante los cambios de las variables agregadas? ¿Se ha incrementado el aporte de la mujer a la economía familiar?. Si es así, ¿este mayor aporte se puede explicar sólo a través de una mayor participación o han ocurrido también cambios en la productividad y/o ingresos de las mujeres?. En otras palabras, ¿ha predominado el efecto empleo o el efecto ingreso?. En las siguientes secciones se intenta responder estas interrogantes con evidencia que cubre la primera mitad de la década de los noventa en los países andinos. Aunque la información disponible comprende el periodo 1990-1996, con fines de realizar comparaciones entre periodos más estables, en general se ha trabajado con promedios centrados en 1991 y 19952.

 

II. Algunos cambios recientes en el mercado laboral

Los mercados de trabajo en los países andinos han experimentado importantes modificaciones en lo que va de la presente década. En la presente sección realizamos un breve recuento de estos cambios, haciendo especial énfasis en aquellos aspectos que han permitido o facilitado un rol más activo de las mujeres en el mercado de trabajo.

2.1 Cambios en la demanda

Durante la primera mitad de la década, los mercados laborales de la región se vieron afectados por un contexto económico bastante cambiante. En la mayor parte de estas economías, desde fines de la década pasada e inicios de la presente, se vienen aplicando diversas reformas económicas, las cuales en mayor o menor medida, han implicado mayores niveles de apertura comercial, de reducción del aparato estatal, privatizaciones, reformas en los sistemas financieros, desregulación de precios, etc.

Se han registrado importantes modificaciones tanto en los niveles como en la estructura de la producción. En casi todos los casos se han observado crecimientos significativos en el producto, entre inicios y mediados de la década, aunque la evolución anual de este indicador ha experimentado fluctuaciones importantes. Países como Colombia, Bolivia y Ecuador han mostrado tasas de crecimiento estables, las cuales han fluctuado entre el 2.9% y el 5.2% anual entre 1990 y 1996. En el caso peruano, la economía se mantuvo estancada durante los dos primeros años de la década, pero a partir de 1993 empezó a crecer de manera acelerada, a tasas de 5.2% anual hasta 1995, fecha a partir de la cual se desaceleró notablemente.

El caso inverso lo constituye Venezuela, cuyo producto creció entre los primeros tres años de la década pero, a partir de 1994, ingresó a un proceso de clara recesión. En este caso, "los cambios bruscos en las políticas de desarrollo, instrumentados a partir de 1989, hicieron a la economía venezolana más sensible a las tendencias del desarrollo mundial y disminuyeron el papel protagónico que en el pasado había desempeñado el sector público en la creación de puestos de trabajo" (OIT, 1998). Estos cambios estuvieron principalmente asociados a las profundas modificaciones dadas en la política petrolera y a la crisis de precios internacionales de dicho producto, que generaron ajustes en diversos segmentos de la sociedad.

imagen6

 

También se han observado importantes recomposiciones en la estructura de la producción. En general, los sectores terciarios han incrementado sustancialmente su participación en el valor agregado, en tanto que las ramas de transformación se rezagaron en términos relativos (CEPAL, 1998). Como consecuencia, en casi todos los países analizados el empleo industrial ha crecido menos que el promedio de todos los sectores, y en particular, se ha rezago de manera importante en comparación al sector servicios (ver gráfico 3). La excepción lo constituye el caso boliviano, en donde el empleo en la industria manufacturera creció a una tasa de 8.8% anual, en tanto que el empleo de los servicios lo hicieron a una tasa de 4.2% anual.

Todos estos cambios han tenido efectos importantes sobre el tipo de mano de obra que se demanda en el mercado de trabajo. Al crecer, el empleo en general y el empleo en los sectores terciarios en particular, se ha incrementado la demanda de aquella mano de obra que es más frecuente en estas ramas, en particular la mano de obra femenina y juvenil. A esto hay que añadir que un rasgo estilizado, común a las cinco experiencias, es el rápido crecimiento del empleo informal –que en algunos casos llevó la participación del empleo informal en la PEA a casi un 50%. Dado que la mayor parte de los ocupados en el sector informal son mujeres, este también ha sido un canal importante de incorporación al mercado labora (OIT, 1998d). Al mismo tiempo, debido a que luego de los procesos de apertura comercial se empezó a dar un proceso de modernización de los procesos productivos, se ha generado una mayor demanda por mano de obra calificada3. Por lo tanto, esto puede ayudar a entender porqué en ciertos grupos de ocupaciones, las remuneraciones de las mujeres han crecido, en tanto que en otras se han mantenido prácticamente inalteradas. En suma, se puede decir que en los últimos años, la demanda por mano de obra femenina se ha incrementado, lo cual ha facilitado su ingreso al mercado laboral. En ciertos casos se ha generado una escasez relativa de mano de obra femenina calificada lo cual ha hecho que los ingresos de este tipo de trabajadoras se incremente.

 

imagen7

 

2.2 Cambios en la oferta

La oferta laboral también ha experimentado transformaciones, aunque más lentamente. De hecho, en su evolución intervienen procesos de más largo plazo como el crecimiento de la población en edad de trabajar (PET), y el comportamiento de la tasa de participación.

Con respecto a la evolución demográfica, como se puede observar en el gráfico 4, en todos los países analizados excepto Bolivia, estas tasas se han mantenido en niveles similares a los de hace dos décadas. Para entender el efecto de la evolución demográfica sobre la oferta laboral se debe tener presente que una generación se inserta en el mercado laboral entre 15 o 20 años después de su nacimiento. Así, el hecho que las tasas de crecimiento de la población se hayan reducido implica que en el futuro existiría una menor presión demográfica. Sin embargo, estas tasas fueron altas hace dos décadas y son precisamente las cohortes demográficas que aparecieron entonces, las cuales eran muy numerosas, las que actualmente conforman la población en edad de trabajar, es decir la oferta potencial de mano de obra. Estas cohortes, son las que desde fines de los ochenta se vienen insertando en el mercado de trabajo, originando ajustes, tanto en cantidades como en precios. Debido a que en países en desarrollo usualmente no existe seguro de desempleo, los ajustes ocurren vía la reducción de ingresos reales de los trabajadores 4 .

 

imagen8

 

Adicionalmente, otro de los fenómenos importantes que se viene observando en los mercados de trabajo de estos países, es el incremento de las tasas de participación laboral. Este incremento en la participación puede tener diversas causas. Entre ellas se puede mencionar que las cohortes más numerosas de la población son las que actualmente se encuentran ingresando a la etapa del ciclo de vida, donde la participación laboral es muy alta. En cualquier caso, la evidencia disponible sugiere que una parte muy significativa de este incremento, se debe al crecimiento en las tasas de participación de las mujeres. (Ver gráfico 5).

 

imagen9

 

Las razones para el incremento de la participación laboral femenina son diversas; existen causas de corto y de largo plazo. Entre las causas de largo plazo, algunos estudios han señalado fenómenos como la reducción de la fertilidad, los cambios en la percepción de la mujer en la sociedad y, especialmente el incremento en la educación media de las mujeres. Este último proceso es de particular relevancia. Según el gráfico 6, las generaciones de alrededor de 30 años tienen casi el doble de educación que sus padres (aproximadamente 60 años). En este sentido, las diferencias educativas que existen entre hombres y mujeres actualmente son bastante menores a las existentes en las generaciones mayores, lo cual a su vez ha permitido un cambio de percepción de la mujer en la sociedad y ha tenido implicancias adicionales sobre sus decisiones de fertilidad. Entre las causas de corto plazo se puede mencionar a la evolución del contexto económico que ha generado diferentes incentivos. Cuando el crecimiento de la economía ha generado, a su vez, incrementos en los ingresos de la población, el incremento de la participación laboral es consistente con un escenario en que las meras oportunidades aparecidas en el mercado han alentado a muchas personas que se encontraban inactivas a ingresar al mercado laboral 5. Cuando los ingresos de la población se han reducido, el incremento de la participación laboral de algunos miembros del hogar ocurre precisamente para compensar esta pérdida de ingresos.

Uniendo estos dos efectos (mayor crecimiento demográfico y mayor participación laboral), se encuentra que la oferta laboral, especialmente de mujeres, se ha venido incrementando sostenidamente en los últimos años, aunque en el marco de un proceso de largo plazo. Este proceso ha ocurrido simultáneamente a los cambios operados en la demanda, dando como resultado una mayor cantidad de mujeres efectivamente insertadas en el mercado de trabajo.

A todos estos efectos, se deben sumar los cambios inducidos desde el nivel institucional. Como se sabe, en la primera mitad de la década de los noventa, en todos los países de la región se introdujeron modificaciones a la legislación laboral orientadas a flexibilizar el mercado de trabajo6, y en algunos de ellos, se iniciaron procesos de redimensionameinto del Estado y privatizaciones. Estos cambios han favorecido la contratación de mano de obra de menor precio relativo, en particular jóvenes y mujeres.

 

III. Cambios en la economía familiar

 

imagen10

 

Las modificaciones ocurridas a nivel macro han afectado de manera sustancial los ingresos de las familias7.

Como se ha señalado, hacia mediados de la década, la producción había crecido con respecto a 1990 en todos los países, excepto en Venezuela. No obstante, la evolución los ingresos laborales, ha sido diferenciada. En Bolivia, Colombia y Perú los ingresos familiares promedio se incrementaron en más del 20%. En cambio en Ecuador los ingresos familiares se redujeron ligeramente, lo cual era ya un síntoma de la crisis que se venía acumulando. En Venezuela, la reducción ha sido dramática: -50%, como consecuencia de la recesión en la que se encuentra a partir de 1993. (Ver Cuadro 1).

 

Cuadro N°1
Variación del ingreso familiar real promedio, según tipo de hogar: 1995/1991
(en porcentajes)

Países Andinos Total de hogares Hogares pobres

Perú
Bolivia
Venezuela
Ecuador
Colombia

34.75
24.86
-48.81
3.15
21.35

40.15
22.78
-64.71
19.38
8.56

Nota: Elaboración propia en base a la información de la OIT de cada país.
(Véase nota de pie de página No. 15).

Además se debe indicar que la evolución de los ingresos laborales no ha sido uniforme en todos los estratos de ingresos. En el Cuadro 1 se ha incluido información sobre hogares de los estratos pobres y medios, y se ha definido como hogares pobres a aquellos ubicados en los quintiles I y II de la distribución de ingresos laborales. Lo que se puede observar es que sólo en Perú, los ingresos de los hogares pobres han crecido más que el promedio de los hogares. En cambio en Colombia, Bolivia y Ecuador, los ingresos laborales de los pobres crecieron menos que el promedio. En Venezuela, ante la caída generalizada de poder de compra de todos los hogares, los más perjudicados han sido los pobres, cuyos ingresos cayeron en 59% en tanto que el promedio lo hizo en –50%.

En suma, esta evidencia indica que los mecanismos de transmisión de las tendencias agregadas macro hacia los hogares, son diferentes en cada uno de los países analizados, probablemente dependiendo del tipo de sectores que lideran la producción y de cómo opera el mercado de trabajo. La pregunta es entonces, ¿cómo se ajustan las familias ante cambios en la evolución de las variables macroeconómicas?. Para analizar este punto es necesario evaluar cada uno de los componentes de los ingresos de la familia. En particular, asumiremos que el indicador que mejor refleja el nivel de bienestar de una familia es el ingreso familiar per capita. En este sentido, las estrategias generales que emplean las familias ante cambios en las variables agregadas, estarían orientadas a asegurar la estabilidad de este indicador en el tiempo. Formalmente, el ingreso familiar per capita (Ypc) se define como:

imagen11(1) (1)

donde Y es el ingreso familiar promedio, Ypp es el ingreso por perceptor en el hogar, E es el número de perceptores y T es el tamaño de la familia8. Según la expresión N°1, las estrategias de los hogares para incrementar sus ingresos per capita pueden haber ocurrido en: los ingresos por perceptor, el número de perceptores en el hogar o el tamaño de la familia.

Cambios en los ingresos por perceptor. Los ingresos por perceptor constituyen un indicador del acceso a ingresos en el mercado laboral al interior del hogar, y por lo general, fluctúan en la misma dirección que la productividad de los miembros del hogar. Los ingresos por perceptor se pueden incrementar debido a que los miembros del hogar que trabajan empiezan a conseguir empleos mejor remunerados, como consecuencia de las mejores oportunidades que ofrece el mercado, o porque existe una recomposición al interior del hogar, que implica una mayor participación laboral de aquellos miembros más productivos en el mercado de trabajo.

• La evidencia que se muestra en el cuadro 2 indica que, en el periodo analizado, los ingresos por perceptor se han incrementado en términos reales en todos los países analizados excepto en Venezuela en donde estos ingresos cayeron en 49% en promedio. En Ecuador los ingresos por perceptor crecieron solo en 5.8% pero en Bolivia, este incremento fue de 11% y en Colombia y Perú, en más del 20%. Un hecho notable es que en algunos casos (como Perú y Colombia) los incrementos en los ingresos de las mujeres han sido mayores a los de los hombres, aunque este comportamiento es claramente diferenciado dependiendo del estrato social que se analice. Asimismo, destaca que en los casos de Bolivia, Ecuador y Perú, los ingresos por perceptor de los hogares pobres se incrementaron más que el promedio. Más aún, en Perú, Ecuador, y Colombia, los ingresos por perceptor de las mujeres en hogares pobres crecieron más que el de los hombres.

Cuadro N°2
Variación del ingreso promedio por perceptor,
según situación de pobreza y género: 1995/1991
(en porcentajes)

Países Andinos Total de
hogares
Hogares
pobres
Total Perú 27.91 37.63
Bolivia 11.17 12.35
Venezuela -49.94 -70.49
Ecuador 5.77 17.84
Colombia 22.43 7.46
     
Mujeres    
Perú 32.22 38.51
Bolivia 11.96 12.66
Venezuela -47.94 -68.80
Ecuador 2.39 21.56
Colombia 23.33 12.23
     
Mujeres    
Perú 25.00 37.93
Bolivia 13.38 13.13
Venezuela
-50.60 -70.37
Ecuador 8.81 17.06
Colombia 22.55
6.28


Nota:
Elaboración propia en base a la información de la OIT para cada país

Cambios en el número de perceptores. Las familias pueden alterar el número de perceptores por diversos motivos. Como se señaló anteriormente, en países donde se incrementaron los ingresos familiares, es probable que las nuevas oportunidades asociadas al crecimiento de la economía, hayan alentado a muchos trabajadores a incorporarse al mercado de trabajo. En cambio, en países donde los ingresos se han reducido (o en todo caso rezagado), es probable que el mayor número de perceptores en el hogar, sea síntoma de una reducción de los ingresos familiares, lo cual habría presionado a muchos de estos hogares a incorporar mas mano de obra con la finalidad de defender sus ingresos. Según el Cuadro 3, en Bolivia, Perú y Venezuela ha ocurrido un incremento en el número de perceptores de ingresos en el hogar. 9 En cambio, en Ecuador y Colombia, lo que se observa es más bien una ligera reducción. No obstante, si se observa solamente a los hogares pobres, se puede apreciar que en todos los países, el número de perceptores se ha incrementado. En este caso destacan Bolivia y Venezuela con los mayores incrementos. (Ver Cuadro 3).

 

Cuadro N° 3
Número promedio de perceptores por hogar, según situación de pobreza y género

Países andinos Hogares totales Hogares pobres
  1991 1995 1991 1995
Total
Perú
Bolivia
Venezuela
Ecuador
Colombia

1.87
1.58
1.67
1.75
1.83

1.99
1.82
1.70
1.71
1.81

1.38
1.56
1.11
1.35
1.30

1.39
1.74
1.18
1.38
1.31
Mujeres
Perú
Bolivia
Venezuela
Ecuador
Colombia

0.70
0.65
0.53
0.62
0.63

0.77 0.80 0.55 0.62 0.74

0.53
0.63
0.29
0.44
0.44

0.55
0.73
0.33
0.46
0.47
Hombres
Perú
Bolivia
Venezuela
Ecuador
Colombia

1.18
0.93
1.14
1.13
1.11

1.23
1.02
1.15
1.09
1.08

0.85
0.94
0.82
0.91
0.85

0.84
1.01
0.85
0.91
0.84

Nota: Elaboración propia en base a la información de la OIT para cada país.

Más aún, destaca que en todos los países el número de perceptores mujeres se ha incrementado. Así, la mayor parte de los nuevos miembros del hogar en el mercado de trabajo, son mujeres. Este incremento en el número de perceptores mujeres ha ocurrido en todos los países analizados, especialmente en los hogares pobres y este fenómeno ha ocurrido incluso en aquellos países (caso de Ecuador y Colombia) donde el mismo número de perceptores totales del hogar se redujo.

Cambios en el tamaño de la familia. En todos los países analizados, se ha observado una reducción en el número promedio de personas que conforman el hogar. Sólo en Bolivia, el número de miembros del hogar se ha mantenido inalterado en 4.6 miembros por hogar. Esto quiere decir que el tamaño de la familia también puede ser un instrumento de ajuste para las familias.

Cuadro N° 4
Número promedio de miembros del hogar
(promedios centrados)

Países andinos
Totales hogares Hogares pobres
1991 1995 1991 1995

Perú
Bolivia
Venezuela
Ecuador
Colombia

4.9
4.6
5.1
4.7
4.5

4.7
4.6
4.9
4.5
4.3

4.7
4.6
5.7
4.7
4.8

4.5
4.6
5.5
4.5
4.5

Nota: Elaboración propia en base a la información de la OIT para cada país.

Aún cuando no se cuenta con evidencia para analizar en detalle este fenómeno, se pueden proponer algunas hipótesis de trabajo. Una primera posibilidad es que las nuevas generaciones al interior de los hogares (los más numerosos) hayan empezado a conformar hogares que tendrían un número de miembros menor al promedio. Esto explicaría porqué ha ocurrido un incremento en el número de hogares existentes en el país el cual ha sido superior al incremento a las tasas de crecimiento de la población. Esto indicaría que efectivamente ha ocurrido un "desdoblamiento" de los hogares en los países del área andina. Otra posibilidad es que algunos miembros del hogar hayan migrado fuera del país o hacia las zonas rurales 10.

imagen12


En suma, en la evolución del ingreso per capita de las familias, pueden existir factores asociados al empleo, a los ingresos y a factores demográficos. Con la finalidad de identificar más adecuadamente cada uno de estos efectos, es conveniente expresar los ingresos per capita de las familias como:

imagen13(2)

donde P, es la población urbana del país, resultado de multiplicar el tamaño medio del hogar por el número de hogares y N es el numero de hogares. Cabe señalar que, la expresión (2) permite relacionar los cambios que ocurren al nivel del hogar con los cambios que ocurren en el mercado de trabajo en su conjunto. De hecho, E por N representa el número total de perceptores que existen en el mercado de trabajo (empleo remunerado), y el componente E*N/P, representa el ratio empleo población, el cual constituye un indicador general de empleo, especialmente útil para evaluar su evolución en el tiempo11. Como se puede apreciar en el Cuadro 5, este indicador ha crecido uniformemente en todos los países analizados, en particular en Bolivia donde ha crecido en 5 puntos porcentuales. Mas aún, este crecimiento ocurrido en hogares de todos los estratos de ingresos, evidenciando así un crecimiento del empleo superior al de la población.

Cuadro N°5
Ratio Empleo Poblacion Total
(en porcentajes)

  Bolivia Colombia Ecuador Perú Venezuela
1991
Hogares Totales
Hogares Pobres

34.5
34.0

41.1
32.3

37.4
32.0

38.6
32.0

33.1
19.5
1995
Hogares Totales
Hogares Pobres

39.5
39.5

42.5
33.9

38.1
33.1

42.4
34.7

34.5
22.0

Nota: Elaboración propia en base a la información de la OIT para cada país.

¿Cuánto ha aportado cada uno de estos componentes a la evolución del ingreso per capita del hogar? Para responder esta pregunta se ha realizado un análisis de los componentes de los ingresos per capita de las familias. Específicamente, se ha realizado un ejercicio de descomposición simple que permite distinguir cuál de los componentes ha contribuido más en la variación de los ingresos per capita de las familias. Para esto, se ha calculado la variación logarítmica del ingreso per capita, procedimiento que permite obtener una expresión lineal con la finalidad de identificar la contribución de cada uno de sus componentes.

imagen14(3)


En la expresión (3) se pueden distinguir claramente tres efectos: el efecto ingreso, dado por la variación en los ingresos por perceptor, el efecto empleo, dado por la variación en el número de perceptores del hogar y el número de hogares, finalmente el efecto población. Las estimaciones resultantes se muestran en el Cuadro 6.

Cuadro No°6
Descomposicion del Ingreso Per Capita Total

  Bolivia Colombia Ecuador Perú Venezuela
Hogares promedio

Var. Ingreso Per cápita
Efecto Ingreso
Efecto Empleo
Var. No. Perceptores
Var. No. Hogares

Efecto Población

Hogares pobres

Var. Ingreso Per Cápita
Efecto Ingreso
Efecto Empleo
Var. No. Perceptores
Var. No. Hogares

Efecto Población


0.25
0.11
0.29
0.14
0.16

0.16

 

0.27
0.12
0.27
0.11
0.17

0.12


0.26
0.22
0.11
-0.01
0.12

0.08

 

0.13
0.07
0.13
0.01
0.12

0.08


0.07
0.06
0.12
-0.03
0.14

0.10

 

0.21
0.18
0.08
0.02
0.06

0.05


0.37
0.28
0.18
0.06
0.12

0.09

 

0.46
0.38
0.12
0.01
0.12

0.04


-0.46
-0.50
0.14
0.01
0.12

0.09

 

-0.58
-0.70
0.22
0.06
0.16

0.10

Nota: Elaboración propia en base a la información de la OIT para cada país.


imagen15


Los resultados de este ejercicio muestran situaciones diferentes en los países analizados. En Colombia y Perú predomina el efecto ingreso. De hecho, en Colombia los ingresos por perceptor crecieron más que los ingresos per capita total, en tanto que en Perú este efecto explicó el 80% de la variación final en el ingreso per capita. Esto se debe, a que los ingresos en estos países han sido bastante sensibles y el empleo no se ha modificado a la misma velocidad. En cambio, en Bolivia, Ecuador y Venezuela ha predominado el efecto empleo. En estos tres casos, el efecto empleo ha sido mayor que la variación en los ingresos per capita, incluso, en Venezuela, donde el efecto ingreso ha sido negativo, el efecto empleo ha sido de 14%.

Dado que con excepción de Bolivia, el efecto población es más o menos similar en los países analizados, en el Gráfico 8 se comparan los efectos empleo e ingreso. Lo interesante de este análisis es que permite apreciar con precisión que el efecto empleo es siempre positivo, en tanto que el efecto ingreso fue negativo en Venezuela. Más importante aún, se observa una clara correlación positiva entre lo que ocurre con los hogares totales y los hogares pobres.

IV. Cambios en el rol de la mujer en el mercado laboral

4.1 El aporte de la mujer en el empleo e ingreso laboral

Tradicionalmente las mujeres han sido consideradas una "minoría" o un "grupo vulnerable" en el mercado de trabajo, categorías que no han sido asignadas gratuitamente. En casi todas las sociedades, las mujeres presentan problemas diversos en el plano laboral, entre los cuales destacan la desigualdad de oportunidades, el limitado acceso a los puestos de trabajo y la generación de ingresos muy bajos por parte de aquellas que sí logran conseguir empleo.

En el caso de los países andinos, uno de los problemas más importantes son los elevados niveles de desempleo que presentan las mujeres. En algunos casos, estas tasas de desempleo llegan casi a duplicar las de los hombres, lo cual evidencia sus mayores problemas de acceso al mercado de trabajo 12 . No obstante, durante la presente década, se ha observado una ligera reducción en el desempleo femenino lo cual ha permitido reducir las diferencias existentes con sus pares masculinos. La excepción en este caso lo constituye Venezuela, país en el cual la magnitud del ajuste en el mercado de trabajo ha implicado un incremento abrupto en las tasas de desempleo de las mujeres (de 8.3% a 12.1%). (Ver Gráfico 9).

imagen16

 

De otro lado, las mujeres presentan importantes diferenciales de ingresos con relación a los hombres. En los países analizados, las mujeres perciben ingresos laborales promedio que fluctúan entre el 20% (caso Venezolano) y el 47% (caso Boliviano) de los ingresos medios que perciben los hombres, tal como se puede apreciar en el Gráfico 10. La literatura especializada asocia este fenómeno a diferencias en la productividad media existente entre hombres y mujeres13. Sin embargo, en algunos casos, se ha podido mostrar que una parte importante de estas diferencias no pueden ser explicadas por los mencionados diferenciales de productividad. Esto sería, por lo tanto, evidencia de que existen prácticas discriminatorias en el mercado laboral, en perjuicio de las mujeres14. Es interesante destacar de otro lado, que en todos los casos, excepto Venezuela, los diferenciales de ingreso por género son mucho mayores en los hogares pobres. El mayor contraste, en este caso, se presenta en Bolivia donde las mujeres de los hogares pobres perciben solo un 17.5% que los hombres de esos mismos hogares. En Venezuela, las mujeres pobres perciben un 29% que sus pares masculinos.

imagen17

 

Por todo esto, se puede afirmar que las mujeres, especialmente aquellas que provienen de hogares pobres, presentan una posición de clara desventaja ante los hombres en el mercado de trabajo. A pesar de ello, como se vio anteriormente, desde hace buen tiempo se viene observando un incremento sostenido en sus tasas de participación laboral. De hecho, el ratio empleo población en el caso de las mujeres también se ha incrementado de manera notable en lo que va de la década en cada uno de los países analizados, especialmente en Bolivia y Perú (Ver Cuadro 7). Estos fenómenos deben haber alterado la importancia relativa de las mujeres tanto en el ámbito de la economía familiar como del mercado de trabajo en su conjunto. Con la finalidad de evaluar la naturaleza de estos procesos, en las siguientes secciones presentamos un análisis simple de la evolución de los ingresos laborales de las mujeres en los países del área andina.

 

Cuadro No. 7
Ratio Empleo Poblacion de Mujeres
(en porcentajes)

  Bolivia
Colombia
Ecuador
Perú
Venezuela
1991

Hogares Totales
Hogares Pobres

1995

Hogares Totales
Hogares Pobres



27.3
26.4



33.6
32.0


30.7
20.8



32.6
23.0


26.8
21.1



27.7
22.3


27.9
24.0



31.8
26.7


21.3
10.4



22.4
12.5

Nota: Elaboración propia en base a la información de la OIT para cada país.

 

• Los ingresos per cápita de las mujeres

Una forma de evaluar la importancia que ha adquirido la mujer, es a través del análisis de los ingresos que ellas generan. En particular, interesa analizar cuánto aportan y cómo ha variado este aporte a lo largo del tiempo. Por lo tanto, conviene evaluar la evolución de los ingresos per capita de las mujeres. En el Gráfico 11 se muestra la variación porcentual de este indicador en la primera mitad de la presente década. En todos los países analizados, los ingresos per capita de las mujeres se han incrementado, excepto en Venezuela. En este país, las condiciones generales de la economía han sido tan adversas que han determinado una caída de los ingresos no sólo de las mujeres, sino de todos los trabajadores en general. En cambio, en el Perú el incremento de los ingresos de las mujeres ha sido espectacular: 58.7% en sólo 4 años15. Igualmente en Colombia y Bolivia los incrementos han superado el 30% en el periodo analizado. Incluso entre hogares pobres, los incrementos han sido muy importantes.

imagen18

 

¿Qué factores han explicado la evolución de los ingresos per capita de las mujeres? Para analizar este punto, en este caso, también se ha aplicado la misma metodología desarrollada en el caso de los ingresos familiares y se ha podido identificar los efectos ingreso, empleo y población. Este ejercicio se desarrolla en el Cuadro 8.

Cuadro N°8
Descomposicion del Ingreso Per Capita de las Mujeres

 
Bolivia
Colombia Ecuador Perú Venezuela

Hogares promedio

Var. Ingreso Per capita
Efecto Ingreso
Efecto Empleo
Var. No. Perceptores
Var. No. Hogares

Efecto Población

Hogares Pobres

Var. Ingreso Per capita
Efecto Ingreso
Efecto Empleo
Var. No. Perceptores
Var. No. Hogares

Efecto Población



0.33
0.12
0.36
0.20
0.16

0.15



0.32
0.13
0.31
0.14
0.17

0.12



0.29
0.23
0.14
0.01
0.12

0.08



0.22
0.12
0.18
0.06
0.12

0.08



0.05
0.02
0.14
-0.01
0.14

0.11



0.27
0.22
0.11
0.04
0.06

0.05



0.45
0.32
0.22
0.10
0.12

0.09



0.49
0.39
0.15
0.04
0.12

0.04




-0.43
-0.48
0.15
0.02
0.12

0.10



-0.50
-0.69
0.29
0.13
0.16

0.10

Nota: Elaboración propia en base a la información de la OIT para cada país.

Lo que se observa en este caso es un patrón bastante similar al observado en el caso de los ingresos totales. En el caso de Bolivia, Ecuador, y Venezuela, ha predominado el efecto empleo. En Perú y Colombia, los ingresos se han incrementado a mayor velocidad. Este panorama se altera ligeramente en el caso de los hogares pobres dado que los efectos dominantes se invierten en el caso de Colombia y Ecuador. La combinación de ambos efectos se ve mas claramente en el Gráfico 12.

imagen19

 

Nótese que el efecto empleo de las mujeres de hogares pobres es inferior al del promedio, en Perú, Bolivia y Ecuador -y a la inversa en Colombia y Venezuela.

4.2 El aporte de la mujer en el contexto del hogar

El hecho que los ingresos que generan las mujeres en el hogar se hayan incrementado notablemente en la que va de la década, plantea la pregunta de si ese incremento ha sido lo suficientemente amplio como para incrementar su participación en los ingresos totales del hogar. Para evaluar este punto es conveniente definir el aporte relativo de la mujer (Am) como la proporción de ingresos familiares que explican las mujeres perceptoras de ingresos.

imagen20(4)

donde imagen21es el ingreso del total de mujeres en el hogar en tanto que imagen22es el ingreso generado por el total de miembros del hogar16. En la práctica, las mujeres de los países andinos siempre han aportado a la economía familiar en la medida de sus posibilidades. En 1990, este aporte fluctuaba entre el 24.6% (caso peruano) y el 30.3% (caso colombiano). Durante la primera mitad de los noventa este aporte se ha incrementado de manera significativa, lo cual se puede apreciar en el Cuadro 9. En Perú y Bolivia, este indicador pasó de 24.6% a 26.7% y de 27.2 a 29.3% respectivamente. En Venezuela y Colombia los incrementos fueron inferiores a un punto porcentual. Sólo en Ecuador este aporte se ha reducido en vista de las reducciones en las tasas de participación femeninas y el número de perceptoras mujeres en el hogar, comentadas líneas arriba. En términos comparativos, en todos los países, excepto el Perú, el incremento en el aporte de las mujeres ha sido mayor entre los hogares pobres. Esto es bastante claro en países como Colombia y Venezuela, donde las variaciones en este indicador superan el 10%. En Ecuador fue de 6.6%, en tanto que en Perú y Bolivia, el aporte de la mujer en los hogares pobres se incrementó de 28.7% a 29.8% y de 32.1% a 35.7% respectivamente.

Cuadro N° 9
Países Andinos: El aporte de la mujer al ingreso familiar
(en porcentajes)

 Países Promedios centrados Variación
Porcentual
1991 1995

Perú

     Total
     Pobres

Bolivia

     Total
     Pobres

Venezuela

     Total
     Pobres

Colombia

     Total
     Pobres

Ecuador

     Total
     Pobres



24.65
28.74



27.25
32.11



26.61
20.07



30.31
27.54



26.02
23.92



26.72
29.8



29.29
35.7



27.44
21.82



31.34
30.31



25.66
25.51



8.4
3.7



7.5
11.2



3.1
8.7



3.4
10.1



-1.4
6.6

Nota: Elaboración propia en base a la información de la OIT para cada país.


La pregunta es entonces, ¿qué explica este incremento en el aporte de las mujeres a la economía familiar?. Para responder esta pregunta es necesario notar que luego de convenientes reemplazos AM también se puede expresar como17:

imagen23(4)

donde Yppm es el ingreso por perceptor de las mujeres, YppT es el ingreso por perceptor total, Em es el número de perceptores mujeres y ET es el número de perceptores totales en el hogar. Lo interesante del caso es que AM, es un índice que puede ser descompuesto de manera similar a lo realizado en el caso de los ingresos familiares con la finalidad de identificar los efectos empleo e ingreso. La expresión resultante es la siguiente:

imagen24(3)

El cambio en el aporte de la mujer se puede descomponer en dos efectos principales. El primero de ellos, el efecto ingreso, se expresa como la diferencia que existe entre el crecimiento de ingresos por perceptor de las mujeres y el crecimiento de los ingresos totales del hogar. Este componente será positivo siempre que el ingreso por perceptor haya crecido más rápido entre las mujeres que en el promedio del hogar. El segundo componente, el efecto empleo, indica que tan rápido ha crecido el número de perceptores mujeres con relación al promedio del hogar. También será positivo siempre que el número de perceptores mujeres haya crecido más que el número de perceptores promedio del hogar.

Los resultados de este análisis pueden ser apreciados en el Cuadro 10. Lo que se observa es que claramente las mujeres han incrementado su aporte al hogar. En el caso peruano por ejemplo, el aporte de la mujer se incrementó en 8%. Ello es explicado porque los ingresos de las mujeres crecieron más rápidamente que los ingresos de la familia (4%) (efecto ingreso), y a que la participación de la mujer creció más rápidamente que el promedio del hogar (efecto empleo). En el caso de Venezuela, el aporte de la mujer se incrementó en 3%, a pesar de la dramática caída en los ingresos globales. Esto se debe a que los ingresos de las mujeres cayeron menos que los ingresos del hogar. Asimismo, la participación de la mujer creció más que la participación promedio del hogar.

Se ha observado que en Bolivia, Colombia, y Ecuador ha predominado el efecto empleo, en tanto que en Venezuela predominó el efecto ingreso (menor caída en los ingresos de las mujeres). En el Perú, ambos efectos fueron similares.

Cuadro N°10
Descomposición del aporte de la mujer al ingreso per capita del hogar

 
Bolivia
Colombia
Ecuador
     Perú     
Venezuela
Hogares promedio

Var. en el aporte
Efecto ingreso
Efecto empleo

Hogares pobres

Var. en el aporte
Efecto ingreso
Efecto empleo


0.07
0.01
0.06



0.04
0.00
0.04


0.03
0.01
0.02



0.10
0.05
0.05


-0.01
-0.03
0.02



0.06
0.04
0.03


0.08
0.04
0.04



0.04
0.01
0.03



0.03
0.02
0.01



0.08
0.02
0.07

Nota: Elaboración propia en base a la información de la OIT para cada país.

V. Conclusioness

Los mercados de trabajo en los países andinos experimentaron cambios muy importantes en la primera mitad de la década de los noventa. Por un lado, se alteró la composición de la producción, lo cual modificó la estructura de la demanda de mano de obra. Un resultado de este proceso ha sido el notable incremento en la demanda por mano de obra femenina, especialmente aquella más calificada. Simultáneamente, acentuando una tendencia de largo plazo, se ha observado un significativo incremento en las tasas de participación laboral de las mujeres, en todos los países analizados excepto Ecuador. Como consecuencia se ha incrementado el número de mujeres que efectivamente trabajan en el mercado laboral. Así, se ha incrementado también el aporte de las mujeres a las economías familiares.

Las fluctuaciones de la economía a nivel macro, han afectado de manera diferenciada a los hogares en los países analizados. Aún cuando en todos los casos la producción creció, los ingresos laborales tuvieron comportamientos diferentes. Para evaluar este punto, se analizó cada uno de los componentes del ingreso familiar per capita. Los resultados han evidenciado que en dos casos (Colombia y Perú) ha predominado el efecto ingreso. En cambio, en 3 países, Bolivia, Ecuador, y Venezuela, el efecto empleo ha explicado una mayor parte de la variación final en el ingreso familiar per capita, y este efecto ha sido más fuerte en el caso de los hogares pobres.

En todos los casos, las mujeres han jugado un rol de notable importancia en la evolución final de los ingresos per capita familiares. El incremento de su participación laboral, es otra forma de expresar que un mayor número de mujeres, miembros del hogar, se insertaron en el mercado de trabajo. A ello se le agrega un efecto ingreso laboral superior al promedio del hogar. En consecuencia, el aporte de las mujeres a la economía familiar y al mercado de trabajo se ha incrementado de manera importante.

Con la finalidad de identificar cuales han sido los determinantes de este incremento en el aporte de la mujer, se procedió a descomponer este indicador entre sus efectos empleo e ingresos. En este caso, se ha observado que en la mayoría de los países analizados ha predominado el efecto empleo. Este efecto ha sido aún más claro en el caso de los hogares pobres. Dado que la evidencia señala una tasa de participación femenina en hogares pobres menor a la de hogares de mayores ingresos, existe un espacio legítimo para políticas que mejoren la empleabilidad de mujeres de hogares pobres, e induzcan una mayor participación y empleo para las mismas. Esto sugiere que para el futuro las políticas orientadas a capacitar y mejorar la empleabilidad de la mujer de los hogares pobres, así como aquellas dirigidas a mejorar sus ingresos, tendrán un efecto significativo en la reducción de la pobreza en los países andinos.

 

Notas

 

1
Véase por ejemplo, CEPAL (1998), BID (1998), OIT (1998d)
2
Así, las cifras para 1991 representan el promedio de 1990, 1991 y 1992. Igualmente, las cifras de 1995, corresponden al promedio de 1994, 1995 y 1996
3
Véase: MTPS (1998a) y OIT (1998b).
4
En el caso peruano, cuando las cohortes más numerosas se insertaron en el mercado de trabajo, originaron principalmente ajustes en precios, es decir, hubo una reducción en los ingresos laborales promedio. Ver MTPS (1997a).
5
En términos técnicos se podría decir que los salarios de reserva han sido alcanzados gracias al crecimiento de los ingresos en el mercado de trabajo.
6
CEPAL (1997).
7
Los ingresos familiares tienen dos componentes fundamentales: los ingresos provenientes del trabajo y los ingresos no laborales (tales como rentas, pensiones, etc.). Para los pobres la principal fuente de ingresos para el hogar proviene del trabajo de sus miembros en el mercado laboral
8
Todas estas variables están expresadas como promedios de todas las familias.
9
Cabe indicar que no es lo mismo un "ocupado" que un "perceptor de ingresos". Los perceptores de ingresos son aquellos ocupados que reciben ingresos monetarios. Es sabido que muchas mujeres, especialmente jóvenes, se insertan en el mercado de trabajo como trabajadoras no remuneradas, lo cual hace mas pertinente la diferencia entre estos dos conceptos.
10
Se debe recordar que la información que se está analizando corresponde principalmente a ciudades o áreas urbanas.
11
En rigor, este es el ratio empleo remunerado- población, debido a que sólo se incorpora a los perceptores de ingreso.
12
También existen problemas de acceso a ciertas ocupaciones. Existen ciertas ocupaciones "reservadas" para las mujeres (enfermeras, secretarias, etc.) y otras para los hombres (minería, pesca). Véase Anker y Hein (1990). En el caso peruano, se ha observado que las mujeres tienen mayores problemas para insertarse en ocupaciones intelectuales y científicas. Véase MTPS (1998b).
13
Véase, por ejemplo, Smith and Ward (1989).
14
En el caso peruano, casi la mitad de las diferencias en ingresos de hombres y mujeres se explican por la existencia de practicas discriminatorias. Para mayores detalles, Ver MTPS (1998b).
15
Se debe recordar que en el caso peruano los ingresos reales de inicios de la década (especialmente 1990) estuvieron muy deprimidos por efectos de la inflación. Ver anexo estadístico.
16
Los datos presentados en el Gráfico 8, se refieren a este índice multiplicado por 100
17
A la expresión (4) se multiplico y dividió por EM y ET respectivamente.

 


VI. Bibliografía

(1) Anker, R. y C. Hein. (1990): Desigualdad entre hombres y mujeres en los mercados de trabajo del tercer mundo. OIT, Ginebra

(2) BID (1998): Facing up inequality in Latin America. Washington D.C.

(3) CEPAL (1997): Panorama Social de A.L. Santiago de Chile.

– (1998): Weller, J. "Los mercados laborales en América Latina: su evolución en el largo plazo y sus tendencias recientes". CEPAL. Series reformas económicas N° 11. Santiago de Chile.

(4) MTPS (1998a): Hacia una interpretación del problema del empleo en el Perú. Boletín de Economía Laboral No. 8

– (1998b): Los efectos de la explosión demográfica sobre el mercado laboral. Lima, 1996. Boletín de Economía Laboral N°5.

(5) OIT

– (1998a): Panorama Laboral 1997

– (1998b): Empleo, productividad e ingresos en Bolivia, 90-96

– (1998c): Colombia: una propuesta para la generacion de empleo.

– (1998d): Empleo, productividad e ingresos en Colombia, 90-96

– (1998e): Empleo productividad e ingresos en Venezuela, 90-96

(6) Smith and Ward (1989): Women in the labor Market and in the Family. Journal of Economic Perspectives. Winter. Vol. 3. N°1.

 


Para mayor información, diríjase al Equipo Técnico Multidisciplinario para los Países Andinos al Apartado Postal 14-124, Lima, Tel: (51-1) 221 - 2565,
FAX: (51 - 1 ) 421 - 5286, Correo electrónico : etm@oit.org.pe o en Las Flores 295, San Isidro, Lima, Perú.
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